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Las esculturas funerarias del cementerio municipal de Holguín, CUBA

4 de marzo de 2017

Nuevas investigaciones (2006-2009) Resultados de las prospecciones



Los trabajos de exploración redefinieron el contorno del sitio al precisar su límite Oeste y ubicar nuevas zonas con material arqueológico, alcanzado el área arqueológica un total de 34 448 m² 
Nueva área de dispersión de material arqueológico (2007). Obsérvese la diferencia respecto a la reconocida en 1987. El Chorro de Maíta.

Asimismo aportaron evidencias sobre un posible sitio arcaico ubicado a 140 m al oeste del sitio arqueológico El Chorro de Maíta, aunque sin ampliar su estudio es imposible descartar que el lugar solamente sea resultado de un manejo diferenciado del lugar por los mismos habitantes de El Chorro de Maíta.
No está clara la filiación cultural del esqueleto hallado al oeste de Área Arqueológica de 1987.
Dentro de los nuevos límites del sitio se recuperaron 1561 evidencias indígenas, 84 restos de cerámica europea y 1 fragmento de cerámica México Pintado de Rojo, para un total de 1646 piezas, (ello sin considerar el material de la Unidad 9). 
Fragmentos de cerámica México Pintado de Rojo. El Chorro de Maíta.

El hallazgo, dentro de los nuevos límites del sitio, de numerosos restos de fauna vinculados a fragmentos de cerámica y artefactos utilitarios, refiere la existencia de varios puntos de acumulación de residuos (basureros) alrededor del Área de entierros.
Las evidencias también indican acciones de fabricación de artefactos en el lugar y la presencia de una zona de elaboración de alimentos en campo Moisés. Tales aspectos se corresponden con la estructuración arqueológica usual de sitios indígenas.
El repetido hallazgo de cerámica europea da una nueva dimensión a los criterios de interacción o convivencia de aborígenes y europeos en el lugar, mucho más potente que en los datos disponibles al inicio de los trabajos. Los tipos de cerámica europea encontradas aportan una cronología a la presencia de colonizadores (o por lo menos a sus objetos materiales), de fines del siglo XV y primera mitad del siglo XVI, aunque una pieza de México Pintado de Rojo, (material mexicano de carácter colonial), y otra de Mayólica Santo Domingo Azul sobre Blanco, obtenidas en la superficie de Campo Moisés, introducen la posibilidad de extender este rango. La primera se creaba desde 1550 hasta 1750 (Deagan 1987) y la segunda entre 1550 - 1630 (Deagan 1987)
Fragmento de cerámica Mayólica Santo Domingo Azul sobre Blanco. El Chorro de Maíta.

La mayor cantidad de cerámica proviene de restos de Jarras de Aceite, con vidriado plomizo, que eran vasijas para contención y traslado de sustancias y, en menor medida, para consumo. 
Fragmentos de Jarras de Aceite vidriados. El Chorro de Maíta


Por la abundancia de cerámica europea que se encontró en ese lugar, Campo Moisés comenzó a ser considerado un lugar muy significativo, esto es, que parece que en ese espacio específicamente era donde se produjo la mayor interacción o convivencia de aborígenes y europeos. 
 

Finalmente, la nueva visión aportada por las prospecciones y el trabajo de excavación en la Unidad No. 9 indican que el montículo del lote de Vázquez, mencionado por Irving Rouse en 1942, podría estar muy próximo al Área de entierros, quizás en el espacio de la Unidad 6, y los dos montículos del lote de Cordovés (anotados por el mismo arqueólogo) se hallarían al norte, al otro lado del camino, en Campo Moisés o en relación con las unidades 1 y 2.