ALDEA COTIDIANA

           En HOLGUIN, Cuba, como en todos los lugares del mundo, ocurren hechos triviales, bellos a fuerza de fugaces                                                          Esta ciudad la construyeron mis padres vísperas de mi nacimiento y quisiéramos que nada se perdiera, que todo lo que fue haciéndose desde nuestros padres a nosotros, permaneciera intacto y puro, porque la ciudad es el escudo que hace que nuestros nombres no se olviden                                                    300 aniversario del pueblo de Holguín en 2020
gadgets para blogger

Toda la aldea a la mano

HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

15 de marzo de 2017

Calixto García. Biografía. 95


1898, Abril 28
“Al general le corrían las lágrimas al entrar en Bayamo”








Llégale la noticia a Calixto que el enemigo ha abandonado Bayamo. 
Cuando el General llega a Bayamo, las banderas cubanas están desplegadas y el pueblo heroico le da vivas.
Según el diario de campaña de Nicolás de Cárdena, “al general le corrían las lágrimas al entrar en Bayamo”. “Como no he de estar emocionado si recuerdo cuando la quemamos hace treinta años, y hoy entro triunfante”.
El general recorre el pueblo y llega a la casa humilde donde vive la hermana de Estrada Palma, a la que abraza emocionado y jubiloso. De allí sale y va a visitar el templo donde se inició la conspiración en el 68. Dos días después escribe a Estrada Palma: "De aquellos 70 conspiradores que usted conoció, el único que ha tenido fuerza de voluntad para, al cabo de treinta años, volver a entrar triunfante en Bayamo he sido yo. Los demás, unos, como usted, se han quedado de majases, los otros han cometido la gran tontería de morirse".

Calixto: “Deseo ardientemente que matemos en Cuba para siempre el predominio del sable sobre la inteligencia”
Desde Bayamo escribe el General al Vicepresidente Domingo Méndez Capote. Esta carta se considera su testamento político: “Deseo ardientemente que matemos en Cuba para siempre el predominio del sable sobre la inteligencia; no quiero un Hereaux en Cuba, no quiero el despotismo y la fuerza bruta imperando sobre la justicia y la razón. Contribuyamos a laceración de verdaderas instituciones republicanas. Sólo tenemos una confusión espantosa en que todos mandan y en que solo impera la ley del más fuerte, que es la del chafarote”.



Anterior    Siguiente