ALDEA COTIDIANA

           En HOLGUIN, Cuba, como en todos los lugares del mundo, ocurren hechos triviales, bellos a fuerza de fugaces                                                          Esta ciudad la construyeron mis padres vísperas de mi nacimiento y quisiéramos que nada se perdiera, que todo lo que fue haciéndose desde nuestros padres a nosotros, permaneciera intacto y puro, porque la ciudad es el escudo que hace que nuestros nombres no se olviden                                                    300 aniversario del pueblo de Holguín en 2020
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Toda la aldea a la mano

HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

7 de marzo de 2017

Calixto García. Biografía. 80


1896, Agosto 19
Rumbo a Loma de Hierro
Considera el general García que ya es hora de una demostración de fuerza. Acampado en El Cupey despacha a Mariano Sánchez con 50 hombres provistos de dinamita para que destruyan la vía férrea cerca de Gibara, a Mariano Torres le da instrucciones para que tirotee a Holguín, a Mario García Menocal le ordena destruir la vía férrea Gibara-Holguín por el kilómetro 17, al coronel Fernando Zamora le manda a tirotear el caserío de Auras, a Luís Martí le ordena la destrucción e incendio de los caseríos circunvecinos…
1896, Agosto 20
Primera gran victoria de la artillería cubana
…y emprendiendo él la marcha, muy de madrugada, se presenta frente al fuerte de San marcos, construido sobre La Loma de Hierro. El general se apresta a asestar un golpe inédito al enemigo: emplaza un Hotchkiss de a doce libras en una colina. Dos horas después el fuerte está en manos cubanas.
Loma de Hierro es la primera fortificación permanente del enemigo que cede al empuje de la artillería cubana.
1896, Agosto 21
Al día siguiente dice el Generalísimo Gómez desde Güaramanao, en las inmediaciones de Holguín: “Orientales, os cabe la satisfacción de ser los primeros vencedores con artillería. Loor y gloria a vuestro General García, por su nombre, por su fama y por su gloria”.
1896, Septiembre 30
Baire
Ese mes lo pasa el general acampado en Baire. Y el último día le escribe a Estrada Palma: “Mañana emprenderé marcha a Camaguey pues aquí se vive en paz y no hay más remedio para pelear que atacar pueblos fortificados”
1896, Octubre 9
Hacia Camaguey


Por orden de Gómez el general se pone en marcha hacia el Camaguey con un contingente de tres mil hombres, 25 carretas y 80 mulos cargados de armas y parque. Por esos días el territorio se halla bajo una tempestad de agua que dificulta el tránsito, haciendo de esta una marcha en la historia de Cuba.
Los orientales desertan porque no quieren salir de su geografía
Debido a que los orientales no querían abandonar su territorio, desertaban con frecuencia y en gran número de soldados. Una mañana el general hace que la tropa forme y entonces se desborda: “Soldados, anoche han desertado doscientos hombres. Si seguimos de esta manera, nuestra causa está perdida. El que no quiera seguir peleando por Cuba que dé un paso adelante: los que así procedan seguirán siendo esclavos y nosotros moriremos. Nadie respondió. –Vamos, un paso adelante. Nadie se movió y el ejército continuó su marcha sin sufrir otra deserción”.
El Capitán General de Cuba, enterado, comunica al Ministerio de la Guerra español: “El día 9 salió Calixto García para Puerto Príncipe con tres mil insurrectos y dos cañones, piensa atacar a Tunas al regreso”.
Guáimaro
Cuando Calixto llega al Camaguey, Gómez había fracasado frente a la plaza de Cascorro por falta de artillería, pero el General lleva su cañón Hotchkiss de a doce libras con el que había tomado Loma de Hierro. Ambos jefes deciden atacar Guáimaro, el lugar donde se promulgó la primera Carta Magna de la República y que el enemigo consideraba una plaza inexpugnable.
El capitán Fernando Fernández entrega al general García un plano del pueblo. Está defendido por ocho fuertes y en el interior por sólidos edificios de mampostería, que son el cuartel, el hospital y la iglesia. Muy pronto el mando cubano descubre que la llave de la plaza lo constituye el fuerte Mella, situado en una loma aledaña a Guáimaro. El General manda que sus hombres construyan una trinchera a menos de cuatrocientos metros del fuerte, en un lugar de poca visibilidad y allí emplazan el cañón. A la vez manda que su tropa rodee el pueblo, ocupando todas sus entradas y salidas y también se sitúan trincheras frente a cada una de las demás fortificaciones.
1896, Octubre 17
Dana Osgood, jefe de la artillería mambisa.
A las ocho de la mañana la artillería cubana rompió fuego contra el fuerte Mella. El fuego del cañón y también de la fusilería se mantuvo, metódico y persistente, hasta las once y media de la mañana. A esa hora el general García ordenó a Mario García Menocal que asaltara la posición. Menocal organizó una pequeña columna de asalto con la infantería holguinera del regimiento Martí y se lanzaron sobre el fuerte con tanto ímpetu que infirieron el pánico a los defensores del fuerte, quienes huyeron.
Ocupado el fuerte los mambises emplazaron allí el cañón y dirigieron sus disparos contra el fuerte cercano y la torre de la iglesia. Desde este último lugar algún gran tirador les causaba sensibles bajas. En la maniobra cayó herido de muerte el heroico oficial americano Dana Osgood, jefe de la artillería mambisa.
1896, Octubre 20
Se agota el parque. El general manda a buscar más balas, pero hay que esperar que aquellas lleguen desde Mayarí.
Mientras espera el General García se limitó a mantener el sitio, tiroteando constantemente las posiciones del enemigo, y a la vez dispuso la construcción de una amplia trinchera frente a los fuertes Monje, Tunas y Tarragona.
1896, Octubre 21
El Generalísimo Gómez y sus hombres se retiran de Guáimaro para impedir que las tropas enemigas vinieran por el camino del Príncipe.
1896, Octubre 26
Llega el teniente Carlos Masó, de la escolta de infantería, quien en solo ocho días ha cubierto la enorme distancia desde Mayarí hasta Guáimaro, llevando cuatro acémilas cargadas con precioso parque de artillería[1].
1896, Octubre 27
A las siete de la mañana y desde la amplia y magnifica trinchera que está frente a los fuertes Tarragona y Monje rompió el fuego de cañón que, además, se dirige sobre la Torre de la Iglesia y así se mantiene durante todo el día.
A las seis de la tarde, cuando el general cree que la defensa del enemigo está quebrantada, dispone un ataque total. Desde cada una de las ocho trincheras que rodeaban al pueblo salen con absoluto sigilo varios hombres que cortan las alambradas y entran en Guáimaro y detrás de ellos, otros miles de combatientes. A poco el general Cebreco tomó por asalto el fuerte Tunas y la charanga que lo acompañaba comenzó a tocar el himno de Bayamo.
A las dos de la madrugada ceden los enconados defensores de la iglesia, entonces Luís Rodolfo Miranda sube al campanario y repica las campanas en señal de victoria. Pero aún quedaban el cuartel y el hospital militar.
1896, Octubre 28
Toma de Guáimaro



En los primeros claros del día y al son de la charanga que toca el himno de Bayamo, entra el Gobierno de Cuba en Armas al pueblo de Guáimaro y se dirigen al cuartel y al hospital, dando atronadores vivas a la libertad y a Cuba.
El general ordena emplazar un cañón frente al cuartel y concede un plazo para la entrega del mismo. Sus defensores capitulan.
Carta de Calixto a Gómez: “Tomé Guáimaro; a usted se debe el triunfo, porque me aseguraba que se tomaba y yo no lo creía. Gracias por la victoria que le debo”.
Sesiona el Consejo de Gobierno de Cuba en armas
En Guáimaro sesiona el Consejo de Gobierno, reunido en sesión extraordinaria por primera vez en un pueblo libre, bajo la protección de la espada victoriosa del General Calixto García. En acta levantada dice que al hospital de Guáimaro le fue concedida la neutralidad, conforme a lo acordado en el Congreso Internacional de Ginebra, respetándose a heridos y sanitarios.



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[1] Desde Guáimaro hasta Mayarí y el retorno a Guáimaro hay  unos 700 kilómetros por terreno, todo ello por lugares accidentados y cuajados de enemigos. Fue esa una de las marchas más asombrosas de toda la historia de Cuba.