ALDEA COTIDIANA

En HOLGUIN, Cuba, como en todos los lugares del mundo, ocurren hechos triviales, bellos a fuerza de fugaces

3 de diciembre de 2016

Municipalidad Holguinera 1898 - 1954 (Holguineros famosos en otras geografías)




 

Enrique Gay Calbó nació en Holguín;
El holguinero José A. Sera Serrano es Embajador de Cuba en Washington;
El holguinero Alfredo Marrero es Alcalde del Bayamo;

 

El holguinero Enrique Orlando Lacalle es historiador e inspirado escritor residente en el Bayamo;
La holguinera Heradia Pijuán es Dama en el Reinado del Mar de Gibara;


 

El holguinero José Castañeda Mayasén se enroló en la marina argentina y fallece en China desempeñándose como hombre de negocios;
El holguinero Sergio Urbino representa a Holguín en La Habana.

Enrique Orlando Lacalle, un holguinero que escribió la historia de Bayamo



Por: David Rodríguez   
Leer además: Bolívartuvo un general de Bayamo, texto de Lacalle


El 19 de marzo de 1993 exhaló su último suspiro una persona que amó tanto a Bayamo, que se consagró definitivamente a su historia, ganándose para siempre el cariño de la población.

Aunque no nació en la Ciudad Monumento, se asentó aquí echando las raíces que luego sostendrían ese árbol que fue su vida entre nosotros, cultivando amigos y defendiendo, a capa y espada, la historia local.

Un ser humano como Enrique Orlando Lacalle y Zouquet no puede soslayarse en una ciudad como la nuestra que avanza hacia la fecha del aniversario 500 de su fundación en noviembre venidero.


Enrique se paseó por la cultura bayamesa de un modo muy especial pues hizo muchos esfuerzos para afianzarla desde la radio, el teatro y la crónica social de entonces.

Poseedor de un don extraordinario para la conversación, todo giraba en torno a los grandes próceres de la ciudad, a los que veneraba y hacia venerar por cuanta persona que acudía a él en busca de información.

Podría decirse que Enrique poseía sangre bayamesa por adopción siendo un vehemente investigador de todo aquello que constituyera historia para la ciudad, a la que tenía como el gran tesoro de su existencia.

Fue tal su devoción y entrega para la Cuna del Padre de la Patria, que viajó hasta España para hurgar en el Archivo de Indias, detalles de todo lo conservado allí sobre la ciudad.

Enrique Orlando Lacalle y Zouquet fue un devoto de las inmensas figuras de Céspedes, Aguilera, Figueredo y otros patriotas locales, que cuando hablaba de ellos el verbo y el corazón se le encendían.

Amigo de los amigos, Enrique también tuvo sus detractores, esos que el tiempo ha ubicado en el lugar que les corresponde, mientras su figura se agiganta con el paso de los años.

Tomarse una taza de café, muy cerca de la mata de mangos de su casa, lo incitaba, de sorbo en sorbo, a hablar de su obsesión bayamesa, con expresiones digna de resaltar para mantener viva su elocuencia.

Han pasado dos décadas de su fallecimiento y lo recordamos caminando por la ciudad, con pasos quejosos, pero siempre saludando a cuantos se cruzaban en su camino y le prodigaban gestos de afecto y de respeto.

La ciudad jamás podrá olvidar a quien tanto la amó, por eso Bayamo tendrá siempre presente la presencia de Enrique Orlando Lacalle y Zouquet  quien no dudó ni un instante en abrazarla, quererla.

Al final de su vida tuvo un gesto altruista que se debe resaltar en toda su dimensión, pues entregó a la Casa de la Nacionalidad Cubana toda su biblioteca y las investigaciones que había realizado.

Constituye un deber insoslayable tenerlo presente en estos días que preceden al aniversario 500 de Bayamo porque Enrique Orlando Lacalle y Zouquet está entre nosotros diciéndonos que amenos más a la ciudad.


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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez
Manuel Pompa e Iliana Sánchez durante el proceso de digitalización

Contribuciones de Lacalle
“Enrique Orlando Lacalle, primer historiador de Bayamo, reseñó los eventos sociales de su época, y durante su estadía de dos años en Sevilla, España, rescató de los Archivos de Indias, con su puño y letra, parte de la memoria histórica de la Ciudad Monumento”, comenta Eulice Castelar Proenza de la Torre, periodista e historiador del municipio de Guisa.

“Tenía aproximadamente cuatro mil libros y numerosos documentos. Transcribió alrededor de 15 libretas grandes, como de ciento y pico de páginas, con una letra muy bonita. A algunas, con el tiempo, la tinta se les tornó borrosa, apenas pueden leerse con lupa; otras, ni así. Después donó ese fondo documental a la Casa de la Nacionalidad Cubana (CNC)”.
Saturno Bruquetas Rosabal, quien compartió una amistad entrañable con Lacalle, corrobora: “Enrique tenía una joya documental de la historia de la Ciudad Monumento, reproducida por sus manos, pues no tenía dinero para pagar a los copistas de Sevilla”.

-¿Dónde la guardaba?

-En un cuarto que le fabriqué en la calle Céspedes. Era hermético y de placa, previendo cualquier incendio. A la derecha, tenía una especie de cama que armaba para dormir, y encima había dos niveles de libreros.


“Los estantes eran rústicos, algunos mandados a hacer, otros confeccionados por mí. Las paredes estaban tapizadas de libros”.


-¿Establecía algún mecanismo de acceso a esos fondos bibliográficos?

-No. Los prestaba sin llevar control, algunos no los devolvían. ¡Vaya usted a saber cuántos!

Emerge una intención
Iliana Sánchez Labrada, especialista del Centro de información de la Casa de la Nacionalidad Cubana, refiere, que hasta 1993 esa documentación no recibió procesamiento.

“Los rollos de papeles amarrados, identificados con un papelito por temática, reposaban en los empolvados estantes.

Fue un reto aprender cómo procesar documentos originales”, puntualiza.

“Primero los cotejamos por temáticas, después los especialistas hicieron un último examen. Nos llevó casi seis años catalogar la parte del Gobierno Colonial y la República, más un fondo de la autoría de Enrique Orlando Lacalle: discursos y crónicas.

“Hoy, agrega, esos documentos, clasificados, reposan en cuatro decenas de cajas donadas por descendientes del patricio Perucho Figueredo, que permiten su adecuada conservación”.

En 2014, como resultado del evento histórico Nada tengo mientras no tenga Patria, la Casa de la Nacionalidad Cubana (CNC) y la Oficina del historiador de Bayamo (OHB), acordaron digitalizar dichos documentos, llevados hoy a un software que facilita el acceso a ese patrimonio.
Camino al andar
Manuel Ernesto Pompa, especialista en Informática de la Oficina del Historiador de Bayamo, expone que el camino también presentó espinas: “La Oficina del historiador de La Habana -explica- aportó dos computadoras con gran capacidad de almacenamiento y velocidad, y el Programa de Desarrollo Local, en Granma, donó un escáner capaz de copiar documentos y microfilmes.

“El 24 de junio del pasado año digitalizamos lo concerniente a la Colonia, después, República; culminamos en enero de 2015. Ha sido una faena ardua; escaneamos documentos hasta en 25 partes, para luego reconstruirlos totalmente”.

Acotó que disponen, en memoria virtual, de 20 mil 54 imágenes relacionadas con la Colonia y ocho mil 523 de la República; dos mil 893 documentos de esa primera etapa histórica y 624 de la segunda.

“Reproducimos información curiosa, como el proyecto para hacer el cine Elpido Estrada, hoy Céspedes, y un plano de 89 x 57 centímetros, del Bayamo de la primera mitad del siglo XX”.

La inmortalidad
El software, creado por la Facultad de Ciencias Informáticas de la Universidad de Granma, permitirá efectuar búsquedas por legajos (conjunto de papeles que se guardan u ordenan juntos por tratar una misma temática), expediente, índice geográfico, onomástico, fondos y estructuras, contenido y años.

El ingeniero Leover Armando González Rodríguez, especialista del Centro de desarrollo de software de esa facultad, expone:

“Lo terminamos en dos meses. A su elaboración contribuyó el grupo 301 de la carrera de Ingeniería en Ciencias Informáticas.

“Empleamos una herramienta de avanzada para la confección de portales web, nombrada Sistema Gestor de Contenidos Drupal, en su última versión, la 7.34. Esta posibilita de forma rápida publicar, manejar, organizar contenidos mediante roles y permisos a usuarios, acceder a la información mediante criterios de búsquedas e incrementar el fondo digital”.

Sobre la valía del proceso, Ludín Bernardo Fonseca García, historiador de la capital de Granma, manifiesta: “Atentaron contra la preservación del patrimonio documental de Bayamo eventos climatológicos, la quema de la ciudad y la irresponsabilidad de personas que permitieron, en la década de los años 60 del siglo precedente, la quema de los escritos depositados en el cuartel Carlos Manuel de Céspedes.

Hoy, independientemente de cualquier contingencia, contamos con dos copias digitales de estos archivos.

“Que los archivos compilados por Enrique Orlando Lacalle sean los primeros en rescatarse, es todo un símbolo, por la incomprensión que padeció en los años finales de su vida este hombre imprescindible para la cultura bayamesa”, sentenció Ludín.

Enrique Gay Calbó, un holguinero util



Enrique Gay Calbó (1889-1977). Literato, abogado e historiador cubano. Integrante de la primera generación republicana y figura puente con los más destacados de las letras cubanas que irrumpieron en ella hacia finales de la década del 20.

Nació el 11 de octubre de 1889, en la ciudad de Holguín, actual provincia del mismo nombre, al norte de la zona oriental de Cuba. Su padre fue un español arribado a la Isla durante la Guerra de los Diez Años, y la madre, una criolla, de familia arraigada en Santiago de Cuba. Parte de sus primeras letras la recibió en la ciudad de Manzanillo (actual provincia Granma), donde su padre se había asentado después de sustituir la milicia por la administración, para emprender negocios comerciales. Con altos grados dentro de la masonería, propició en su hijo una enseñanza laica, en escuelas no regenteadas por españoles, sino por criollos.

En 1901 ya había quedado huérfano, debiendo colaborar en el sostenimiento de su familia, lo que lo llevó a realizar las labores más humildes; entre ellas, la de mandadero y dependiente en comercios. No obstante, a los 18 años se inició en el periodismo en el diario La Independencia de Santiago de Cuba.

Sus primeras tendencias intelectuales se encaminaron hacia lo literario, conociéndose que escribió, al menos, dos novelas. En su condición de fundador de la revista Renacimiento (1910-1912), jefe de redacción de Orto Literario (1910) y promotor con José Francisco Sariol de Orto, resultó una figura puente en la renovación del modernismo propiciada por el guantanamero Regino E. Boti, dentro de la poesía, el santiaguero José Manuel Poveda y el matancero Agustín Acosta. Se incluye en la primera manifestación original de esta generación republicana, en rechazo a la nueva evolución insular derivada de los acontecimientos de la república de 1902, que no correspondían con los ideales independentistas por los que se había luchado.

Una acción encaminada a la mayor influencia de los intelectuales en la vida social y política del país, la realizó hacia 1910, al participar del llamado efectuado por Jesús Castellanos para crear la Sociedad de Conferencias, que fundó este en unión del intelectual dominicano, radicado en Cuba, Pedro Henríquez Ureña.

En la misma tendencia abierta por Castellanos, se enmarcó la revista Cuba Contemporánea, a la cual se incorporó como colaborador, encargándose, hacia 1919, de su Sección Bibliográfica, al cesar en este trabajo Henríquez Ureña. Desplegó una importantísima labor de crítico de los libros que aparecían en Cuba procedentes de los países americanos. Tarea que lo llevó a profundizar en los problemas continentales y conocer las fuerzas ideológicas predominantes en esos momentos. Su labor en Cuba Contemporánea resultó extensiva a su desempeño como jefe y secretario de redacción.

En 1925 se doctoró en Derecho en la Universidad de La Habana, pero ya, desde dos años antes, figuró entre los integrantes de la Sociedad Cubana de Derecho Internacional, desempeñándose con posterioridad como consultor legal de la Secretaría de Estado (1929), especializado en problemas internacionales. Artículos suyos sobre estos asuntos aparecieron en el Anuario de la Sociedad de Derecho Internacional.

En el año 1925 publicó su trabajo "La América Indefensa: la intromisión norteamericana en Centroamérica", que alcanzó una verdadera notoriedad. Fundamentó con cifras y argumentos que la América se encontraba más desprotegida que en el siglo de Bolívar, por lo que era urgente acudir a subsanar este mal mediante la palabra sincera de unión, afecto y fraternidad.

Sin tener una participación activa en los hechos que culminaron con el derrocamiento del gobierno de Gerardo Machado, y sin afiliarse al Grupo Minorista, integró los proyectos intelectuales en que coincidieron los integrantes de la primera y la segunda generación republicana. En los años 30 pasó a colaborar en la Revista de La Habana, en la cual compartió la responsabilidad de redactor con Antonio Sánchez de Bustamante, Antonio Fernández de Castro, Luis Gómez Wangüemert, Emilio Roig de Leuchesenring y José Zacarías Tallet, entre otros. Sus trabajos sobre escritores contemporáneos, aparecidos en esta publicación, ganaron el elogio de los entendidos.

En plena coincidencia con el predominio que alcanzó el género ensayo, después de los años 30, se inscribió en una corriente que daba énfasis a los asuntos históricos, relacionados tanto a la historia de Cuba como a la  de América. Entre sus trabajos más significativos de esa época se encuentran: El padre Varela en las Cortes españolas de 1822-1823 (1937), Arango y Parreño. Ensayo de interpretación de la realidad económica Cuba (1937), «"El cubano, avestruz del trópico" (1939), "Orígenes de la literatura cubana" (1939), así como una serie de tres monografías dedicadas a los símbolos patrios; en especial, a la bandera, el escudo y el himno nacional.

En 1939 se incorporó a la comisión redactora de la Revista Bimestre Cubana, refundada por Fernando Ortiz en 1910, y que fue objeto de reajustes en julio-agosto de 1936. Además de funciones como redactor y miembro de la comisión, asumió la secretaría de la publicación.

Participó como colaborador en la Historia de la Nación Cubana, publicada en 1953, en 10 volúmenes, por el equipo integrado por Ramiro Guerra y Sánchez, José Manuel Pérez Cabrera, Juan J. Remos y Emeterio Santovenia. Su contribución fue en el volumen sexto, con "El Autonomismo y otros partidos políticos".

Después del triunfo de la Revolución Cubana, en el año 1962 se vinculó a la figura del Historiador de la Ciudad, Emilio Roig de Leuchsenring, con quien participó en su labor de promoción cultural.

Este destacado narrador, periodista y ensayista, además de su múltiple colaboración en los diarios y revistas cubanos, escribió en La Revue de l’Amérique (Francia), Nosotros (Argentina), Repertorio Americano (Costa Rica), Ariel (Honduras) y Rodó (Chile).

Lo más revelador de su producción estuvo dirigido al afianzamiento de nuestra nacionalidad, luego de no alcanzarse en 1902 el pleno triunfo de los ideales independentistas.

Falleció en La Habana el 14 de octubre de 1977.



Bibliografía activa

El ayer (comedia), Imprenta El Comercio, Cienfuegos, 1913.

La América Indefensa: la intromisión norteamericana en Centro América, Imprenta y Papelería de Rambla y Bouza, La Habana, 1925.

El ideario político de Varela, Conferencia leída en el acto público de exposición de libros de Varela, celebrado en la Biblioteca Municipal de la Habana, el día 1o de marzo de 1936, Biblioteca Municipal de La Habana (Publicaciones de la Biblioteca Municipal de La Habana, serie B, Cultura Popular 2), La Habana, 1936.

Nuestro problema constitucional, Librería Nueva, La Habana, 1936.

Ciudadanía y Extranjería, Carasa, La Habana, 1937.

El momento constitucional, las constituciones del mundo y la futura cubana, Conferencia leída en la Escuela Privada de Derecho, el día 21 de agosto de 1936, Imprenta Molina, La Habana, 1937.

El padre Varela en las cortes españolas de 1822-1823, Imprenta y Papelería de Rambla y Bouza, La Habana, 1937.

Arango y Parreño. Ensayo de interpretación de la realidad económica de Cuba, Imprenta Molina, 1937.

"El cubano, avestruz del trópico" (Tentativa exegética de la imprevisión tradicional cubana), publicaciones de la revista Universidad de La Habana, La Habana, 1939.

"Orígenes de la literatura cubana. Ensayo de Interpretación", publicaciones de la revista de la Universidad de La Habana, La Habana, 1939.

El colonialismo cubano, Imprenta Molina, La Habana, 1942.

Isla de Pinos, Belga, tentativa de la compra a España en 1838-1839 [s.e.], La Habana, 1942.

Asamblea y Constitución de Jimaguayú, Cárdenas, La Habana, 1945.

Las banderas, el escudo y el himno, Sociedad Colombista Panamericana, La Habana, 1946.

En el centenario de Ayesterán, lección de Juventud, Discurso leído por Enrique Gay Calbó, en la sesión pública celebrada el 23 de abril de 1946, Academia de la Historia de Cuba, Imprenta El Siglo XX, La Habana, 1946.

Formación de la sociedad cubana. Notas sobre la influencia de la economía y la composición étnica, Imprenta P. Fernández, La Habana, 1948.

El Bobo, ensayo sobre el humorismo de Abela [s.e.], La Habana, 1949.

En el centenario de la bandera cubana (1849-1949), Discurso leído por Enrique Gay Calbó, en la sesión solemne celebrada el día 7 de junio de 1949, Imprenta El Siglo XX, La Habana, 1949.

Martí y la conducta cubana, Discurso leído por Enrique Gay Calbó, en la sesión solemne celebrada el día 23 de junio de 1949, conmemorativo, Imprenta El Siglo XX, La Habana, 1949.

"El Autonomismo y otros partidos", en Historia de la Nación Cubana, t. 6, pp. 71-114, Editorial de la Historia de la Nación Cubana, La Habana, 1952.

Hispanidad y coloniaje, Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1953.

Las banderas, el escudo y el himno de Cuba, Sociedad Colombina Panamericana, La Habana, 1956.

Ángel de la Guardia, el compañero de Martí en Dos Ríos, Discurso leído en la sesión pública celebrada el 25 de enero de 1957, Academia de la Historia de Cuba, Imprenta El Siglo XX, La Habana, 1957.

"Cincuentenario periodístico de Enrique Gay Calbó", Prefacio por Emilio Roig de Lechsenring, Cuaderno de Historia Habanera, 64, Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1957.

Los símbolos de la nación cubana. Las banderas, Sociedad Colombina Panamericana, La Habana, 1958.

El decálogo de Máximo Gómez [s.e.], La Habana, 1964.

Bibliografía pasiva

"Dr. Enrique Gay Calbó. Arango y Parreño. Ensayo de interpretación de la realidad económica de Cuba", en América, 3 (2): 93-94, La Habana, agosto de 1939.

Instituto de Literatura y Lingüística de Cuba: Diccionario de la Literatura Cubana, t. 1, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1980.

Lavie, Nemesio: "El Bobo retorna a la actualidad", en Acción Ciudadana, 9 (107): 10, Santiago de Cuba, septiembre de 1949.

Lizaso, Félix: "Enrique Gay Calbó", Ensayistas contemporáneos, Antología Cubana, 2, Editorial Trópico, La Habana, 1938.

Marquina, Rafael: "Martí y la conducta humana", en Información, 13 (26): 13, La Habana, 30 de enero de 1949.

Meluzá Otero, F.: «Un libro que se acerca. La biografía del “Bobo” de Abela», en Carteles, 30 (19): 62-63, La Habana, 8 de mayo de 1949.

Remos, Juan J.: "Las bodas de oro de Gay Calbó", en Diario de la Marina, 126 (274): 4.A, La Habana, 20 de noviembre de 1957.

Riaño Jauma, Ricardo: "Enrique Gay Calbó", Hombres de tres mundos, Buenos Aires, 1955.

Vasconcelos, Ramón: "La América indefensa, por Enrique Gay Calbó", en Heraldo de Cuba, 14 (337): 3, La Habana, 4 de diciembre de 1925.

Medicos holguineros





Dr. Francisco Pérez Zorrilla
En 1898 solo contábamos con el Dr. Rodolfo Socarrás garcía, que era el Jefe de Sanidad; con el Dr. Vicente Gómez Bulté, que era el Director del Hospital Civil y con el Dr. Humberto Manduley Salazar. A ellos, más tarde, se les unen dos consagrados de la medicina, el Dr. Francisco Pérez Zorrilla y el Dr. Rafael Avilés Cruz, los que haciendo efectivo el juramento prestado, con gran desinterés y amor a la profesión, se dedican a visitar a sus enfermos a cualquier hora del día o de la noche, y para las salidas al campo poseían briosos corceles. Hoy ya no rehacen esas salidas al campo, que en su juventud también las hizo el Dr. Borges Avilés Cruz.
En la actualidad contamos con Doctores en Medicina en la Ciudad y en los principales poblados del campo, y con centros quirúrgicos como el Hospital Civil, la Casa de Socorros, el Dispensario de la Cruz Roja Nacional, el Dispensario Anti-Tuberculoso, el Dispensario de la Onda;
Y con Hospitales en los Centrales Azucareros y con Clínicas privadas como la de “Frexes”, “Avilés”, “Obrera”, “San Luís S.A.” y “San Luís, Centro Médico Quirúrgico”, etc.;
Dedicándose nuestros médicos a especialidades que antes no lo hacían, y su carrera cada vez menos humanitaria y más dificultosa para la clase pobre y media, al no realizar los médicos visitas domicialiarias de noche y tener que abonar los servicios quirúrgicos en las Clínicas Particulares por lo dificultoso que es conseguirlo en el Hospital Civil en el que su dinámico Director de otros tiempos, debido a su edad, se ha transformado en un hábil administrador.
No obstante a ello, y con orgullo, podemos contar los holguineros con Cirujanos como Rodolfo Ochoa Santiésteban, Eduardo Diéguez Santiésteban, Ángel González Valdés y José Más Dres; Radiólogos como Alberto González Fernández; Ginecólogos como el Dr. Zorrilla y Rodolfo Ochoa; psiquiatra como el Dr. Oscar Arés Feijóo; Dérmico como Adolfo Bullé; Cardiólogos como José Suárez Pupo y Ramiro Pavón Caballero; Ortopédico como Osvaldo Sánchez Zamora, urólogo como Manuel Rippe Arbella; Proctólogo como Luís Pupo González; Oculistas como José M. Fernández del Llanes, Carlos González Hechavarría y Miguel Avilés Cruz; Optometristas como Eduardo Betancourt Gelabert y Ceferino Ramírez Rodríguez; en Garganta, Naríz y Oído como Fernández Llánes y Zayas Correa; para la Infancia como Artemio Rodríguez Fernández, Arturo García Gutiérrez, José M. Fernández, Ramón Martínez Leyva, Félix Pérez Hurtado y Celerina Herrera; para enfermedades pulmonares como el Dr. Elio Fariñas; para enfermedades de la mujer como Bernardo Fernández Velázquez y en la Medicina general los doctores Francisco Pérez Zorrilla, Eugenio Acevedo Miñoso, Juan L. Farrán Díaz, Miguel A. Diéguez Santiésteban, Borges Avilés Cruz, José Fuentes Roca y Vitaliano Huerta;
Y antes contamos con Cirujanos como el Dr. Rogelio Stíncer y Médicos como los Doctores Manuel Vivar, Mario Manduley Ezpeleta y Diego Yebra Proenza; los grandes Homeopatas, José Castañeda Serrano y Ramón carril, además de la recordada Dra. Amparo garrido de Urquiola;
Por su parte en Santiago de Cuba contamos con el médico holguinero, gran cirujano, Arturo de Feria Mora y en esa misma ciudad con un gran Dérmico, Severino Salazar;
En Bayamo el Jefe de Sanidad, Dr. José González Peña, es holguinero de nacimiento.
¿Quién es quién… en Holguín?
NUESTROS MEDICOS
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Nos podemos sentir orgullosos de la clase médica holguinera. Nuestros médicos siempre han puesto por encima de los intereses personales, su inmensa capacidad de servicio ciudadano y sus corazones llenos de humanidad y de ternura. “Historia de mi Pueblo” se honra al honrar a nuestros prestigiosos galenos, nacidos aquí o allá, pero todos HOLGUINEROS de sentimientos y a los que el pueblo nuestro rinde el mejor homenaje: el de brindarles la flor única de su cariño y de su respeto.
He aquí algunos médicos holguineros y sus biografías. Pero antes de comenzar a hablar de ellos dediquémosle un recuerdo emocionado a “Rafaelito” Avilés, aquel viejo médico lleno de años y de bondades, cuya trágica muerte aún lamentamos, y a todos los grandes médicos holguineros que han muerto, pero siguen sembrados en el corazón de Holguín
DR. FRANCISCO PEREZ ZORRILLA
Nació en El Ferrol, Coruña, en la Madre Patria, el seis de Julio de 1885, por lo tanto cuenta actualmente 68 años de edad. Se graduó en la Universidad de San Carlos, Madrid, en 1908 e hizo la reválida en la Universidad Habanera en 1911.
Vino a Holguín el 4 de Septiembre de 1911. Aquí contrajo matrimonio con la bondadosa señora Josefa García Fernández, holguinera de cuyo vientre ha tenido dos hijas: Orosia y Carlota.
El Dr. Zorrilla fue Concejal de nuestro Ayuntamiento durante ocho años y ha sido Socio-Fundador de la Colonia Española, el Club Rotario y los Caballeros de la Luz de Holguín , Venerable Maestro de la Respetable Logia “Holguín” y de infinidad de instituciones locales.
Su labor martiana es digna de elogios y de gratitud. Regaló de su peculio particular el busto de Martí que se encuentra e el Parque de Auras y el del General Remigio Marrero, en Pueblo Nuevo. Y ha sido autor de las iniciativas felizmente realizadas, de colocar un busto de Martí en el Parque Victoriana de Ávila. Su fervor por su “segunda patria” y los héroes de ella se pone de manifiesto otra vez. Los bustos de Martí, Maceo y Calixto García en la Logia “Holguín” son colocados también a iniciativa suya. Regaló al Colegio Médico de Holguín un magnifico busto de Finlay y un bello retrato al óleo del gran científico cubano
DR. MANUEL RIPPE ARBELLA
Nació en Holguín, el 13 de Noviembre de 1914. Sus padres: Manuel Rippe y Modesta Arbella.
Estudió bachillerato en el Colegio Los Amigos de Holguín. Se graduó en la Facultad de Medicina de la Universidad habanera el 25 de Junio de 1944. Ejerció su carrera en la urbe capitalina hasta el año 1948, cuando regresó a nuestro pueblo.
Está casado con la Sra. Ana Estévez. De su matrimonio tiene una linda hijita de dos años de edad, Teresita. Es miembro de la Sociedad Liceo y del Club de Leones.
El Dr. Rippe es Especialista en Cirugía de Vías Urinarias y pertenece al Departamento Médico de la Caja de Retiro Azucarero, siendo su único representante en Holguín.
El Consultorio del Dr. Rippe Arbella está situado en la calle de Frexes No. 94 y está dotado de un instrumental adecuado y novísimo, el más idóneo que existe en nuestro pueblo para la exploración y tratamiento de las enfermedades urinarias. Es el único galeno holguinero que posee un instrumental de ese tipo.
El Teléfono de su Consultorio es el 448. El particular, 558. Reside con su familia en el Reparto Ciudad Jardín.
DR. JOSE GOYENECHEA COLÁS
Nació en Santiago de Cuba el 5 de Diciembre de 1923. Estudió Bachillerato en Santiago de Cuba y la carrera en La Habana. Se graduó en la Universidad nacional en el año 1949. Trabajó como Interno en el Hospital de Emergencias. Obtuvo premios en Embriología y otras materias de interés. Practica Medicina General y se especializa en Partos y Anestesiología.
Sus padres, el Sr. José Goyenechea y la Sra. María Colás. Su esposa, la Sra. Flor Machado es Profesora Hogarista.
Cuando el Dr. Goyenechea terminó su carrera le ofrecieron trabajo como Médico en la Clínica de la Colonia Española de Santiago de Cuba, pero él lo rehusó para venir a Holguín, ya que confía en el brillante futuro de nuestro pueblo.
Su hogar está iluminado por linda hijita Teresita, de un año y tres meses de edad.
Reside en Morales Lemus. Número 96. Teléfono 8821
DR. AUGUSTO CASTAIGNE CARBALLO
Nació en Holguín, el 16 de Octubre de 1914. sus padres, el Sr. Augusto Castaigne Hechavarría y la Sra. Isabel Carballo y de la Torre. Comenzó sus estudios de bachillerato en Holguín y lo terminó en Santiago de Cuba. Se graduó como Médico en la Universidad en 1943.
Ha sido Jefe de los Servicios Médicos del Municipio dos veces y lo es actualmente. Fue Jefe de Sanidad. Confía en el progreso de Holguín y afirma que “no lo detiene nadie”.
Está casado con la Sra. Esther López Fernández y como fruto de esa feliz unión tiene una encantadora chiquilla, María de los Angeles, de cuatro años de edad.
Posee en su domicilio (Calle de Aguilera No. 95), aparatos de Rayos X y Fluoroscopía. Su teléfono: 505
DR. EDUARDO RODRIGUEZ PEDRERO
Jefe de Sanidad de Holguín. Nació en Camaguey el 20 de Diciembre de 1921.
Estudió bachillerato en Camaguey y se graduó en la Universidad Nacional en 1947. Hizo carrera como Interno del Servicio de Cirugía del Hospital de Emergencias de La Habana.
Es Jefe de Sanidad de nuestro pueblo desde el año 1952, destacándose notablemente por las campañas sanitarias que ha desarrollado, haciendo lucir como de primera categoría a la Jefatura de Sanidad que dirige, que está presupuestada como de cuarta clase. Esta labor le ha conquistado las simpatías de nuestra comunidad, además de la gran campaña librada en el reciente caso de encefalomielitis, en que movilizó a todas las clases vivas de Holguín para luchar contra el horrible mal.
El Dr. Rodríguez Pedrero está casado con la Sra. Olga Avilés Cruz y es padre de dos preciosos niños mellizos. Su Consultorio Médico está situado en la calle de Frexes 120. Teléfono 370
DR. ENRIQUE AYMERICH MARBÁN
Nació en Santiago de Cuba el 22 de Febrero de 1919. sus padres: Enrique Aymerich Arlet y Elvira Marbán Presas. Su familia por parte materna es casi completamente holguinera. Su abuelo paterno, don Emilio Aymerich fue uno de los fundadores del Partido Revolucionario Cubano en Cayo Hueso, junto con el Apóstol José Martí: exactamente en la casa de Don Emilio se fundó ese glorioso Partido que le diera la libertad a Cuba.
El Dr. Aymerich estudió el bachillerato en el Colegio de Belén, en La Habana. Se graduó por la Universidad Nacional en 1943, especializándose en Ortopedia y Traumatología.
Al terminar sus estudios contrajo matrimonio con la Sra. María Teresa del Valle y Suero, de cuyo matrimonio tiene cuatro hijos: Enrique, Alejandro, Acisclo y María Teresa, de ocho, siete, cuatro y dos años respectivamente.
Actualmente es Cirujano Ortopédico del Instituto Tecnológico de Holguín. Es miembro del Club de Leones y de la Sociedad Liceo.
Su consultorio está situado en la calle de Aricochea No. 49. Sus Teléfonos: 553 y 356.
DR. ENRIQUE ROCA TAULER
Nació en Holguín el 8 de Junio de 1911. estudió bachillerato en el Colegio Los Amigos y comenzó a estudiar la carrera en la Universidad habanera, pero al clausurarse esa en el año 1930 partió a Francia, graduándose en 1935 en la Universidad de París.
Luego regresó a Cuba y no quiso hacer la reválida, estudiando de nuevo con sus viejos compañeros de curso, para graduarse conjuntamente con ellos, en un gesto noble y romántico en el año 1938.
El Dr. Roca Tauler, distinguido como Cirujano, ha sido Jefe Local de Sanidad y Médico Interno y Director del Hospital Civil de Holguín.
Está casado con la Sra. Cora Llópiz y tiene dos hijos: Teresita y Luís Enrique, de once y ocho años.
Fue Secretario del Patronato que creó la Escuela de Comercio de Holguín, hasta que esa fue incluida en los Presupuestos. También ha sido Presidente del Colegio Médico de Holguín.
Actualmente desempeña la Cátedra de idioma Francés de la Escuela Normal de nuestro pueblo y es miembro activo del Club de Leones.
Su Consulta está situada en la Calle de Aricochea No. 49, Teléfono en la Consulta: 356. Particular: 426
DR. FRANCISCO BORGES AVILES CRUZ.
Nació El 10 de Octubre de 1897. Hijo de Manuel Avilés y Enrique Cruz.
Se graduó en la Universidad en 1921. Hace 32 años que ejerce la carrera, especializándose en Gineocología.
Su señora, la bella y elegante señora Blanca Coutín, ha sido la única mujer que ha ocupado en Holguín la primera posición municipal: ha sido Alcaldesa en los tiempos de Rafael Ángel Aguilera. Tiene dos hijos: Olga Avilés, casada con el Dr. Eduardo Rodríguez Pedrero, actual Jefe de Sanidad. Estos a su vez tienen dos hijos, los preciosos mellizos Eduardo y Olga, de seis años de edad.
Su otro hijo, el Dr. Francisco Avilés Coutín, graduado recientemente, está casado con la Sra. Gladys Ramírez.
Cuando estudiaba bachillerato el Dr. F. Borges Avilés, actuaba como pianista en la vieja Orquesta de los Hermanos Avilés, que fundó su padre. Él y otros músicos tocaban en los teatros cuando las películas mudas, “dándoles vida” a las cintas silentes.
DR. RAMIRO PAVON CABALLERO
Nació en Holguín el 11 de Enero de 1910. sus padres: Pafael Pavón y Digna Caballero. Está casado con la Sra. Rafaela Godales y tiene un hijo de veintidós años de edad, Sixto J. Pavón Godales. Es socio, hace más de veinte años de la decana Sociedad Liceo.
Estudió el bachillerato en Holguín y Santiago de Cuba, graduándose en la Universidad de La Habana en 1938, distinguiéndose como estudiante y obteniendo innumerables premios académicos. Es uno de los más estudiosos médicos holguineros y ha asistido a varios Congresos Médicos nacionales y extranjeros, habiéndose destacado por los trabajados presentados en los Congresos InterAméricanos de Chicago y Buenos Aires. Ha merecido distinciones honrosas de distintos países de América y es Fellow-Member del “American Collage of Cardiology”, distinción ésta de que disfrutan sólo otros tres cardiólogos de Cuba.
Ha publicado o presentado más de treinta trabajos sobre la especialidades que profesa: Cardiología General e Infantil y Pediatría.
Fue el primer médico local que estableció un Laboratorio en su Consulta, el primero que realizó un electrocardiograma y también el primero que realizó un servicio de Metabolismo Basal. También fue el primer médico que en la Ciudad realizó una transfusión de sangre mediante el hoy tan difundido sistema de frascos Vacouliter, curando gratuitamente a una niña muy pobre. (De ese caso se hizo eco el famoso periodista Guido García Inclán por aquel entonces)
El Dr. Pavón fue, además, el primer médico que estableció una Unidad Clínica Privada en Cuba.
Desde hace seis años ostenta la Presidencia de la Delegación en Holguín de la Liga contra el Cáncer, encauzando el auge creciente de las cuestaciones anuales realizadas por el Comité Local.
DR. OSCAR ARÉS FREIJÓ
Nació en La Habana el 29 de Noviembre de 1922. Estudió bachillerato en La Habana, al igual que su carrera, graduándose en Junio de 1948.
Hizo su formación psiquiatrita en el Servicio de Enfermedades Nerviosas y Mentales, al lado del eminente psiquiatra José Ángel Bustamante. Vino a establecerse en Holguín porque pensó que dada su extraordinaria población y risueño porvenir, habían halagüeñas oportunidades para que ejerciera su especialidad, que trata de adaptar al hombre que sufre a la realidad de la vida y trata de acomodarlo a ella. “Existe tendencia por parte del público, afirma el Dr. Arés Freijó, a rehusar la visita al psiquiatra, aunque lo necesite, por erróneos prejuicios en relación con las enfermedades nerviosas y mentales, basados en las falsas creencias de que son problemas sobrenaturales o estigmas y tachas hereditarias”.
El Dr. Arés Freijó aplica el tratamiento Electro-Shock, que es completamente inofensivo. Sus riesgos resultan mínimos, pudiendo aplicarse aún en personas de edad avanzada.
Está casado con la Sra. Liliam Muzio, habera. Tiene un hijito habanero, Oscar Eduardo, de tres años y una graciosa holguinerita que nació hace poco más de dos meses.
Se encuentra muy agradecido de la acogida que le ha dado nuestro pueblo. Es miembro de Rotary International. Reside en la calle de Morales Lemus No. 87. Teléfono: 8041