LO ÚLTIMO

La historia de LOS CHINOS que le dieron nombre al famoso agromercado holguinero

15 de marzo de 2017

Calixto García. Biografía. 90


1897, Octubre 22
Calixto: “Nada puedo anticiparle sobre futuras operaciones”
Desde las inmediaciones de Baire Calixto escribe a Menocal: “Nada puedo anticiparle sobre futuras operaciones. En Bayamo, además de la guarnición de quinientos hombres, hay una columna. Si esa columna continúa allí les cierro el camino de Manzanillo y veremos lo que comen”.
“Si emprendo algo lo llamaré para que cargue en Bolondrón como lo hizo en Tunas (...) A ver si le emparejan la otra pata”[1].
1897, Octubre, 24
Asamblea de La Yaya
Bartolomé Masó
Se celebra la Asamblea de La Yaya. Toma posesión el Segundo Consejo de Gobierno. La Presidencia la asume el General Bartolomé Masó, veterano de la Guerra Grande. La Vicepresidencia pasa a manos de Domingo Méndez Capote, exponente de la generación posterior al 68 y sin experiencia militar. 
A la misma generación posterior al 68 y sin experiencia militar pertenecían el Secretario de la Guerra, José Braulio Alemán y su vicesecretario Rafael de Cárdenas. La Secretaría del Exterior la obtuvo Andrés Moreno de la Torre y Nicolás Alberdi, y las Secretarías del Interior y Hacienda, Manuel Silva y Ernesto Fonts Sterling respectivamente.
1897, Octubre 28
“La Asamblea vería con agrado la confirmación en su cargo de Lugarteniente General
La Asamblea de La Yaya emitió un documento en el que expone: “La brillante campaña realizada por el General Calixto García en el Departamento oriental obligan a consignar el entusiasmo del pueblo cubano por su caudillo que a tan envidiable altura ha sostenido el prestigio de la Revolución y, sin prejuzgar los actos del gobierno, se le indica que la Asamblea vería con agrado la confirmación en su cargo de Lugarteniente General”.
1897, Octubre 31
Calixto García, Lugarteniente General del Ejército.
General Blanco, nuevo Capitán General en Cuba
Calixto: nunca habrá incomunicación entre él y su jefe superior Máximo Gómez
El Consejo de Gobierno de la República, a propuesta del Secretario de la Guerra, nombra a Calixto García, Lugarteniente General del Ejército.
El mismo día del nombramiento de Calixto, Weyler abandona Cuba. Lo sustituye el General Blanco[2], viejo conocido de Calixto.
Poco después le llega al General la comunicación del Secretario de la Guerra informándole su designación como Lugarteniente General. Luego el mismo Secretario de la Guerra, que había escrito aquella carta a Gómez diciéndole que Calixto quería sustituirlo, insta al holguinero a que haga uso de la prerrogativa a él concedida y que como Lugarteniente General solicite los ascensos directamente y que justificara esa actitud alegando incomunicación con el General en Jefe. Calixto fue tajante: nunca habrá incomunicación entre él y su jefe superior, (principio este que cumplió hasta el fin de la guerra).



Anterior   Siguiente




[1] En Las Tunas a Menocal lo habían herido en una pierna.

[2] Blanco viene a practicar una política diametralmente opuesta a la de su antecesor: A la pugnacidad y odio al nativo de Weyler, sucede la conciliación de los intereses en discordia, la benevolencia con el cubano irreducible, a quien el Capitán General ofrece la autonomía. Pero no es solo en el orden político donde va a cambiarse la estrategia, sino también en el orden militar. Weyler había concentrado sus más poderosos elementos de guerra en la zona occidental de Cuba, y si bien a mediados de 1897 preparaba una “campaña de invierno” en Oriente, el hecho es que fue Blanco quien concentró en Oriente sus elementos con pretensiones de establecer un centro de operaciones en Bayamo.