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3 de enero de 2017

Calixto García. Biografía. 07


1850
No tenía Calixto más de once años cuando la casa se conmueve con las noticias que llegan de Puerto Príncipe: Viene a su casa un muchacho que es dos años más joven que el niño; trae el recién llegado un pañuelo bañado en la sangre de Joaquín de Agüero, paladín por la causa de la dignidad humana.
Calixto alinea sus soldaditos para el combate y mientras tanto musita, (porque el enemigo asecha), unas estrofas que se habían hecho famosas y que lo serían mucho más en años posteriores cuando se cantaban en el monte, de vivac en vivac:
“Que si un pueblo su dura cadena
no se atreve a romper con sus manos
bien le es fácil mudar de tiranos,
pero nunca ser libre podrá”[1].




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[1] Autor: José María Heredia.