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Las esculturas funerarias del cementerio municipal de Holguín, CUBA

22 de diciembre de 2016

Donde se explica como fue que la costumbre de más de dos siglos de llamar a las Plazas así los cubanos la cambiamos y comenzamos a decirle parques, más otras breves informaciones



Terminada la guerra los holguineros comienzan a ocuparse de la recuperación de la plaza para que sea digna del nuevo nombre que ostenta. Y a la vez demuestran constantemente lo que les molesta la presencia de las tropas norteamericanas en la ciudad. Tropas que protagonizan incontables indisciplinas, entre ellas estruendosas cabalgatas hasta la mismísima plaza.

Sin embargo ello no impide que los holguineros concurran a oír las bandas de música del nuevo ejército cuando aquellas tocaban durante las retretas en la Plaza; ello, tal como dice un periódico de la época, por “la limpieza con que son ejecutadas las piezas de su magnífico repertorio”[1].

Y asimismo algunas palabras del idioma de los extranjeros desplazan otras castizas. Sin saber cómo la vieja forma de llamar esos espacios tan importantes en el urbanismo holguinero se olvida y en su lugar se le comienza a decir “park”, parque… Parque Calixto García.




[1] Crónicas .El Eco de Holguín, p.2, Holguín, 25 de enero de 1900.