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22 de diciembre de 2016

La Plaza de Armas Isabel II de Holguín, Cuba, durante los años de "paz" que se sucedieron entre el final de la guerra grande y la de 1895



Durante los años de paz que mediaron entre la Guerra Grande que concluyó en 1878 y el inicio de la de 1895, los holguineros más persistentes enemigos del colonialismo no bajaron las defensas. En 1887 muchos de ellos se nuclearon en el Comité Liberal Autonomista. Este dicho Comité abrió frente a la Plaza,  la Sociedad “La Tertulia”, esa, junto con el Casino Español, instalado desde 1881 en la calle del frente, y el cercano  Centro de Artesanos tuvieron un papel fundamental en el desarrollo cultural de esos años.

Poco a poco las fiestas tradicionales recobraron el esplendor de antaño y en las mencionadas sociedades y en el teatro de verano de la propia plaza, se incrementaron las actuaciones de compañías bufas, líricas, y dramáticas, así como las presentaciones de músicos locales o de otras  partes que recorrían la isla, entre estos, virtuosos de la talla del pianista Ignacio Cervantes y los violinistas Díaz Albertini y Brindis de Salas. 

Francisco Fernández Rondán
José Miró Argenter
Otro hecho acaecido en la Plaza de Armas, y que está en la memoria histórica de la ciudad, sucedió en la madrugada del 26 de agosto de 1889: Salió desde La Tertulia para la Plaza con la orquesta de Ochoa al frente, una manifestación en la que iban  connotados miembros del Partido Autonomista, entre ellos Francisco Fernández Rondán y José Miró Argenter. Luego los manifestantes recorrieron parte del pueblo dando gritos de ¡Viva la autonomía y Cuba, mueran los contrincantes! Y volvieron a la Plaza donde siguieron gritando sus consignas y, según el posterior testimonio, ofrecido durante el juicio que les hicieron por el Comandante Militar de Holguín, Don José Mantilla, quien los observaba desde un balcón de La Periquera, como a las 4 de la madrugada dicha manifestación fue disuelta por la policía. A cada uno de los promotores se le impuso multa de cinco pesos.



Después vino la  Purniada, que es como se conoce el temprano alzamiento de los Hermanos Sartorio, y otras acciones hasta que llega al 24 de febrero de 1895 en que por orden del Partido Revolucionario Cubano se dio el grito definitivo por la independencia.