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La aldea a la mano (Holguín, Cuba)

26 de diciembre de 2016

El parque Calixto García a partir de 1940: Definitivamente una tribuna cívica y cultural



 

Al  llegar a la Alcaldía en 1940 el Dr. Juan José García Benítez por el Partido Auténtico, presta atención al embellecimiento del parque y su entorno, a la vez que ejecuta una sustancial restauración al edificio de La Periquera, dota a la Banda Municipal de nuevos uniformes y organiza conciertos populares con notables artistas.

La labor del alcalde contribuye a la vieja aspiración holguinera de convertirse en capital de una nueva provincia de Cuba.

La aspiración de los holguineros de segregarse de Santiago de Cuba, en donde radicaban todos los controles de gobierno de la provincia de Oriente, se remonta al período colonial, pero es en la década de 1940 cuando la pretensión resurge con mayor fuerza. El argumento que se usaba era las características socio-demográficas de la ciudad y su entorno, los múltiples recursos naturales y  el potencial económico que  podía desarrollarse en la futura provincia Oriente Norte, explotando renglones como sus  ricos yacimientos minerales, las grandes producciones de granos que habían convertido a Holguín en “El granero de Cuba”, las grandes zafras azucareras de sus centrales y otros renglones como los frutos menores y la ganadería.


En 1940 era el entorno holguinero una de las zonas más pobladas del país, por lo que el municipio es declarado de Primera Clase. Sin embargo la economía del territorio no resolvía las necesidades de sus habitantes por lo que era esa una región de grandes contrastes. En la educación pública, por ejemplo, las únicas conquistas del territorio eran  la Escuela de Comercio, la Normal y la del Hogar, el Instituto Cívico-Militar y el Instituto de Segunda Enseñanza. Esos centros educacionales, como la inmensa mayoría de las escuelas de Cuba, padecían insuficiencias significativas en su funcionamiento que obligaron a sus profesores y alumnos a emprender marchas y desfiles en reclamo de demandas.

Instituto Cívico-Militar de Holguín, luego Instituto Técnico, conocido como ITH, se terminó de construir en 1944.
 
Tomado de Revista Navidad, Holguín 1952

Esta escuela fue comenzada a construir durante el periodo presidencial del General Fulgencio Batista y terminada en el Gobierno del Doctor Ramón Grau San Martín, quien fue el que le puso el nombre de “Calixto García Iñiguez”. En el Gobierno del Doctor Carlos Prío Socarrás la escuela se convirtió en Técnica con la denominación de Politécnica.
Hace tres años que funciona con el carácter de escuela Técnica tipo internado.
En este centro docente de Grado Medio funciona también una escuela tipo “Primaria”, atendida por treinta y seis maestras de enseñanza común. La enseñanza Técnica propiamente la atienden 62 profesores de distintas especialidades.
Tiene capacidad para albergar y enseñar a 4 200 alumnos. De ellos 300 cursan la enseñanza Técnica. Los otros son: 600 hembras que cursan la enseñanza primaria hasta sexto grado y 800 varones también de la enseñanza primaria hasta sexto grado.
Para alojar a sus alumnos la escuela consta de seis pabellones con capacidad para doscientos alumnos por pabellón.
De esos seis pabellones, tres se usan para alojar a las hembras y tres para alojar a los varones.
En el edificio central radica el centro escolar, la Secretaría de la misma así como la Administración y el salón de actos o teatro.
Igual posee una nave grande en cuyas alas se encuentran adaptados y distribuidos los trece talleres de que consta la enseñanza Técnica.
Las enseñanzas que se imparten en esta escuela por talleres son las siguientes:
Mecánica de Ajuste y Montaje, Mecánica Automotriz, Función y Herrería, Soldadura Autógena y Eléctrica, Carpintería, Ebanistería, Talla y Plantillería, Química de Laboratorio y Química Brematológica, Construcciones Civiles e Instalaciones Hidráulicas y sanitarias, Fitotécnica y Zootécnia, Electricidad e Instalaciones Eléctricas, Generadores y Motores Eléctricos, Radio y Televisión.
Todas estas enseñanzas se imparten práctica y teóricamente por Técnicos graduados en las escuelas Técnicas y de Artes y oficios de Cuba.
Cada grupo de talleres tiene un profesor responsable que es el Jefe de cada Sección.
El funcionamiento de la escuela se rige por un director elegido por el Claustro de Profesores, desempeñándose actualmente ese cargo por el Dr. Ruperto Notario Villanueva. Un Secretario general que en estos momentos es el Técnico Luís M. Griñán González y un Administrador que actualmente es el Sr. Joaquín Bassola Carramazana.
Como centro de enseñanza y orientación para nuestra juventud, creemos que esta escuela se encuentra en condiciones de cumplir el cometido para el que fue creada.

 
El Director del centro Escolar “Calixto García”
Toda empresa a desenvolver en la vida requiere capacidad y acción. Las ramas y hojas de los árboles se mueven por el impulso del viento y sin éste, estarían siempre abúlicas y haraganas.
Al hombre lo mueve el aire del interés y del entusiasmo. Así, en la difícil dirección del Centro Escolar “Calixto García” se destaca como un hombre de una actividad extraordinaria, sólida competencia y decisión en el trabajo, el Dr. Eduardo Ochoa y Ochoa, “Guarro”, pedagogo, político, escritor y periodista, hoy maestro, mentor y guía de las futuras generaciones de la Patria.
El Dr. “Guarro” Ochoa es designado Director de un vasto Plantel con más de mil alumnos, con profusión de aulas, salas, salones, departamentos, teatros, Clínica Médica, Farmacia y una granizada de empleados. Esto da la idea de la magnitud y responsabilidad de esa Dirección.
El hombre necesita dos cosas para actuar y triunfar: vigorosa mentalidad y fortaleza física, ambas están precisamente esculpidas e incrustadas en la personas del Dr. “Guarro” Ochoa. De ahí, que lo que para otros hubiera sido un laberinto, la Dirección del Centro Escolar “Calixto García”, para él ha sido una cosa liviana y fácil de desenvolver.
Holguín se ufana de poseer el Instituto Cívico con su Centro Escolar “Calixto García” y que al frente de su Dirección esté un coterráneo talentoso y capacitado como el Dr. “Guarro” Ochoa.
(Tomado de Revista Mil. Holguín, Diciembre de 1945)
Depuesto Guarro Ochoa del puesto de Director del Instituto Técnico de Holguín.
En 1946 Guarro Ochoa es el candidato a la alcaldía de Holguín por el Partido Auténtico en coalición con el Socialista Popular (Comunistas). Su principal apoyo era su hermano, el senador y presidente del autenticismo en el Oriente de Cuba, Millo Ochoa. Pero inmediatamente los enemigos de Millo arremeten contra la candidatura de Guarro.
Finalmente se produce la primera ronda de las elecciones y Guarro es el candidato más votado, pero no consigue la cantidad necesaria, por lo que tiene que ir a una segunda vuelta. Para esta lo apoyan los auténticos, los socialistas, los abecedarios y los republicanos. Ahora Guarro Ochoa es el candidato más fuerte.
Nada parecía que podría opacar la victoria de Guarro, pero entonces al candidato le nació un oponente inesperado y muy poderoso, el mismísimo Presidente de la República, Dr. Ramón Grau San Martín.
Para entender la actitud de Grau debemos narrar acontecimientos que ocurrieron entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones parciales y que pusieron muy tirantes las relaciones de los hermanos Ochoa con la burocracia del Partido Auténtico y en especial con el Presidente.
Fueron estos acontecimientos: la censura de ellos a la actuación del Gobierno, el apoyo de Millo a la candidatura de Chibás para la presidencia del país,  el sostén al comunista Ramón Pereda en su lucha por la alcaldía de Camagüey y, en especial, la abierta oposición del Senador y Jefe Auténtico en Oriente Millo Ochoa a la reelección de Grau.
El Presidente y sus servidores consideraron la necesidad que tenían de debilitar a Millo y para hacerlo deponen al hermano de aquel, Guarro Ochoa del puesto de Director del Instituto Tecnológico de Holguín, (ITH), y todo ello antes de la segunda vuelta de las elecciones alcaldicias.
La deposición de Guarro significaba que muchos de los empleados del Instituto perderían sus puestos y con la cesantía de estos, el Director ni tendría los votos de sus empleados ni podría seguir recaudando dinero con vistas a fortalecer la economía del autenticismo entre sus empleados. 

Senador Luís Baire Llópiz
Representante a la Cámara Angélica Rojas de Llópiz (Era la esposa del senador Baire Llópiz)
  
Inmediatamente después que se sabe de la deposición de Guarro Ochoa como Director del Tecnológico, los esposos, el Senador Luis Baire Llópiz y la Representante a la Cámara Angélica Rojas, solicitaron y consiguieron que fuera nombrado en el puesto el Dr. Etayo Bosch y asimismo Llópiz descaradamente dejó de apoyar al candidato de su partido (Auténtico), para pasarse al bando de Sera Serrano.
La reacción inmediata de la Sección Juvenil Auténtica holguinera fue tomar el Instituto a fin de evitar la toma de posesión de Etayo, considerando que aquel y sus amigos estaban desplazando a los verdaderos “auténticos revolucionarios de sus cargos burocráticos y de sus posiciones políticas” .
Hasta el 31 de agosto la toma del Instituto había sido reservada, esto es, sin mucha publicación, pero, decían los jóvenes auténticos holguineros, estaban dispuestos a emplear “los medios más violentos antes que dejarnos vencer o desalojar”. Los que habían tomado el Instituto no estaban armados y por lo tanto no podrían hacerle frente a una acción violenta, ellos planteaban que se mantendrían allí a toda costa y reclamaban el apoyo del Ejecutivo Nacional y Municipal de La Habana de la Sección Juvenil del PRC(A); ese apoyo, decían los holguineros, debe hacerse tomando edificios públicos y trasladando la mayor cantidad de jóvenes a La Pantoja , armados si fuera necesario, para responder a cualquier acción. Y mientras tomaban todas las anteriores previsiones, los jóvenes auténticos esperaban por Millo Ochoa para definir cuál sería su plan.
La toma del Instituto no trascendió. Los jóvenes allí congregados fueron desalojados, Etayo Boch tomó posesión del cargo y se iniciaron las cesantías de los trabajadores partidarios de los hermanos Ochoa. Pero ahí no terminó el debate sobre la salida de Guarro de la dirección del Instituto. Ahora las discusiones se trasladaron al interior del partido y al Senado de la República.
En el mes de diciembre el Senador Millo Ochoa presentó en el Senado de la República una Moción en la que pedía la creación de una Comisión Investigadora sobre la actuación de Guarro en la Dirección del ITH. En un principio los Senadores auténticos estuvieron de acuerdo en sostener la Moción, pero luego, en una maniobra dirigida contra Millo Ochoa, dejaron que fueran los miembros del Auténticismo en la Cámara Alta quienes tomaran la decisión, (ello permitía la no aprobación de la iniciativa). Para su desaprobación se argumentaba que la misma llevaba implícita una censura a la actuación del Gobierno Auténtico, pero el trasfondo no era otro que el enfrentamiento a un grupo de senadores rebeldes que estaban llevando una política de crítica permanente al Presidente Grau. Ese grupo era encabezado por el senador Eddy Chibás y a él pertenecía el senador Millo Ochoa.
En los debates en el Senado sobre la Moción salió a la luz lo acontecido en la segunda vuelta de las elecciones (que para entonces se había celebrado) y cómo se produjeron los sucesos que llevaron a la sustitución de Guarro. Según opinión de Millo detrás de la postura oficial del partido con respecto a la lucha por la alcaldía de Holguín se encontraba la mano siniestra del Ministro de Educación Manuel Alemán. “Mi hermano le pidió al Ministro, señor Alemán, en una entrevista que celebraron en Camagüey, que designara dos inspectores de la Dirección General para que comprobaran la labor que rindió como Director del Tecnológico, pero el señor Ministro no lo complació”.
Obviamente el Ministro era lo suficientemente hábil como para dejar correr el tiempo necesario para poder atacar a los Ochoa y maniobrar con el objetivo de obtener para sí la postulación a la primera magistratura. Millo dijo que desde el año 1945 el Ministro de Educación no atendía las solicitudes que se le hacían desde el tecnológico de Holguín y que en lo que iba de año solamente se les había pagado un mes de salario a los empleados y ellos gracias a un préstamo del PRC(A) y dijo que si la Comisión Investigadora no se aprobaba presentaría el caso a los tribunales de justicia. Y como la espera continuaba, Millo Ochoa fue enfático cuando dijo en el Senado que “hasta el 14 de junio en que proclamé la candidatura presidencial de Chibás, para el Ministro de Educación todo marchaba bien en el Tecnológico, pero a partir de aquella fecha han comenzado las persecuciones” Entonces el Senador Díaz Pardo le preguntó, “¿entonces la persecución es contra Chibás?”. La respuesta de Millo fue que sí, que la persecución era exactamente contra Chibás y Chibás, que estaba presente, soltó una risa sarcástica. A partir de ese instante el debate sobre lo acontecido con Guarro en el Tecnológico de Holguín tomó el cariz de crítica al Gobierno y al Ministro de Educación, Sr. Alemán .
Cuando hubo transcurrido el tiempo suficiente, Alemán mandó a Holguín unos empleados de su Ministerio para que encontraran los hechos que pudieran inculpar a Guarro, y tan así fue que los empleados del Ministerio de Educación amenazaron con pistolas al Jefe de la Policía del Instituto Tecnológico y a los demás empleados y asimismo extrajeron de sus botiquines las medicinas que se encontraban en ellos, con el fin de acusar a Guarro de habérselas robado.
Finalmente se celebró la segunda vuelta de las elecciones parciales de 1946 en Holguín. Guarro Ochoa ganó la alcaldía.

Leer más en: Elecciones parciales en Holguín, año 1946

En el sector de la cultura el presupuesto estatal apenas dedicaba una mísera suma al pago de los músicos de la Banda Municipal que puntualmente realizaban las retretas en el Parque, haciendo de ese espacio la única sala de concierto a la que tenían acceso los más humildes. Sin embargo en ese mismo tiempo la burguesía y algunos sectores del proletariado podían disfrutar de valiosos espectáculos realizados en las Sociedades de Instrucción y Recreo y en otras instituciones gestadas por iniciativa privada, entre ellas las emisoras de radio, la Coral Holguín y el Teatro Infante, construido por la acaudalada familia de ese apellido.

Era común entonces (y hoy también), que al finalizar las presentaciones en el “Infante” los numerosos jóvenes que paseaban por el Parque se aglomeraran en las puertas del teatro para saludar o despedir artistas famosos que allí se presentaban: entre ellos se recuerdan a Cuates Castilla, Libertad Lamarque, Esther Borja, Rosita Fornés, Jorge Negrete, Tito Guízar, la genial soprano española Victoria de los Ángeles o la más famosa violinista latinoamericana de entonces, la mexicana Celia Treviño. Por iniciativa del alcalde García Benítez, en 1942 Celia Treviño ofreció en el Parque un imponente concierto de música clásica con su maravilloso Guarnerius; le acompañó el gran pianista holguinero César Morales[1].

El maestro Morales devino un relevante promotor cultural por eso años. Junto a otros elementos valiosos del ambiente musical holguinero, entre ellos el compositor Pepé Delgado y Manuel Trinidad  Ochoa, director de la Coral Holguín, organizó conciertos clásicos y populares, festivales y hasta representaciones de óperas con  jóvenes cantantes líricos que entonces comenzaban a despuntar. Todos esos artistas también solían participar en veladas en Sociedades y en programas de  de radio.

A la vez el general Fulgencio Batista, durante su periodo constitucional en la presidencia del país (1940-1944) por la Coalición Socialista-Democrática, realizó viajes a la región. En varios de ellos pronunció discursos desde los balcones de La Periquera en los que hizo promesas de todo tipo a la población de la región que cada vez era más grande, sobre todo por la cantidad de campesinos que emigraban a la ciudad buscando la solución a sus problemas cotidianos[2].

Eran esos tiempos muy difíciles a nivel internacional; desde 1939 había estallado la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias se hacían sentir en todas partes. En Cuba, las clases más pudientes aprovecharon la situación para especular con las necesidades básicas de los pobres y los gobernantes para  incumplir con sus más elementales responsabilidades y justificar la corrupción que imperó a todas las instancia.

El 9 de mayo de 1945 al informarse el fin de la Segunda Guerra Mundial, una nutrida representación del pueblo holguinero salió desde el Parque en gigantesco desfile en el que expresaron su alegría y la esperanza de que al fin se solucionarían las ya impostergables necesidades para cualquier ciudad moderna, como eran la construcción del acueducto, el alcantarillado y la pavimentación de las calles[3]. (Para entonces el Presidente era Ramón Grau San Martín, por el PartidoRevolucionario Cubano (Auténtico).

 

Pero pasó el tiempo y no ocurrió nada de lo que Grau prometió en el parque holguinero Julio Grave de Peralta, y lo peor, que el Presidente Auténtico no solo se mostraba indiferente, sino que había dado luz verde a la corrupción y el latrocinio más descarado. Ello fue lo que llevó a la consolidación de un sólido movimiento cívico en la ciudad, con campañas permanentes en los medios de difusión, y la fundación de asociaciones civiles como el patronato Mil Amigos de Holguín, que proyectó y financió parte de la pavimentación de las calles y otras importantes obras sociales.




[1] Sobre el concierto de Celia Treviño en el Parque Calixto García de Holguín, puede consultarse el periódico “Diario de Cuba” del 17 de octubre de 1942, así como  otras ediciones de ese mismo mes en que se comentan las presentaciones de la artista en otras ciudades de Oriente.

[2] Entre los numerosos discursos de Fulgencio Batista en Holguín, están los pronunciados  desde los balcones de La Periquera el 30 de mayo de 1942 cuando era presidente de Cuba, el del 21 de marzo de 1949, tras su regreso del exilio cuando hacía campaña para volver a la Presidencia por el Partido de Acción Unitaria, (P.A.U).

[3] Periódico “Diario de Holguín”, p.1, Holguín, 10 de mayo de 1945.

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