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27 de febrero de 2017

Orencio Miguel Alonso: alto nombre de la arqueología cubana



Orencio Miguel Alonso
Nacimiento
1911
Banes, Holguín,  Cuba
Defunción
2005
 Estados Unidos
Ocupación
Historiador y arqueólogo
Nacionalidad
Cubana

Orencio Miguel Alonso fue calificado por Felipe Pichardo Moya como un entusiasta y digno coleccionista de especimenes indocubanos y a la vez el notable arqueólogo reconoció que el banense poseía una de las mejores colecciones de la República.

El ídolo de oro de Banes es el símbolo de ese territorio

En 1929, Orencio Miguel comenzó a realizar excavaciones arqueológicas en Banes, práctica que se extendió por veinte años. Durante ese tiempo llegó a examinar residuarios de unos 60 poblados y visitó unas 200 cuevas. En 1941 acompañó a los doctores Carlos García Robiou, de la Universidad de La Habana y a Irving Rouse, de la Universidad de Yale en las excavaciones realizadas en los sitios “Aguas Gordas” y potrero “El Mango”.

Los resultados de sus excavaciones fueron presentados en los Congresos Nacionales de Historia. En el Tercero, celebrado en Trinidad, del 2 al 4 de septiembre de 1944, presentó “Fases constructivas del hacha petaloide” y en el sexto, también celebrado en la ciudad espirituana, esa vez del 8 al 12 de octubre de 1947, Orencio Miguel presentó dos trabajos: “Descubrimiento y excavación de un montículo funeral en el potrero El Porvenir” y “Objetos raros de la cultura taína encontrados en el cacicato de Baní”. Por su parte en el séptimo expuso el reporte de “El primer ídolo precolombino encontrado en Cuba”. Asimismo publicó un sinnúmero de artículos en la Revista de Arqueología y Etnología.

Fue miembro de la Sociedad Cubana de Historia Natural y, quizá, integró la Sociedad Espeleológica de Cuba; esto anteriormente lo decimos porque Orencio mantenía una estrecha relación con el Dr. Antonio Núñez Jiménez, Presidente de esa Junta, incluso en la década del 50 juntos llevaron a cabo excavaciones en el municipio.

La posibilidad de excavar con prestigiosas personalidades de la arqueología de la región le permitió al arqueólogo aficionado dotarse de métodos científicos que hicieron posible que llevara a cabo un estricto inventario y descripción de cada una de las piezas que poseía.

 

Al triunfo de la Revolución Orencio Miguel puso su valiosa colección, que ascendía a 20 mil piezas, al servicio de la población y el Estado. Con ella se creó el fondo del Museo Indocubano Baní, del que fue su Director-fundador desde 1965.

Evidentemente cuando se habla de arqueología banense es imprescindible mencionar la obra de Orencio Miguel Alonso.

Fuente
Yurisay Pérez Nakao. “La historiografía banense en la república”. (Inédito).