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CONVERSANDO SOBRE EL ENTRAMADO URBANISTICO DE HOLGUIN

20 de febrero de 2017

Enorme riqueza arqueológica la de Holguín



Por Alexis Rojas Aguilera
Publicado en el Periódico ¡Ahora!, el Sábado, 11 Julio 2015

La provincia de Holguín, territorio de más de 9 mil kilómetros cuadrados, atesora 228 sitios arqueológicos de los 3 mil 180 reportados en Cuba hasta el año 2012, algunos de ellos categorizados como monumentos locales e incluso como monumentos nacionales, entre estos últimos destacan, El Chorro de Maíta, Farallones de Seboruco, Barajagua y Cayo Bariay, los cuales forman parte de conjuntos con este estatus.

Adisney Campos Suárez
Adisney Campos Suárez, del departamento de Arqueología del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos (CISAT) de la ciudad de Holguín, añadió que este patrimonio resulta particularmente notable por su diversidad tipológica y de filiaciones culturales.
El joven especialista, de 28 años, agregó que 18 de esos sitios confirman su condición de Protoagricultores, 62 son de Cazadores, 67 de Pescadores Recolectores y 82 de Agricultores Ceramistas, (ese grupo humano era el más avanzado culturalmente).
Por ello la provincia ocupa un lugar privilegiado en el entorno arqueológico de la Isla y además porque sus testimonios del pasado se ubican en zonas de gran diversidad paisajística, hidrográfica y climatológica, entre ellas, las alturas de Maniabón y las de Nipe-Sagua-Baracoa, y las llanuras del Cauto y Nipe.
Espacios esos donde hay una poderosa red de ríos (Mayarí, Gibara, Sagua de Tánamo, Tacajó), ricas costas con singulares bahías adosadas (Gibara, Banes y Nipe, entre otras), suelos útiles para la agricultura y clima tropical húmedo con periodos definidos de mayores y menores precipitaciones.
Adisney junto a uno de los más importante expertos del Departamento Centro Oriental de Arqueología, Juan Guarch Rodríguez
Estas características, razonó Adisney, influyeron para que el hombre habitara la región milenios antes de la llegada de Cristóbal Colón y se mantuvieran en ella hasta su arribo en 1492 e incluso una parte resistiera el encontronazo cultural y se asimilara y fusionara para llegar sus vestigios a nivel cultural y genético hasta el presente.
En el caso de Holguín, apuntó, la mayor presencia de aborígenes se vincula con los grupos dedicados a la agricultura y la alfarería, principalmente en los municipios de Holguín, Báguano, Antilla y Banes, mientras los cazadores se situaron sobre todo en el municipio de Mayarí y los de tipo Protoagricultores en los municipios de Mayarí y Gibara, justo los más antiguos pobladores, quizás de hasta ocho mil años Antes del Presente.
Indicó asimismo que los lugares con evidencias son diversos, por ejemplo, existen siete cuevas ceremoniales, 11 cuevas funerarias, dos cuevas ceremoniales y funerarias, 14 cuevas habitacionales, cuatro cuevas habitacionales y ceremoniales, 110 paraderos y 80 sitios de habitación.
De mayor importancia resulta la presencia de los sitios habitacionales, ubicados en su mayoría en el municipio Banes (una razón para ser la Capital Arqueológica de Cuba), los cuales por su función, extensión y riqueza de evidencias resultan claves para entender las formas de vida de estas sociedades, señaló.
Graduado de Licenciado en Historia, en la Universidad Oscar Lucero Moya, en 2011, Campos Suárez resaltó que “gran parte de la visión que sostiene la arqueología cubana actual, se levanta desde el estudio de sitios ubicados en Holguín”.
También ponderó en tal sentido la excepcionalidad de muchos de los objetos encontrados en la provincia, entre ellos, la gran colección de ídolos y objetos de adorno personal y uso ritual que cuida el museo Baní (en Banes), o de piezas de carácter único, como el hacha ceremonial antropomorfa (Hacha de Holguín, símbolo del territorio) aparecida cerca de la Ciudad.
Este patrimonio admirable, aseveró, guarda aun muchas sorpresas, como indica el reciente hallazgo de las pictografías de la Cueva de Los Panaderos en Gibara y un espectacular mural pictográfico en el cerro de Yabazón.
También llamó la atención sobre la existencia de 26 sitios arqueológicos aborígenes que poseen material europeo, la mayor cantidad en todo el país; esto habla de transculturación, asimilación, inserción aborigen en los espacios coloniales. “De hecho, convierte a Holguín en un espacio clave para el abordaje de este tema ampliamente expuesto por el Dr. Roberto Valcárcel”.
Igualmente dijo que, desde la arqueología, el hombre aborigen proyecta tradiciones culturales y otros elementos esenciales para entender la identidad del cubano en aspectos que la historiografía nacional hasta ahora no fue capaz de resolver.
A modo de ejemplo, Adisney señaló que el universo aborigen subsiste en la toponimia holguinera a pesar de las interferencias lingüísticas y la transculturación, algo evidente en un legado patrimonial intangible que muestra 234 vocablos de filiación aruaca, entre otros aspectos culturales.