ALDEA COTIDIANA

           En HOLGUIN, Cuba, como en todos los lugares del mundo, ocurren hechos triviales, bellos a fuerza de fugaces                                                          Esta ciudad la construyeron mis padres vísperas de mi nacimiento y quisiéramos que nada se perdiera, que todo lo que fue haciéndose desde nuestros padres a nosotros, permaneciera intacto y puro, porque la ciudad es el escudo que hace que nuestros nombres no se olviden                                                    300 aniversario del pueblo de Holguín en 2020
gadgets para blogger

Toda la aldea a la mano

HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

12 de agosto de 2017

Faustino Orama, El Guayabero. Testimonios. Gilberto Morales Verdecia



 
Gilberto Morales Verdecia (1935-2011).
Guitarrista de Los Guayaberos entre 1981-1989
Cuando se fundó Los Guayaberos, el 6 de marzo de 1981, fue que por primera vez trabajé con un grupo profesional, yo procedía del movimiento de aficionados y tenía mis temores al abandonar mi puesto de trabajo de tantos años en un almacén, pero su sobrino Santana Orama me dio mucha seguridad y confianza y, en efecto, durante los ocho años que permanecí al lado de Faustino viví experiencias maravillosas a lo largo de Cuba ya que, excepto Pinar del Río, en ese tiempo recorrimos todas las demás provincias.
El grupo trabajaba intensamente, hasta en vacaciones él me mandaba a buscar para realizar actuaciones con todo el grupo o en un formato más reducido con tres, guitarra y percusión. Especialmente durante las fiestas del carnaval, la acogida era extraordinaria, pero recuerdo con mucho agrado las actuaciones en el Festival de Varadero de l984, en la hermosa cueva de Bellamar y la participación en homenajes muy emotivos como los brindados en Santiago de Cuba a Ñico Saquito, al primer cosmonauta de Latinoamérica, Arnaldo Tamayo Méndez, en su natal Guantánamo, y otro que recibió Andrés Pedroso en Ciego de Ávila.
Nunca imaginé que tendría el privilegio de ganar la amistad y la confianza de una figura de la talla de Faustino y menos de conocer tantos artistas valiosos y personalidades de Cuba y del mundo, entre ellas el Canciller de la Dignidad, Raúl Roa, Omara Portuondo y Raúl Castro. Raúl le tuvo un gran afecto, se divertía mucho con las ocurrencias suyas. Hasta en una ocasión nos ofreció un helicóptero para viajar a Ciego Ávila para trabajar en el carnaval de esa ciudad. Fue una de las mayores aventuras al lado de un maestro del humor y la picardía y que no olvidaré mientras viva.