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Los canarios de Holguín, Cuba

13 de julio de 2018

Martí anota en su diario información sobre Holguín y holguineros



Por María Julia Guerra y Edith Santos
En las prolijas páginas del Diario de José Martí encontramos otras referencias a personalidades holguineras, tales son los casos de Nicolás Cedeño y Guadalupe Pérez.
El día 7 de mayo escribe:
De Jagua salimos, y de sus mambises viejos y leales, por El Mijial. En El Mijial los caballos comen la piña forastera, y de ella, y de cedros hacen tapas, para galones. A César le dan agua de hojas de guanábana, que es pectoral bueno, y cocimiento grato. En el camino nos salió Prudencio Bravo, el guardián de los heridos, a decirnos adiós. Vimos a la hija de Nicolás Cedeño, que habla contenta, y se va con sus 5 hijos a su monte de Holguín. Por el camino de Barajagua: “ Aquí se peleó mucho”, “todo esto volvió a ser nuestro”; vamos hablando de la guerra vieja… por el camino se va  a Palma y Holguín.[1]
En el libro inédito Familias Holguineras, de don Diego de Ávila y Delmonte[2], suponemos que escrito a principios de la segunda mitad del siglo XIX, se refiere que Nicolás Cedeño está casado con Josefa de Ávila y de la Fuente, con la que  tiene cuatro hijos: Nicolás, Luis, Rita y Justina. Hasta el presente no hemos encontrado la partida del matrimonio, no obstante sabemos que Nicolás Cedeño Hernández se casó en la ciudad de Holguín con Josefa de Ávila y de la Fuente, quien descendía de una de las familias fundadoras de la comarca e, igualmente, del conquistador y colonizador capitán García Holguín.
Sin embargo, por las partidas de bautizo de sus hijos, recogidas en los Archivos Parroquiales de la Catedral San Isidoro de Holguín, Nicolás Cedeño Hernández es hijo de Miguel Cedeño y Ana Hernández, y, dice, que con Josefa de Ávila tuvo a: Manuela María (1846), Luis Marcelino (1848), Manuel Eleuterio (1850), Carlos María (1852), Candelaria del Pilar (1852) y María Justina (1856)[3].
En 1862 Nicolás Cedeño compró a Juan Ángel Pupo, vecino también de Holguín, 125 pesos de posesión yerma en la hacienda Barajagua, que linda por el norte con Tacámara, por el sur con Hato del Medio, por el este con Jagüeyes y por el oeste con La Canoa de los Palacios[4].
En el censo de 4 de julio de 1855 aparece que Antonio Cedeño eran propietarios de la hacienda Altagracia la Bayamesa, ubicada en el cuartón Cauto Cristo y dedicada por el propietario a la crianza de ganado. Para 1945 esas tierras aparecen registradas como propiedad de la Sucesión de Wenceslao Infante, quien la había adquirido de los Reyes Cedeño.
En la actualidad es difícil precisar a cuál “monte de Holguín” era adonde se dirigía la hija de Nicolás Cedeño. Conociendo las propiedades de la familia pudo encaminarse lo mismo a Barajagua como a Altagracia. En este último lugar aún existe el apellido Cedeño, pero no hemos podido determinar si son descendientes de este Nicolás, ni cuál de las  hijas fue la que se encontró con Martí.
EN OTRO APARTE

 
José Martí en su Diario de Campaña nos dice que el día 8 de mayo en el nuevo campamento le limpian un árbol y escribe de pie. “(…) cartas a prominentes de Holguín, y circulares: a Guadalupe Pérez, acaudalado, a Rafael Manduley, procurador, a Francisco Frexes, abogado”[5]. Sin embargo ningunas de esas misivas se han podido localizar.
A Rafael Manduley y Francisco Frexes nos referiremos en post aparte. Pero de Guadalupe Pérez nada podremos decir porque hasta la fecha no hemos encontrado dato ninguno.



[1] T.19, p. 229.
[2] AHPH.  Familias Holguineras, manuscrito de don Diego de Ávila y Delmonte.
[3] Archivo de la Catedral San Isidoro de Holguín. Manuela María (1846), Luis Marcelino Cedeño Ávila (1848) L. 10, F. 197, No. 1382;  Manuel Eleuterio (1850)  L. 10, f. 257, No. 1757; Carlos María (1852) L. 10, F 333, NO. 2196; Candelaria del Pilar (1854) L 10, F. 423, No. 2732; María Justina (1856) L. 11. F. 90, No. 528
[4] AHPH. Salvador de Fuente, Tomo 1, folio 126v y 127.
[5] T.19, p. 232.