LO ÚLTIMO

Los canarios de Holguín, Cuba

La aldea a la mano (Holguín, Cuba)

20 de julio de 2018

En Santa Lucía, hoy municipio Rafael Freyre, provincia de Holguín, se produjo la entrada de grandes grupos de esclavos congos



Por: César Hidalgo Torres
El doctor en Ciencias filosóficas Alejandro Torres Gómez de Cádiz, estudioso competente del campo religioso de la cubana región de Holguín, ha dicho varias veces que es la religiosidad de esta zona amplia y polivalente. 

En Holguín, como mismo en otras regiones, el campo religioso actual está muy ligado a los grupos étnicos que se fueron asentando en la comarca desde la llegada de los españoles.

La Aldea: ¿Quiere decir usted que también nos queda algo de la religión aborigen?

Alejandro Torres: La presencia aborigen fue prominente en Holguín y no seré tan indigenista para darle más valor del que tiene ni tan eurocentrista como para negarlo, eso quiere decir que la cultura aruaca y sus ídolos de alguna manera dejaron huellas en nuestra identidad.

La Aldea: Dice la tradición que Holguín es tierra blanca y con marcada influencia europea. ¿En nuestra religiosidad no hay nada del África?

Alejandro Torres: Los primeros siglos en la región estuvieron marcados por el catolicismo y muy poco, casi nada, llegó del África, sobre todo porque la economía de aquellos años no precisó de la importación de esclavos negros. Más, se sabe que no fue igual en toda la geografía de Holguín. Hubo en estas tierras un ingenio azucarero, uno solo, que sí importó muchos negros, de ellos varios llegado directamente desde el África. Ese fue el Santa Lucía, que luego fue el Rafael Freyre. Nada más en esa zona fue donde, desde tiempos de la colonia, tomó fuerza la Regla de Ocha y el Palo Monte.

(…)

Un texto que debería conocerse más, pero que lamentablemente no es así, y que duerme en una de las gavetas del Centro de Información del Museo Provincial La Periquera, fue escrito por Javier Campos Peña. Ese es el que narra la magnifica, hermosa y casi increíble historia del origen de la nganga Palo Monte Oguakondile.

El autor, que además fue campeón centroamericano de lucha libre era el poseedor de esa antiquísima ganga. Si siguen la serie, en próximos post sabrán cómo fue que este hombre contemporáneo nuestro recibió la nganga que fue creada por negros cimarrones que huyeron de un barco negrero que encalló en la orilla del mar donde mucho después surgió Boca de Samá.
 Anterior                                                                                                                          Siguiente

LO MAS POPULAR DE LA ALDEA