LO ÚLTIMO

Los canarios de Holguín, Cuba

13 de julio de 2018

Los hermanos Sartorio y José Martí, muchas preguntas y ninguna respuesta



Por: María Julia Guerra y Edith Santos
Ricardo Sartorio Leal
Los hermanos Manuel y Ricardo Sartorio Leal han pasado a la historia de Cuba, sobre todo, por su alzamiento en la noche del 24 al 25 de abril de 1893 contra el coloniaje español en Cuba en Purnio, lugar cercano a la ciudad de Holguín.
Aunque conocía por referencias a ambos hermanos, José Martí solamente tuvo contacto personal con Ricardo, quien se les unió en los campos de Cuba en armas después de la llegada del organizador de la guerra de 1895.
El encuentro posiblemente se produjo después de la reunión de Gómez y Martí con Antonio Maceo en La Mejorana, y así lo cree La Aldea porque el 7 de mayo, estando en el campamento de Quintín Banderas en Hato en Medio, Martí escribe en su Diario: “Ricardo Sartorius, desde su hamaca me habla de Purnio, cuando les llegó el telegrama falso de Cienfuegos para alzarse: me habla de la alevosía con su hermano Manuel, a quien Miró hurtó sus fuerzas y lo forzó a presentarse; le iba en esto la garganta”.[1]
¿Qué tiempo estuvo Ricardo Sartorio con Martí? ¿Regresó con Ángel Guerra el día 8? ¿Cuál fue la razón para que Teodosio Rodríguez y sus tres hijos, que lo acompañaban, se quedaran en el campamento con Martí y Gómez? Para ninguna de estas preguntas hay respuestas hasta este momento.
¿Qué le quiso decir Ricardo Sartorio a Martí sobre José Miró Argenter, que era uno de los líderes que prepararon la guerra de 1895 en Holguín?
……………..
Panchito Frexes
Cuando se produjo el alzamiento en Purnio, Uñas y Velasco (25 de abril de 1893), José Miró Argenter, Francisco Frexes Mercadé y José A. García Leyva, todos miembros del Comité del Partido Liberal Autonomista del territorio de Holguín, condenaron la acción de los Sartorio y se ofrecieron a las autoridades españolas para intermediar  y conseguir que los alzados depusieran las armas, pero con la condición de que las autoridades españolas les perdonaran la vida. La proposición fue aceptada y los antes nombrados se dieron a la tarea de buscar a los Sartorio y presentarlos, pacificados.
Sin embargo, tal como puede inferirse de las palabras de Ricardo Sartorio a Martí, su hermano Manuel nunca le perdonó a Miró que fuera el intermediario de la presentación de él y sus hombres.


[1] Obras Completas. T.19, p. 232.