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19 de junio de 2009

La presencia de los Maceo en Sagua de Tánamo durante las gestas independentistas cubanas


Por: Lic. Gerardo Muñoz Aguirre
Historiador e investigador de la Cultura en Sagua de Tánamo
 
   Detenerse a evaluar la presencia de los próceres Maceo Grajales en cualquier parte del territorio cubano, se convierte en una necesidad, que investigadores, historiadores y otros especialistas, vienen resolviendo de cierta manera. Ello contribuye a hacer una reevaluación del patrimonio histórico, dándole las verdaderas dimensiones, convirtiéndose en el objetivo central del presente trabajo. En el caso nuestro, en modo alguno constituye una gloria vana, todo lo contrario, Sagua de Tánamo, como municipio, o territorio, perteneciente indistintamente a una u otra región histórica, en materia de guerra de independencia, ha sido poco tratado por la historiografía regional y nacional razón por la cual surge a la luz este trabajo.
El primer momento que registramos la presencia de los Maceo en Sagua se remonta al mes de agosto de 1871, cuando tras la invasión a Guantánamo, -al decir de Pedro Pablo Rodríguez-, la primera invasión del Ejército Libertador, Sagua recibe los 4to.y 6to. batallones, al mando de los entonces tenientes coroneles Antonio Maceo y Silverio del Prado. El 13 de agosto había salido Prado, destruyendo varias haciendas productivas en La Güira , Río Frío, Río Grande y Cabonico. Por su parte Antonio Maceo, salió el 18, operando sobre Monte Líbano y Sagua(1), fundamentalmente la zona montañosa sur en los límites con Guantánamo.
Estas y otras acciones, hicieron de Sagua de Tánamo una extensión del teatro de operaciones militares, sabiamente dirigido por el mayor general Máximo Gómez, durante la invasión a la jurisdicción guantanamera, tras lo cual Antonio Maceo estableció su cuartel general en Arroyo Blanco, punto montañoso de Sagua, ubicado a unos 20 kilómetros al sur, cercano a donde en 1958, en el período de lucha insurreccional, el jefe del II Frente, comandante Raúl Castro, estableció su primera comandancia rebelde, El Aguacate. Convertido en jefe de operaciones del territorio, porque Gómez pasó a cumplir indicaciones del Gobierno, Antonio Maceo quedó instalado en arroyo Blanco, para el mes de febrero del año 1872. José Maceo, quien siempre acompañaba a su hermano Antonio, para la fecha ostentaba los grados de comandante. En los días 16, 17 y 27 de marzo baten al enemigo, que los ataca en Arroyo Blanco.(2)
   Para el mes abril, Antonio, quien era ya coronel, por orden de Máximo Gómez, le envía a este una comunicación en la que le expresa:
"El enemigo ocupa las posiciones de los cafetales Monte Toro, parece que con intento de impedir que nuestras fuerzas se provean de víveres; y siguiendo las instrucciones de V.en que me encarga escuce, por ahora, sostener rudos combates, he dispuesto deslisar pequeñas guerrillas sobre esa zona, que diviertan al enemigo mientras me estoy proveyendo de la abundante jurisdicción de Sagua. Ayer ha llegado ya una parte de la fuerza que salió con el indicado objeto trayendo víveres, caballos y bueyes; algunos cerdos y muchas aves, como también algunos víveres ultramarinos del cafetal La Dolorita que se ocupó, defendido por voluntarios que lo abandonaron a los primeros tiros dejando en nuestro poder un Remington y una caja con mil cápsulas. Nuestros heridos siguen bien; la fuerza cada día en mejor estado de organización; y puede V. estar tranquilo, -continúa Antonio Maceo comunicándole a Máximo Gómez-, que aunque el enemigo se empeña en obligarnos a abandonar esta jurisdicción, nunca le será posible conseguirlo, pues nuestra gente, debido á esos mismo movimientos se hace mas conocedora de este nuevo terreno invadido, y por consiguiente son más abundantes los recursos".(3)
   De aquí se desprenden algunos elementos de mucho interés sobre los que resulta necesario hacer una reflexión. En el orden económico, qué representó Sagua para Antonio Maceo. Fíjense,lo que le dice a Gómez: “mientras me estoy proveyendo de la abundante jurisdicción de Sagua”. Sagua de Tánamo, zona también de cafetales, era un término rico en producciones agropecuarias. Además de los numerosos cultivos, fue rico en la crianza de ganado mayor y menor, con lo que Maceo aseguraba la subsistencia de sus tropas, durante las tortuosas jornadas de operaciones. Por otra parte, se refiere a “algunos víveres ultramarinos del cafetal La Dolorita , que se ocupó, defendido por voluntarios…”. Y cuál era este cafetal, sino el cafetal francés, perteneciente al entonces colono Eugenio Revé, conocido con posterioridad, como Catalina de Revé, donde el mando español tenía establecida una guerrilla. Ello nos asegura un patrimonio histórico, que se torna mas incuestionable cuando más adelante, continúa Maceo comentado al todavía jefe de la División Cuba “ aunque el enemigo se empeña en obligarnos a abandonar esta jurisdicción, nunca le será posible conseguirlo”; ¿Por qué?. Por el constante transitar por unos predios prácticamente inhóspitos pero bien conocidos por sus hombres, donde se hacían imbatibles.

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   Otro hecho que denota la presencia de los Maceo en Sagua, fue cuando tras la ampliación del teatro de operaciones sobre la región guantanamera, después de batirse en Monte Toro y correrse hasta Tiguabos, en fecha 6 de junio de 1872, Antonio Maceo, enfrenta tropas al mando del coronel Callejas en Arroyo Blanco nuevamente y Veguita, puntos cercanos. Y habiéndosele agotado las municiones, la tropa de Maceo ocupó las alturas de un barranco por donde los españoles habían emprendido la retirada y con enormes peñascos arrojados causaron gran destrozo a la retaguardia enemiga (4). Mirando la historia, dándole tratamiento in situs, ese lugar no es otro que el propio Arroyo Blanco, sitio que transversalmente queda cruzado de este a oeste por los virtualmente ríos Arroyo Blanco y El Cuzco, nada arroyos. En este lugar queda como evidencia un viejo cementerio que hace unos quince años conservaba todavía unas antiquísimas cruces de ramas de árboles muy duros, que la oralidad daba como un cementerio mambí.



   Tomando como referencia el 25 de julio del año 1872, encontramos a otro cachorro, hijo de leona, león al fin: Miguel Maceo, sexto de los hijos de Marcos y Mariana, nacido el 16 de septiembre de 1852 y muerto heroicamente en el combate por la toma de Cascorro, el 17 de marzo de 1874, con los grados de teniente coronel, pero que en Sagua, en la fecha antes dicha, siendo capitán, le informa a su hermano Antonio lo que este trasmite a la vez al Secretario de la Guerra para ese entonces, el Dr. Miguel Bravo y Senties:
"…los españoles mandados por el traidor Santo Pérez, asaltaron el rancho donde estaba curándose aquel distinguido oficial, -hace referencia al comandante mambí José Díaz-, de la herida que recibió en una pierna, en el combate de El Sopo. El comandante Díaz, que hizo uso de su rifle, recibió otro balazo en los primero tiros y cayó en tierra. El enemigo trató de apoderarse de él, pero sus bravos compañeros con un heroísmo sin igual quisieron evitarlo, batiéndose temerariamente hasta morir todos en la refriega. Este hecho, -comenta Antonio Maceo-, que prueba de lo que son capaces los soldados de Cuba, no necesita comentario".(5)
   Un criterio que sale a la luz de esta temática, es que durante los años 1871 y 72, la región guantanamera, con sus extensiones hacia Baracoa, Sagua de Tánamo, Santiago de Cuba y Holguín, se convierte en el centro y principal teatro de operaciones del Ejército Libertador. Téngase en cuenta, la Primera invasión insurreccionadora, con el empleo de la División Cuba ; cuando Máximo Gómez, su principal estratega y un cuerpo de homéricos capitanes comandando sus respectivos batallones (José Maceo, Prado, Laffite, etc.) realizan numerosas acciones.
   El desembarco de El Fanny, al mando del mayor general Julio Grave de Peralta, fue un hecho que acercó al entonces coronel Antonio Maceo nuevamente a Sagua. El día 23 de junio de 1872, fue toda la maniobra de desembarco y el 24, el holocausto tras la muerte de Grave de Peralta. Antonio Maceo desinformado, se encamina al lugar de los hechos. Veamos: el día 6 de agosto en la noche, acampa en El Pinal, punto ubicado al Este de Sagua, donde en enero de 1789, Manuela Jardines fundó el hato del mismo nombre y aproximadamente a las diez de la mañana del día 7 llegó, -en su propio decir-, “…a la gran hacienda de Cananova…” donde hizo 19 prisioneros y una abundante requisa de 14 caballos cargados, 16 hamacas, todas nuevas, zapatos, vestuario, sombreros, además de un rico botín alimenticio, llegando a Cebollas el mismo día, donde también paso la noche y el 8 se encaminó al lugar de desembarco, tratado historiográficamente como La Herradura , pero en la práctica, lugar no tan así, ubicado el punto a unos cuatro kilómetros, en dirección Este al área de baño, en la actual playa de Mejia. Como símbolo, allí todavía señorea, en medio de las aguas el casco del barco. Infructuosa fue la estancia en este lugar. Un mes y quince días antes había sido el desembarco. Las ocho fosas vacías(6), fueron la mejor evidencia del fracaso en la operación de búsqueda. El día 9 emprendió Maceo, la retirada.
   De todas estas operaciones de Antonio Maceo sobre Sagua de Tánamo, iniciadas con la invasión a la región guantanamera, sacamos como conclusión, el especial interés, que sobre esta zona él mostró. Véase lo que en fecha 21 de agosto le dice al Secretario de la Guerra del Gobierno de la República en Armas: “De más parece señalar a ese gobierno la importancia de esta operación sobre Sagua (…) La fecunda semilla de la insurrección ha quedado regada en aquel territorio y me prometo recoger algún fruto. –más adelante continúa diciéndole-, A penas organice las fuerzas a su mando, destinaré una parte a operar sobre aquella jurisdicción, hoy revolucionada y que ofrece ventajas para nuestro ejército”(7)
   Me parece entonces, que huelgan los comentarios en la historiografía regional, sobre el insurreccionado o no partido territorial de Sagua de Tánamo, en la Guerra de los Diez Años. Otro documento de sumo interés dirigido al teniente coronel José Maceo, con fecha 5 de enero de 1874, confirma el criterio y decisión del ya brigadier Antonio Maceo, jefe de la 2da. División del Departamento Militar de Oriente, que comprendía los distritos de Guantánamo y Baracoa. En el mismo le ordena:
Inmediatamente que reciba la presente, marchará Ud. (…) hacia la zona que se le tiene marcada, ocupándose especialmente en recoger e incorporar a su cuerpo a todos los individuos desertores, rezagados y demás que corresponden (…) Al mismo tiempo procederá a recoger a todas las familias residentes en aquella zona sin exceptuar las de los oficiales, por las que empezará, para ejemplo de todas, remitiéndolas con toda seguridad y protección a la prefectura de Sagua de Tánamo. -Y más adelante continúa la misiva-, (…) En la zona que le señalo permanecerá hasta segunda orden, pudiendo efectuar operaciones por los lugares que crea conveniente. (8)
   Esto confirma que Sagua de Tánamo fue un escenario importante de lucha durante la Guerra de los Diez Años, y no dejó de serlo con el fin de la invasión a Guantánamo. Veamos las acciones que para el 18 de marzo de 1875 realizó Antonio Maceo:
Llamada la atención al enemigo por lo valles de Santiago de Cuba y Guantánamo, según me había propuesto, dirigí mis planes sobre el pueblo de Sagua, efectuando la operación del modo siguiente: el coronel Leonardo Mármol, con fuerzas de los segundos batallones de Cuba y Guantánamo, al mando de los tenientes coroneles Emiliano Crombet y Pedro Martínez Freyre, teniendo por segundo al coronel S. Prado, llamaría la atención del enemigo sobre el poblado de Sagua, mientras yo con los primeros batallones de Cuba y Guantánamo y fuerzas de la primera Brigada, respectivamente, al mando de los tenientes coroneles Pablo Amábile y José Maceo, invadía el extenso y rico partido de Juan Díaz, operación que llevé a cabo (…) logrando sorprender dicho caserío la noche del 18 del corriente, batiendo, arrojando y dispersando el enemigo, que (…) a despecho de la tenaz resistencia (…) /tuvo/ que retirarse precipitadamente a ocupar fuertes posiciones al vivo certero fuego de los nuestros, bajo las órdenes del teniente coronel Laffite (…) Mientras tanto el coronel Mármol batía al enemigo, que desde Sagua pugnaba por salir en auxilio del caserío que yo invadía (…) el resultado de las operaciones ha sido el más satisfactorio y las pérdidas del enemigo incalculables.(9) 




   Otro hecho de envergadura que ha dejado muy sentadas huellas en la bibliografía histórica, relacionada con Antonio Maceo en Sagua, se produjo en los días 28 y 29 de noviembre de 1876. Al afecto, el propio Maceo, en informe al general Modesto Díaz z hace constar que:
"…me aproximé en la noche del 28 de noviembre a un kilómetro (…) y apelando a medios extraordinarios, logré vadear el río Sagua, cuya gran avenida amenazaba impedir mi proyectado y ya indispensable movimiento. Efectuando el paso del río por entre dos fuertes enemigos, en cuyas operaciones se emplearon cinco horas y organizada convenientemente la columna, penetré en los caseríos de Cedro, Juan Díaz y Zabala, amenazando siempre la población de Sagua. Al amanecer del día 29, el enemigo empezó a hostilizarme por la retaguardia (…) más tarde se corrió por mi derecha en número de 180 a 200 hombres aproximadamente.(10) 
   Llama la atención particularmente esta acción, porque Antonio Maceo juega una estratagema a su adversario, propia solo de hombres de su pericia. Después de haber rendido la plaza del pueblo, fuertemente defendida, la abandonó y en vez de vadear nuevamente el río se internó en su cause, en contra de la corriente y luego de borrar sus huellas, transitando una tres millas, se abrió paso en medio del espeso bosque, machete en manos, apareciendo unas veinte jornadas después sobre Sabanilla de Baracoa.
   Este hecho constituyó una novedad táctica en Maceo. Burló al enemigo después de vencerlo y la numerosa columna de 1300 hombres que traía la dividió después de las acciones, ordenando a una columna menor, de 300 hombres, con los heridos, los impedidos de realizar la marcha y el botín obtenido, que marchara sobre Guantánamo, mientras él, con el resto tomó rumbo a Baracoa. Para los españoles Maceo había desaparecido. Durante muchos días se mantuvo la incógnita y la clásica pregunta. ¿Donde está Maceo? Y hasta la prensa española se hizo eco de ello. Después de Baracoa, en fecha 26 de enero de 1877 dispuso “…que el teniente coronel Freyre con sus fuerzas, marchara custodiando las familias en dirección a la prefectura de Sagua”(11). Eso también fue Sagua, no solamente fuente de abastecimiento logístico, sino refugio seguro.
   Quisimos dejar para el final de este período, a Antonio Maceo Téllez y su hermano Ramón, con los grados de teniente coronel y capitán respectivamente, quienes, según diferentes investigadores, cayeron en un asalto por la toma de Sagua de Tánamo en la Guerra de los Diez Años. Ambos eran hijos de Marcos Maceo y Amparo Téllez, en su primer matrimonio antes de Mariana.(12)
   Existe cierta ambigüedad entre los historiadores, sobre la existencia o no de Antonio Maceo Téllez, pero queda fehacientemente demostrado el matrimonio de Marcos con Amparo antes de Mariana. Ahora, sobre el patrimonio que le compete a Sagua, de haberlo tenido, e inclusive, de estar sus restos mortales en cualquier oculto sitio de estos parajes montañosos, lo atestiguan: Abelardo Padrón Valdez, en El general José. Apuntes biográficos y Mambisadas; Nydia Sarabia, en Historia de una familia mambisa; Eduardo Torres Cuevas, en Antonio Maceo. Las ideas que sostienen el arma, etc.
   La posible ubicación de Antonio Maceo Téllez en Sagua, la teníamos a inicio de la guerra, cuando para el mes de noviembre de 1868, se produjo un hecho de armas aquí: un asalto al pueblo, con el empleo de dos piezas de artillería, la infantería, matizado todo con un asalto final a machete limpio donde hubo muchos muertos y de los insurrectos el comandante Manuel Borges Navarro(13), entre otros. Hecho no estudiado todavía. Pero resulta que Torres Cuevas establece que “…el Teniente Coronel Antonio Maceo Téllez, jefe del primer batallón del Regimiento Prado, y Ramón, capitán cayeron en el asalto a Sagua de Tánamo”(14), sin ofrecer más datos. La información sale de Leopoldo Borrego Estuch. Maceo, héroe y carácter, Editorial Luz-Hilo, La Habana , 1943. Esta información obliga a hacernos un nuevo planteamiento, pues Prado (Silverio del Prado) en 1871 era teniente coronel y jefe de batallón, inclusive hasta 1875 y 76, cuando bajo el mando de Maceo estuvo en Sagua. Siendo así, estamos obligados a ubicar a Antonio Maceo Téllez, dentro de la Guerra de los Diez Años, entre 1877 y 78. Hasta el momento, el método de análisis bibliográfico, único posible, no nos ha dado otro resultado.
   La revolución de 1895 prontamente tuvo su repercusión en Sagua de Tánamo. El territorio se sumó al movimiento conspirativo de la región oriental, quedando dentro de la expectativa de ampliado escenario de lucha. En cuatro ocasiones se había recibido a Antonio Maceo durante la primera contienda. Téngase en cuenta de los dicho, que según Carlos Roloff en su Índice alfabético, veintisiete sagüeros de alzaron en armas el día del levantamiento (24 de febrero). Y que el 13 de mayo, ya organizado el Regimiento Sagua, parte de sus fuerzas participaron en el combate de El Jobito, en Guantánamo.
   Pero existe un momento anterior, en abril, luego de su desembarco por Duaba, Baracoa el día 1ro, que Sagua tuvo el privilegio de recibir a Antonio Maceo. El hecho ha sido solo tratado por la historiografía cubana, en La expedición del honor, de Hugo Crombet. Resulta que Antonio Maceo, en su desesperada situación, toda una odisea, después de la muerte del general Flor Crombet, tal como su hermano José, quedó a la deriva, totalmente dispersada la fuerza expedicionaria y con muy escasos recursos, salvo la tupida vegetación de un territorio prácticamente inhóspito, que sí los aguardaba a todos y la buena voluntad de sus pobladores, que supieron ponerla en práctica en los momentos necesarios.
   Para entonces, Antonio Maceo, procedente de La Somanta , punto perteneciente al territorio de Guantánamo, había llegado a la casa del vecino Eusebio Leyva, el mismo 15 de abril, lunes, en que pasó a Arroyo Blanco, Sagua de Tánamo, donde recibió la hospitalidad de Miguel García. El azahar quiso que Antonio Macero viniera a incursionar por un territorio que fue suyo en 1871 – 72. Recordemos donde había situado su cuartel general, cuando la invasión a Guantánamo. De este punto, según Crombet, Maceo siguió rumbo a La Zarza , barrio montañoso próximo a Naranjo Agrio, distante de Arroyo Blanco, topográficamente a unos 7 kilómetros , pero por lo difícil de sus accesos, esta distancia se multiplica. En La Zarza lo recibió Antonio Abreu y uno de sus hermanos.(15) Conociendo la topografía, somos de la opinión, que de la casa de Miguel García, pasara Antonio Maceo a la de José Batista Tamayo, en El Rayo, también Arroyo Blanco, entre éste y La Somanta ; para luego tomar la dirección noroeste hasta La Zarza. Geográficamente no es creíble que no suceda así. De otra manera resulta muy contradictorio.
   Según la tesis nuestra, Antonio maceo llega el día 17 a Achotal, procedente de La Zarza. Y de ahí sigue camino a Santo Domingo, precisamente a El Mangal y continúa su azarosa marcha, llegando al medio día del mismo 17 a Calabazas, donde lo recibe José Reyes Romero, (Chendo) acompañado del práctico o guía Antonio Abreu(16). Ese día Chendo realiza una “junta” para la cobija de su casa, y por supuesto no faltó el fricasé de cerdo, que con vianda y congrís tomó el General sobre la marcha en un pequeño catauro y siguió camino rumbo a Mayarí Arriba, hasta que llego el día 18 a Vega Bellaca, donde se reunió con la tropa, que a penas lo reconocía, pero sin dejar de tributarle los correspondientes vítores.
   Para perpetuar en la memoria histórica del pueblo tanameño, la presencia esta vez de Antonio Maceo, se levantó una tarja en Calabazas el 10 de abril del 2001, que constituye un testimonio irrebatible de patrimonio local y nacional.

La última estancia del general Antonio en Sagua de Tánamo.

   Después de haber organizado las tropas en Vega Bellaca, Antonio Maceo emprende un periplo ofensivo, que particularmente me place denominar su campaña preinvasora, por el territorio oriental. Recuérdese El Jobito, Guantánamo, el 13 de mayo, en el como dijéramos, participó el Regimiento Sagua. El 18 del mismo mes, tanto José como Antonio se encaminan a Sagua, registrándose su presencia en el barrio de El Coco a unos 10 kilómetros a suroeste de la ciudad (17).
   En estas circunstancias de la guerra recién empezada, con un ejército mambí que a penas había logrado un mínimo de cohesión combativa sin aseguramientos materiales y una economía o retaguardia muy débil, era necesario volver sobre la gran prefectura o “rica y abundante jurisdicción”, que fue siempre Sagua. Pienso que la atención sobre el territorio, no la perdiera el general Antonio y por eso incursionó en estos nuevos tiempos. El día 18, estableció Maceo su Cuartel General en Bazán Abajo, punto donde actualmente se encuentran las instalaciones de la CCS “28 de Enero” de Guajenal. Desde éste ordenó un asalto al pueblo de Sagua, a cargo del mayor general José Maceo y el teniente coronel Benigno Ferié, desarrollándose las acciones en el barrio de Bazán el día 20, a donde el enemigo, representado por el 4to. batallón Peninsular de Talavera, fue al encuentro.
   Por otro lado, cerca de 40 hombres asaltaron el barrio de Juan Díaz y un contingente mayor, alrededor de 400, fue a Esterón, donde los resultados fueron bastante halagüeños. Sobre estas operaciones, dejemos que sea el propio general Antonio, el que nos hable, según le informa al generalísimo.
   En todos los lugares ocupamos muchas armas de los vecinos y se me incorporaron 800 hombres armados de machetes, y muchos de Rémington. Seguimos por Monte Líbano, Santa Catalina y Bazán y Bazán Abajo. –y sigue refiriéndose el general Antonio Maceo-. Allí hice el intento de sacar la columna de 700 hombres que estaban en Sagua de Tánamo. (…) de Sagua salieron a orillas del pueblo el enemigo, pero fue derrotado.(18) El resultado de las acciones arrojó 16 bajas a los españoles, por solamente 2 a los insurrectos.
   El día 20 de mayo desde Sagua de Tánamo el general Antonio le escribió una carta a su esposa María Cabrales, véase.
Sagua, mayo 20 de 1895
Sra. Dña. María C. de Maceo
San José.
Mi queridísima esposa:
Acabo de ordenar un giro á favor de Don Eduardo Pochet, por la suma de cinco mil pesos, con encargo de entregártelo á ti para que de acuerdo con Gonzalito lleve á cabo las instrucciones que te di en mi anterior, tanto en esa, como en Jamaica.
Te quiere tu esposo,
Maceo(19)
   Con este documento se refuerza el patrimonio que da la presencia de Antonio Maceo en Sagua, en un momento crucial de su vida, cargada de empeños y signada por la gran empresa militar, que lo transportara a la posteridad histórica, la Invasión. Fueron , -según lo conocido hasta ahora-, las últimas circunstancias de su presencia en este territorio y la única misiva de carácter íntimo que escribiera desde acá a su esposa.
   Al hacer estos enfoques, no solo asumimos la defensa de un patrimonio que nos pertenece, sino que reclamamos un espacio en la biografía de Antonio Maceo, donde no se encuentra. Téngase en cuenta la contribución de la historia local y encontraremos una historia nacional robustecida.
   De gran validez resulta la presencia de los Maceo en Sagua, en los días de mayo de 1895. Vale apuntar como refiere Oriente Contemporáneo, 1943; que una legión de sagüeros se le sumó a filas. Él mismo lo dijo antes al mayor general Máximo Gómez, pero quiero que sirva el dato de los 226 sagüeros que en el mes de mayo de ese año pasaron a la manigua. Y no fue por azahar que solamente mayo aportara el 50,6% de los alzados en armas durante 1895.
   La presencia de los Maceo en Sagua de Tánamo, municipio actual del nordeste holguinero, ¿Dejó solamente las muy ciertas huellas de sus incursiones militares? ¿Ningunas otras evidencias quedaron? Sí, la oralidad cuenta con algunos pareceres. Pero hay algo más que eso. Según referencia de el historiador Ernesto de la Cueva Murillo , en sus Narraciones históricas de Baracoa, en el desembarco de la expedición mambisa, al mando del entonces coronel Francisco Sánchez Hechavarría, por la playa de Nibujón, Baracoa, el 19 de agosto de 1895, al anunciarse la cercanía de una cañonera española y ante el peligro de la pérdida de los pertrechos de guerra y vidas humanas, acercándose a la playa y salida de entre las pocas casas del lugar, se alzó la voz de una valerosa mujer: Paula Fuentes de Maceo, esposa del mayor general José Maceo, hija de Sagua de Tánamo, arengando a los insurrectos a no abandonar el armamento y los pertrechos pues hacían falta para la independencia de la patria. Al poco rato todo era salvado.(20)
   La comprobación de tales datos y la pesquisa de Paula Fuentes se convirtió entonces en una intensa actividad de búsqueda tras la cual encontramos que:
   En Sagua de Tánamo, Provincia de Santiago de Cuba hoy día de la fecha se procedió a inscribir el matrimonio canónico a que se refiere el certificado que á la letra dice así D.Antonio García Iglesias Pbro. Cura de la Santísima Trinidad de Sagua de Tánamo Certifico: que en el día de hoy y á las once de la mañana y á presencia de los testigos Sir Emilio Rosés y Sir Marcelino Peña que firman sin que me hayan denunciado ni tengan conocimiento de ningún impedimento que se oponga han contraído matrimonio el Sir Manuel Claudio Lupercio Maceo y Fuentes natural de Baracoa vecino de Sagua de profesión campo soltero de edad veintisiete años hijo del Sir José Maceo y la Sra. Paula Fuentes, y la Srta. Ángela Agustina Torres y García soltera y vecina de Sagua de Tánamo de edad veintiún años. (21)
   No cabe dudas, bibliográficamente existe una concatenación entre lo referido por De la Cueva Murillo y lo encontrado en el Registro Civil de este municipio, teniendo por referencia además, que éste Manuel Claudio Lupercio Maceo, casado en Sagua de Tánamo tuvo una descendencia de la raza blanca y luego emigró a Camagüey, donde murió.

José Maceo. Su última vez en Sagua. 
 


   La última vez que se registra la presencia de uno de los Maceo en Sagua, fue cuando el combate de Loma de Miguel en febrero de 1896. Para ese entonces la situación del Ejército Libertador era crítica. Máximo Gómez y el general Antonio culminaban la invasión a occidente, con cerca de 20 mil efectivos españoles a sus espaldas, mientras, el Gobierno de la República en Armas arrastraba tras sí a una poderosa unidad, el 1er. Cuerpo de Ejército, cuyo jefe era el mayor general José Maceo Grajales, en un periplo infructuoso por puntos de la región oriental como Sagua de Tánamo.
   En la noche del 12 de febrero procedente de Mayarí Arriba, la acampada fue en Calabazas de Sagua y al amanecer del 13 había ordenado el general José marchar hacia un punto desconocido, que resultó ser Cabo Escuadra, un apartado paraje montañoso ubicado al suroeste del pueblo, a unos diez kilómetros, a donde llegaron al anochecer, tras una penosa marcha. Luego de una abreve estancia continuaron camino hasta otro punto cercano, conocido por Torcido, en el barrio de Miguel. En la madrugada del 15 avanzaron hasta Berraco, donde vuelven a acampar y desde donde se prepara la acción de Loma de miguel, que se desarrolló el 16, con la idea táctica del mayor general Carlos Roloff y no la de José Maceo, con respecto al uso de la artillería que traían consigo.
   Como no es objetivo de este trabajo hacer un análisis del combate, me limito a decir que el fuego de la infantería empezó a la 5.30 de la mañana, incongruentemente con el de la artillería, que se inició cerca de las 9. Aquí las fuerzas mambisas se portaron con extraordinaria entereza y los valientes hijos de Sagua, agrupados en el regimiento del mismo nombre, se dieron un heroico abrazo con los de Baracoa, mandados por el coronel Félix Ruenes.
   En realidad, no aportó José Maceo en esta ocasión, lo que en otras, o lo que hubiera querido hacer. Su bravura y pericia le hubieran permitido otros resultados. En Loma de Miguel no hizo más que acatar órdenes de Roloff cono Secretario de la Guerra y del propio Gobierno de la República en Armas, pues el sentido de la disciplina no le permitía otra cosa. El plan de ataque a Sagua lo creyó muy descabellado(22). Las discrepancias entre el alto mando del Ejército y el Gobierno habían llegado a un punto insostenible. La no aprobación del mayor general José Maceo para el cargo de Jefe del Departamento Oriental los llevó a tales resultados e inclusive a no aprobar dentro de esas huestes un contingente para apoyar a Gómez y al general Antonio en los fines de La Invasión.
   De esa manera cerró la gesta libertaria del 95 con una página que tuvo mucho de hidalguía y heroísmo, pero con escasos resultados que llevar a la hoja de servicios a la patria, de una estirpe de titanes, que no buscaban la gloria, sino una mejor manera de contribuir a la redención humana.
   Consideramos que tras un exhaustivo análisis bibliográfico acompañado del trabajo de campo y estudio de mapas de la localidad hemos presentado aquí un pormenorizado estudio de la presencia de los Maceo, o pudiera decirse, de la familia Maceo en Sagua de Tánamo durante las guerras por la independencia.
   Resulta que municipios como Sagua de Tánamo, con sus especificidades históricas y culturales, no ha tenido una adecuada defensa desde lo nacional y de forma incipiente en lo regional y local. Y el patrimonio histórico en temáticas como la acabada de tratar, ha sido evaluado aisladamente por diversos autores. Con el presente trabajo pretendemos dejar sentado un cuerpo teórico más coherente que contribuya a borrar las ambigüedades y favorezca al estudio de la Historia Regional y Local, por parte de investigadores, historiadores, etc. a la vez que contribuya en los diferentes niveles de enseñanza a llenar el vacío de los correspondientes programas y en las instituciones socio culturales y otras entidades de la comunicación social e información, a resolver sus problemas particulares.

Cronología mínima.
1
18/8/1871
Dentro de las operaciones de la invasión a Guantánamo, al mando del 6to. Bon. De la División Cuba , se mueve Antonio Maceo entre Monte Líbano y la zona montañosa al sur de Sagua, acciones combinadas con Silverio del Prado, quien mandaba el 4to. Bon.
2
Febrero 1872
Antonio Maceo, nombrado coronel por Máximo Gómez, establece su cuartel general en Arroyo Blanco de Sagua, desde el cual dirige las operaciones en el territorio.
3
16,17 y 27 de marzo
6 de junio 1872
Sostiene el coronel Antonio Maceo enfrentamientos en el propio Arroyo Blanco, con tropas al mando del coronel español Callejas.
4
25 de julio 1872
El capitán Miguel Maceo, sexto en el orden de nacimiento de los hijos de Mariana y Marcos, pero quinto entre los varones informa a su hermano Antonio los pormenores del combate producido en El Sopo, cercano a Arroyo Blanco, donde en inigualable acto de heroísmo murió el comandante José Díaz y otros compañeros de armas.
5
6 – 9 de agosto de l872
Antonio Maceo, con una fuerza de 187 hombres, realiza una incursión por el territorio de Sagua: el 6 acampa en El Pinal; el 7 en Cananova; el 8, próximo al lugar de desembarco de El Fanny y el 9 emprende marcha rumbo a Guantánamo. El auxilio a la expedición del mayor general Julio Grave de Peralta fue un fracaso, mes y medio antes había sido el desembarco.
6
5/1/1874
El brigadier Antonio Maceo jefe de la 2da. División del Departamento Militar de Oriente le ordena al teniente coronel José Maceo marchar inmediatamente sobre Sagua, facultándole para realizar operaciones sobre el territorio y evacuar hacia la prefectura de este mismo lugar las familias de mambises, empezando por las de los oficiales.
7
18/3/1875
Antonio Maceo con fuerzas de las 1ra. y 2da. Brigadas, con jefes como Leonardo Mármol y Silverio del Prado (coroneles); los tenientes coroneles Emiliano Crombet, Pedro Martínez Freyre, Pablo Amábile, José Maceo y Laffite, invade Sagua, fundamentalmente: Juan Díaz, El Cedrito y Zabala.
8
28 y 29/11/1876
Nuevamente Maceo invade Sagua, con una columna de 1300 hombres rinde la plaza, burla a sus adversarios y carga sobre Sabanilla de Baracoa.
9
Finales Guerra de los 10 años
Antonio Maceo Téllez y su hermano Ramón, con los grados de tte. coronel y Capitán respectivamente, hijos de Marcos Maceo y Amparo Téllez, en su primer matrimonio, cayeron combatiendo en un asalto por la toma de Sagua de Tánamo.
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Lunes 15/4/1895
Procedente de La Somanta , Guantánamo, tras su desembarco por Duaba, llega Antonio Maceo a casa del campesino Miguel García, en Arroyo Blanco, Sagua.
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Martes 16/4/1895
Pasa Maceo a El Rayo a casa de José Batista Tamayo y seguidamente a La Zarza donde lo recibe Antonio Abreu y un hermano suyo, sirviéndole de práctico el primero.
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Miércoles 17/4/1895
En horas del mediodía llega Maceo a casa de José Reyes Romero (Chendo), en Calabazas de Sagua. Lo conduce Antonio Abreu. En este lugar, en igual fecha del año 2001 se levantó una tarja como testimonio de su paso por allí.
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18/5/1895
En el curso de su campaña pre-invasora se registra la presencia de los generales Antonio y José Maceo en El Coco, Castro a unos 10 kilómetros al sureste de la ciudad. El mismo día estableció su cuartel general en Bazán Abajo, donde permaneció hasta el 21, ordenando el asalto a varios puntos del territorio. Gran cantidad de sagüeros se le incorporaron a filas.
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20/5/1895
Desde el mismo punto Antonio Maceo escribió una carta a su esposa María Cabrales residente en Costa Rica.
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19/8/1895
Paula Fuentes de Maceo, sagüera y esposa del general José, valientemente arenga a los expedicionarios al mando del entonces coronel Francisco Sánchez Hechavarría, en Nibujón. Su actitud contribuyó a salvar la expedición.
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12 – 17/2/1896
José Maceo, al frente del primer cuerpo de ejército, acompañando al Gobierno de la República en Armas, incursiona por el territorio, desarrollando este último día el combate de Loma de Miguel. Constituye éste, el último momento que marca la presencia de uno de los Maceo en Sagua de Tánamo.

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Op.cit, p.18
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