ALDEA COTIDIANA

           En HOLGUIN, Cuba, como en todos los lugares del mundo, ocurren hechos triviales, bellos a fuerza de fugaces                                                          Esta ciudad la construyeron mis padres vísperas de mi nacimiento y quisiéramos que nada se perdiera, que todo lo que fue haciéndose desde nuestros padres a nosotros, permaneciera intacto y puro, porque la ciudad es el escudo que hace que nuestros nombres no se olviden                                                    300 aniversario del pueblo de Holguín en 2020
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Toda la aldea a la mano

HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

5 de julio de 2010

Gibara, Sistema morfológico actual.



El “Modelo de Ciudad” seguido para conformar la estructura urbana de la villa parece haberse regido por las Ordenanzas de las Leyes de Indias: la lotificación de los terrenos, ubicación de plazas, ancho y posición de las calles en dependencia del clima, situación de las edificaciones alrededor de las plazas en función de las actividades que se desarrollaban en las mismas y de la posición económica de los habitantes en las construcciones domésticas.

Fortificado el puerto con la construcción de la Batería de Fernando VII comienza un despunte del hasta entonces incipiente poblado como centro urbano, debido fundamentalmente al capital español que se asentó en el lugar.

La ciudad establece una agradable relación entre ambiente colonial urbano y naturaleza circundante.

Su trazado se desarrolla a partir de una cuadrícula bastante regular, que creció de este a oeste definiendo en ese sentido tres plazas y un eje (Calle Independencia), que las vincula, conservándose el criterio de ubicar los edificios importantes alrededor de ejes y plazas principales creando de esta forma una zona central que sintetiza los mejores exponentes de la topología arquitectónica que caracteriza a la ciudad. La trama urbana continuó su crecimiento desde esta zona hacia el norte y el sur.

En Gibara, hay manzanas casi rectangulares. Sus calles son relativamente estrechas (oscilan entre 5,50 y 6 metros), excepto Ronda la Marina, la que presenta en su mayor parte un ancho de siete metros.

El crecimiento urbano durante todo el siglo XIX y principios del XX estuvo limitado por la muralla. Desde la cota más alta los techos de tejas sugieren un movimiento y un ritmo que unido a su color característico en contraste con la vegetación de los patios interiores, le imprimen un sello peculiar y la ciudad ofrece una lectura diferente a la que se nos presenta a través del recorrido peatonal por sus calles.

Es de destacar que, como sucede en la plaza andaluza, la de mayor contacto promocional con América, el centro no es la plaza, sino la calle comercial. La calle Independencia, que constituye la arteria principal de la villa, es donde tradicionalmente se ha desarrollado la vida comercial, sirviendo de lazo y formando un sistema de plazas.