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La historia de LOS CHINOS que le dieron nombre al famoso agromercado holguinero

17 de abril de 2017

Lo que debería ser la "Loma de la Cruz" de Holguín



Esta foto de Loma de la Cruz es cortesía de TripAdvisor
Es la loma de la Cruz de Holguín un sitio natural que posee un bello paisaje en sus al rededores. Las rocas que la forman son del cretácico superior, lo que significa que la lomita local es una dama antigua con una edad de unos 90 millones de años.
El suelo es del tipo nipe ferrítico púrpura, poco profundo, ondulado, erosionado y pobre desde el punto de vista agrícola. Por tanto allí nada más puede crecer la vegetación que le conocemos: arbustos entre los que predominan plantas espinosas con hojas pequeñas y duras, resistente a la época de sequía.
Por cierto, algunas de las plantas que crecen en las faldas de la loma  son endémicas de los al rededores de Holguín como por ejemplo el  Cactus enano de Holguín, el Melocactus de Holguín, el Roble de sabana, la Yuraguana de Holguín y la Rosa o Jazmín de sabana, que es considera un símbolo de la provincia.
En cuanto a fauna, dicen los biólogos que en la loma de la cruz habitaron diversos grupos zoológicos, entre ellos los anélidos o lombrices, los chilopodas (entre los que están los Ciempiés), los crustáceos o cangrejos, los anfibios (ranas y sapos entre ellos), los insectos, las arañas, los moluscos o animales de consistencia blanda que, generalmente, viven en caracoles, los reptiles, sobre todo lagartijas o caguayos y aves y mamíferos. Pero, y es muy lamentable, la mayoría de los animales que tradicionalmente vivieron en la loma murieron o se marcharon por las modificaciones que sufrió su hábitat original.

Esta foto de Loma de la Cruz es cortesía de TripAdvisor  
Actualmente, dicen los expertos, hay menos anfibios cada vez que se les hace un conteo y los reptiles son muy escasos. Pero, menos mal, todavía se pueden ver algunas especies de la fauna cubana habitando en el lugar, sobre todo insectos, con alta proliferación de mariposas diurnas y nocturnas y diversos tipos de moluscos o caracoles, y aves. Abundan en la loma los sinsontes, el totí y la tojosa. Por su parte dentro de los mamíferos se ven murciélagos y roedores. Entre los arácnidos: arañas y los escorpiones, entre estos segundos, son mayoría los alacranes. Por cierto, la más pequeña de las alacranes de Cuba, que solo alcanza unos pocos centímetros. Ojalá y todas esas rarezas y asimismo la vida autentica que habita la Loma estuviera a la vista de todos, porque es ese lugar uno de los mayores atractivos turísticos que tiene Holguín.
Incluso, aunque constantemente se repite que la construcción de la escalinata hasta la cima fue por una necesidad de la fe religiosa mayoritaria en la ciudad, no parece que es esa la única causa, y lo dice la Aldea por lo que va a explicar seguidamente.
Existen documentos que prueban que desde 1928 las autoridades locales y el mismísimo Oscar Albanés Carballo, principal animador de la escalinata y las otras construcciones, vieron la posibilidad de convertir la Loma de la Cruz en un atractivo turístico de obligada visita para los forasteros que llegaran a la ciudad. Y lo consiguieron. Es una verdad firme como una roca esa que se ha asentado en el entendimiento de los holguineros y sus visitantes que dice: “Todo aquel  que venga por primera vez a Holguín y no suba la Loma de la Cruz, no ha venido a Holguín”.
En la actualidad allá arriba, en el pimpollo de la loma, hay restaurantes que prestan servicios gastronómicos a los que suben. Lastima, eso sí, que jamás se haya concretado el viejo sueño de construir un hotel en la cima de la loma. Un día se hará y seguro que también una larga lista de propuestas hecha por expertos en turismo que quieren convertir a la Loma en el más apto lugar para satisfacer a los visitantes.
Seguidamente anotaremos las dichas propuestas.
Lo primero es que el visitante sepa a qué lugar está llegando, qué valores excepcionales tiene. Sería muy bueno, dicen ellos, que se señalizara el lugar, que se pusieran vallas o paneles informativos distribuidos por todo el espacio para orientar al visitante: Por ejemplo, sería bueno algún suelto que informe sobre el fortín español y otro sobre la historia de cómo y por qué se construyó la escalinata. También sería útil a los turistas tener a mano plegables o libros sobre los suelos y rocas que conforman la loma, sobre la vegetación y la fauna y sobre los hechos históricos, religiosos y sociales que han ocurrido y que siguen ocurriendo en ese emblemático lugar de la ciudad de Holguín.
Incluso sería bueno, por necesario, que en la loma se creara un centro de información que presente y explique a los visitantes el significado patrimonial del lugar, y que los visitantes tuvieran guías que los acompañaran en sus recorridos y que mientras tanto les narraran la historia de la loma, incluyendo, claro, las leyendas que se ubican en aquel lindísimo lugar holguinero.
Igual los expertos en gestión turística propusieron que para que de verdad la loma sea uno de los principales lugares turísticos de Holguín, allá arriba, en la cima, debería escenificarse la ceremonia del  heliógrafo con el  objetivo de rescatar la historia local asociada con las guerras independentistas. Y debería haber en la loma un sencillo aparatito de esos para mirar a lo lejos, y de lo que hablo es de un binocular.
Y en la Loma de la Cruz holguinera debería hacer el Museo de las Romerías, que sería, por tanto, el Museo del carnaval.
Asimismo debería crearse un sendero ecológico que muestre los valores naturales del lugar tan injustamente desconocidos por la mayoría de los visitantes; eso contribuiría al cuidado y conservación del  medio ambiente del lugar, que ha sido muy alterado por la acción del  hombre y por los fenómenos meteorológicos. Incluso, sería bueno hacer participe a los visitantes en la tarea de la reforestación, o sea, que ellos también podrían sembrar árboles en la cima de la loma.