ALDEA COTIDIANA

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Toda la aldea a la mano

HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

6 de mayo de 2016

CARPINTERIA Y CANARIOS



Un grupo de canarios de Candelaria o sus descendientes estuvieron involucrados en el negocio de las construcciones. Todavía se recuerda a varios de ellos con fama de haber sido buenos carpinteros. Incluso, en el mismísimo pueblo de Gibara había varios carpinteros de ese origen, entre ellos José Rodríguez Amador, que fue quien hizo el barco mas grande de todos los que alguna vez se hicieron en los astilleros de la Villa. Era ese un pailebot nombrado “Antonia” de 100 pies de eslora. (La información anterior aparece en los libros protocolares del notario Carlos Aguilera con fecha de inscripción 21 de octubre de 1865). Siguiendo esos mismos viejos documentos, el otro barco más grande, hecho por el mismo carpintero, solamente alcanzó los 75 pies.  
Desiderio Hernández León (“Tello”) fue otro descendiente de canarios que tuvo grandes dotes como carpintero. Él se jubiló varios años después del triunfo de la Revolución. Ya jubilado continuó trabajando en un taller de carpintería que tenía en su casa.

Jerónimo Fernández Calero, natural de la isla de La Palma, también era carpintero ebanista de fama y también lo es Pancholo Vega, nieto de canarios que vive en Cantimplora, Gibara, desempeñandose en la “carpintería en blanco”, o sea, en la construcción de casas en el argot de esos profesionales. Con más de 90 años de su edad, Pancholo todavía se sube a los techos de las casas.

Actualmente en el barrio de Iberia vive un gran carpintero, Renán González Hernández, hijo de la última natural de Canarias, exactamente de Los Sauces, en la isla de La Palma, doña Encarnación Hernández[1]. Renán y sus antecesores eran la competencia del muy ilustre carpintero mulato de Gibara Abelardo Rodríguez Urbino. A los González Hernández le nacionalizaron su taller de carpintería en 1968, desde entonces él ha seguido la pista a varios instrumentos que tenían en su taller, entre ellos la sierra, que siempre ha soñado recuperar.



[1] La mayoría de los inmigrantes canarios que vivieron en Arroyón, barrio de Candelaria, provenían de Los sauces, en la isla La Palma.