ALDEA COTIDIANA

           En HOLGUIN, Cuba, como en todos los lugares del mundo, ocurren hechos triviales, bellos a fuerza de fugaces                                                          Esta ciudad la construyeron mis padres vísperas de mi nacimiento y quisiéramos que nada se perdiera, que todo lo que fue haciéndose desde nuestros padres a nosotros, permaneciera intacto y puro, porque la ciudad es el escudo que hace que nuestros nombres no se olviden                                                    300 aniversario del pueblo de Holguín en 2020
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Toda la aldea a la mano

HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

30 de mayo de 2016

Puerto de Gibara (COLONIA)



Recién abierto, en el puerto de Gibara se construyeron cuatro muelles, uno estatal y cuatro particulares, de estos últimos, uno propiedad del canario José Romero y Medina[1]. Ellos aportan la riqueza que fomentó a la Villa y por la que se incrementó la población. En 1858 residían en la capitanía pedánea de Gibara 6,707 habitantes, en 1862 ya eran  8,469.[2]

Este rápido desarrollo demográfico trajo consecuencia para la división política administrativa. En los primeros años del siglo XIX Gibara estaba bajo la jurisdicción  de la capitanía pedánea de Auras, que a su vez formaba parte de la jurisdicción de Holguín[3].  Pero el desarrollo del puerto cambió aquella estructura y en 1823 se creó la capitanía de Gibara. La de Auras se mantuvo hasta 1856, en que fue anexada a Gibara.

Así como quedó narrado fue como se formó aquella villa que desde las playas de la bahía trepa por una colina cercana, imprimiéndole un rojo oscuro al paisaje mediterráneo con sus casas de techos de tejas. Todavía hoy, al caminar por sus calles, se siente la brusca transportación a un  pasado que por las puertas abiertas de las casas deja escapar los recuerdos del predominio de una muy rica vida material.





[1] José Romero y Medina era natural de Teide, en Canarias. Pero no es él, el típico canario que llegó a Gibara en el siglo XIX y que se estableció en Candelaria. Todo parece indicar que este hombre ya poseía una sólida fortuna cuando se asienta en Gibara pues, además del muelle, era dueño de varias fincas, casas en las ciudades de Holguín y Gibara, comercios y almacenes. Se casó con Victoriana de Ávila, joven que pertenecía a una antigua familia de terratenientes holguineros. Ambos hicieron numerosas obras de caridad, pero estas fueron más cuando, viuda, doña Victoriana dedicó casi toda la fortuna a ellas. Desde entonces se le conoce como la Benefactora de Holguín y Gibara.


[2] Vega Aguilera, Kethy. “Análisis de los Censos de Población realizados en Gibara”. Inédito.


[3] La isla de Cuba formaba una capitanía general constituida por departamentos y estos por jurisdicciones. Las últimas se subdividían capitanías pedáneas y estas en cuartones.