LO ÚLTIMO

La historia de LOS CHINOS que le dieron nombre al famoso agromercado holguinero

6 de mayo de 2016

EL MOLINO O "MAQUINILLA"



El molino (o maquinilla) para granos no fue introducido en la región por los canarios, pero para ellos tenía una gran importancia, al punto que algunas al venir los traían de su lugar de procedencia. Y otros que no tuvieron dineros suficientes para comprarlos, los construyeron: eran esos, dos piedras redondeadas que se movían una sobre la otra.



Tan frecuente fue el uso que todas las ferreterías cubanas terminaron vendiéndolos, de ellos, fueron los de fabricación alemana los que alcanzaron mayor prestigio. Era ese un molino de  tamaño mediano que tenía una manivela, o manigueta, como también se le dice también en Cuba. Era de acero pero se podía graduar. En el siglo XIX  nada más lo tenían las familias mas  acomodadas. Se utilizaba tanto para moler la comida de los animales como la de las personas.



Al principio el molino y la maquinilla no eran lo mismo. Maquinillas eran los molinos más pequeños, de ahí que al referirse a ellos lo llamaran maquina pequeña. De estas las hay de dos tipos, unas grandes para moler maíz y otra más pequeña para moler café y maíz para la alimentación humana. También había una todavía más pequeña para moler las especias con las que se condimentaban las comidas y la carne de res o de puerco para hacer el llamado picadillo.



La función de moler el maíz tierno en maquinilla y no en los grandes molinos  es por que este  produce un líquido o leche que se le agrega a la pasta molida. Ese líquido obliga a que después de usada, la maquinilla deba ser desarmada y lavada. Lavar un molino grande todos los días es un trabajo muy fatigoso. Por demás, eran las mujeres quienes se encargaban de moler el maíz para la comida y ellas generalmente no tenían la experiencia mecánica que tienen los hombres. Eran los hombres quienes se encargaban de desarmar y lavar el molino grande cuando se usaba.



El pilón, que es un tronco de árbol ahuecado, también se usó para moler el maíz, aunque en este caso se trata del seco para hacer pinol. Se coloca el  grano en el fondo de la parte ahuecada y se golpea con un fragmento de madera al que se llama mano de pilón o macana. La verdadera utilidad del pilón fue para pulverizar los granos de café.



El pilón ha dejado un heredero, que es el mortero. Se trata de un pequeño pilón hecho de madera o de piedra que se utiliza para machacar las especias con las que se condimentan las comidas. En el caso de Candelaria, se uso del mortero más por tradición que por necesidad, pues la mayoría de los vecinos tienen pequeñas maquinillas en las que se podrían hacer esta labor. Claro, los  morteros tienen la ventaja de que son más manuables, pues las maquinillas hay que armarlas y luego desarmarlas y lavarlas.  



ADVERTENCIA:
No se malinterprete a La Aldea: Ni el molino ni mucho menos el pilón fue introducido en Cuba por los canarios, tampoco ellos lo utilizaron más que el resto de la población que no tenia una raíz canaria.