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Las esculturas funerarias del cementerio municipal de Holguín, CUBA

31 de marzo de 2013

Isabel Antonia Castellanos Guevara


Tomado de Tesis de Grado, Carrera Historia, Universidad de Holguín, Cuba Oscar Lucero Moya. 

Autora: Patricia García Concepción
 
Isabel Antonia Castellanos Guevara fue la quinta hija de don Lorenzo Castellanos y doña Cecilia que llegó a edad adulta. Nació el 25 de enero de 1758 y la bautizaron en Holguín a los 8 días de nacida, fueron sus padrinos Miguel y Teresa Calderón. Con 14 años cumplidos Isabel Antonia contrajo matrimonio con don Bernardo Reinaldo, natural de Holguín e hijo de Bartolomé Reinaldo y  Micaela Peña. La fecha de la boda fue 5 de febrero de 1772, el sacerdote que ofició se llamaba Manuel José Hechavarria. Infelizmente la pareja no tuvo descendencia, pero en su defecto tuvieron numerosos ahijados, todos sobrinos de ella: Cecilia, hija de María Mercedes Castellanos; Rosa María, hija de Juan José Castellanos; Julián José y José  de Jesús, hijos de Rita Castellanos.

A principios del siglo XIX la pareja de doña Isabel Antonia y don Lorenzo hizo dos testamentos, uno en 1804 y el otro en 1816. En ellos mencionan sus propiedades: la casa de su morada, de madera y teja, construida en el terreno cedido a ellos por Lorenzo Castellanos ubicada muy  cerca del fundador de la familia. Además en la lista de propiedades están una volanta y otros muebles, un sitio para la siembra de cien pesos de posesión en La Güira con sus casas, estancias y ganado vacuno, equino y porcino. Poseían también numerosos esclavos (numerosos para su época en Holguín), entre ellos la  negra criolla Clara y otra nombrada Catalina, la mulatita María Escolástica, el mulatito Fulgencio, (al que le dieron la libertad con la condición que los acompañe mientras el matrimonio viviera), los negros Tomás, Juan de Dios, José Antonio y Pedro, el negro bozal (o sea, traído directamente desde el África) y que era zapatero y asimismo Manuel que tenía el mismo oficio que el anterior.
 En el segundo testamento la pareja mencionan un colgadizo de madera y teja que daba a la calle de Santa María Magdalena (Actualmente Luz y Caballero), y una posesión en  Gibara, de la cual no dicen más datos.