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La historia de LOS CHINOS que le dieron nombre al famoso agromercado holguinero

26 de septiembre de 2016

Patronato Mil Amigos de Holguín. Su impacto en el ámbito social de la ciudad.

 Con la valiosa información obtenida por Yadira Romero Sánchez para su Trabajo de Diploma para graduarse de Licenciada en Historia por la Universidad de Holguín


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La década iniciada en 1941 resultó una de las etapas de mayor crecimiento constructivo en Holguín. Varios fueron los factores que incidieron en ello: La propia Constitución de 1940 que revolucionó la participación de los municipios en la construcción de Obras Públicas y el período de la Segunda Guerra Mundial estableció un espacio para los capitales nacionales[1] que fue revertido en la construcción de viviendas particulares de un nivel relativamente alto.

Así, en 1941, se crea la Comisión de Fomento Nacional (CFN), y con ella se inicia un inusitado Plan de Obras Públicas, en buena medida gracias al fondo procedente del Diferencial Azucarero, un logro democrático de los obreros azucareros cubanos. Así se levantan, sobre todo escuelas, caminos y puentes. Es esa la etapa en que surgen hermosas construcciones domésticas y por ende los repartos adquirieron nuevos
Matices.

En 1949, aparece la  Comisión Nacional de Viviendas para el desarrollo de residencias económicas en todo el territorio cubano: “Los municipios mediante acuerdos de sus Ayuntamientos (…) podrán obtener de la Comisión Nacional de Viviendas, las casas que deseen, que a juicio de la Comisión procedan, siempre que se construyan y repartan (…) El Gobierno prestará todo el apoyo a los acuerdos que a ese respecto adopten los Ayuntamientos (…)[2]

En el caso de Holguín nace el proyecto del Reparto Municipal, que respondía a la indicación arriba señalada. Incluso, fueron trazadas sus arterias para unir este con las prolongaciones de las del Reparto Santiésteban y Ciudad Jardín, ambos situados en la porción occidental de la ciudad. Para junio de este año se entregó la primera casa aun campesino, construida por el municipio, en los terrenos de este nuevo reparto. Unos mese atrás había sido entregada otra vivienda para un campesino, Orestes Reyes González ubicada en Buenavista, frente a la Carretera Holguín- Gibara[3]. Luego el proyecto del Reparto Municipal fue abandonado.

En este contexto el 10 de septiembre de 1945 aparece públicamente el autodenominado Patronato Mil Amigos de Holguín[4], una institución cívica que será durante los aproximadamente quince años siguientes, emblemática en la construcción de obras públicas en el entorno urbanístico holguinero.

Dr. Millo Ochoa y Ochoa
Zenovio Hernández y Roiny Velásquez en su libro sobre el Club Rotario de Holguín, dicen:

En Santa Clara existía una institución que se denominaba MIL amigos. Un día su directiva se entrevistó con el presidente Grau San Martín, logrando un cheque de 60 mil pesos. Casualmente el político holguinero Emilio (Millo) Ochoa Ochoa, por entonces  cercano colaborador del presidente y uno de los líderes del Autenticismo y luego de la Ortodoxia, estaba presente. Cuando el holguinero vio lo que los santaclareños consiguieron díjole al Presidente que en Holguín había un Patronato y pidió una suma semejante, lo que logró. Sin embargo en ese momento el Patronato de Holguín solamente estaba en la mente de Millo.

Acabado de conseguir el dinero, Millo llamó por teléfono a Oscar Albanés y en cuarenta y ocho horas se organizaron los Mil amigos de Holguín.
Dr. Oscar Albanés Carballo

(Tomado de Holguín Adelante)


Decano de los periodistas holguineros, Concejal del Ayuntamiento, connotado dirigente del Partido Liberal y Delegado al II Congreso Nacional de Periodismo.


El Dr. Oscar Albanés Carballo es uno de los más conceptuosos oradores del momento en Cuba y un especializado en materia municipal.

La dirección del patronato tuvo una composición muy selecta, entre ellos hubo empresarios, hombres de negocios y profesionales de la ciudad que realizaban donativos importantes, a la vez que involucraban a otros ciudadanos, (con el aporte de un solo peso se podía pertenecer al mismo)[5].

Entre las personalidades más celebres de la ciudad que en diferentes momentos integraron el Patronato Mil Amigos de Holguín se encuentran Emilio (Millo) Ochoa Ochoa, Pablo Vivar Montero, Carlos Manuel Milá González, Eduardo Noas Toranzo, Benjamín Santiésteban Benítez, Armando Infante Maldonado, Miguel Iglesias, Francisco Pérez Zorrilla, Teodoredo Gutiérrez, Guarino Aguilera, Luís Ochoa Rojas, Oscar Ortiz Domínguez, Rodolfo Rivero, Rodolfo Ochoa, Luis Baire Llópiz, Angélica Rojas Garcés, Juan José García Benítez, Antonio R. Díaz Fernández, Constantino Barriuso, Francisco Frexes Bruzón, Ángel González Cuesta, Rafael Martínez Pupo, Delfín Rippe Arbella, Oscar Tamayo Ruiz, José Suárez Camporro, Ramón Alonso González, Eugenio Acevedo, Pedro Talavera Céspedes, Jorge Mezerene, Ángel Arturo Góngora Mason, Néstor Gálvez Varela.

Dr. Juan José García Benítez
Arturo Infante Maldonado
Dr. Julián García Benítez
Luís Baire Llópiz
Angélica Rojas Garcés
Dr. Francisco Pérez Zorrilla
(La fotografía es de 1923)
Dr. Francisco Frexes Bruzón
Desde su aparición este Patronato trató de hacer converger todos los intereses en aras del mejoramiento urbano de la ciudad de Holguín y no reparó en esfuerzos para lograrlo. La lucha de su membresía por el mejoramiento, construcción o embellecimiento de parques, acueducto, alcantarillado y pavimentación de calles, resultaron hechos sistemáticos en la vida pública de la asociación.



[1] Durante la Segunda Guerra Mundial se encuentra en pleno auge en Latinoamérica, la política de Industrialización y Sustitución de Importaciones (ISI) cuyo objetivo fundamental era vertebrar una burguesía nacionalista capaz de resultar una alternativa a la hegemonía y alianza de la oligarquía agrominera exportadora y el capital foráneo estadounidense. Las burguesías nacionalistas latinoamericanas privilegiaron el  crecimiento hacia adentro y establecieron importantes políticas públicas urbanas.

[2] Archivo Histórico Provincial de Holguín (AHPH). Fondo Gobierno Municipal de Holguín. Ayuntamiento Neocolonia,
Expediente 327, Legajo 15, folios 6 y 10.

[3] Mayra San Miguel Aguilar y Hernel Pérez Concepción: “Urbanización y modernidad; las políticas públicas de la ciudad de Holguín 1898-1958”, Ediciones Holguín, pág. 61. Esta casa fue construida por la suma aproximada de $ 2 400 000 moneda de curso legal, con un pago de $ 20.00 mensuales de alquiler, hasta amortizar el valor del edificio. A otros pobres de solemnidad también se le entregaron terrenos una vez que firmaron contrato con el municipio, pero una vez que estos tuvieron la documentación legal, hicieron negocios lucrativos con personas pudientes, llegando a vender el terreno en $200.00 y $300.00. Justificaban las ventas con un eventual cambio de residencia.

[4] José Agustín García Castañeda: “La municipalidad holguinera, comentarios históricos1898-1955”, pág. 151

[5]Centro de Información del Museo Provincial La Periquera. Revista Mil Amigos de Holguín. “¡Hechos no palabras!, Otra Obra del Patronato”, Año I, No.2, diciembre de1945, págs. 5-7.