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5 de septiembre de 2016

Crónica siempre feliz de cuando Holguín fue campeón de la pelota cubana (Sexta parte)

Por: Ventura Carballido


Ante el equipo de Holguín se levantaba, como muralla nunca antes franqueada, tener como rival en semifinales a Villa Clara, (en esa serie los villaclareños habían sido victimarios del Campeón Nacional Santiago de Cuba).

Tradicionalmente los villaclareños eran el colectivo más difícil para los holguineros. Pero no tenían otra opción, si es que querían ser los campeones, los de Holguín tenían que ganarle.


El primero de la serie pactada a siete encuentros, con la obligación de ganar cuatro, se efectuó en el estadio holguinero. “Esa noche el estadio Mayor General Calixto García parecía que iba a reventar, repleto como estaba. Por doquier se leían los carteles que portaban los aficionados alusivos al paso victorioso de Holguín, y provocativos, pero simpáticos con Villa Clara y su mentor, el súper inquieto Víctor Mesa. Peñas Deportivas por allá y por acá, orquestas, conga, todo un peculiar carnaval”. (Periódico ¡Ahora!, Calixto González).

Luis Rguez
En este contexto comenzaron los enfrentamientos. En cada uno de ellos el equipo holguinero vino de abajo en el marcador y los ganó los dos. En el primero de los juegos, en el sétimo inning, con hombres en primera y tercera, Luís Rodríguez conectó jonrón que puso el marcador 5-4. 
Juan Rondón
En el segundo los de Las Villas llegaron al 9no inning ganando con dos carreras contra una que tenía Holguín. Parecía que todo estaba decidido, sobre todo porque el pitcher contrario había conseguido ponchar a los dos holguineros que fueron al bate. Con su acostumbrada prepotencia Víctor Mesa ya celebraba, pero entonces uno de los hombres de Holguín consigue embasarse y luego Juan Rondón conecta un largo cuadrangular que pone la pizarra 3-2. 

En los dos partidos siguientes de la semifinal se celebraron en el estadio Augusto César Sandino de Villa Clara, pero Holguín no fue el mismo de las anteriores presentaciones: Se vio desacertado en la mecánica de la defensa, los bateadores ansiosos y los lanzadores no pudieron detener la acometividad de los bateadores contrarios. El marcador se igualó a dos victorias para cada equipo.

Juan Pacheco
El quinto enfrentamiento también se jugó en el terreno particular de los villaclareños. (Como se sabe, una derrota sacaría al equipo de la serie y tendría que conformarse con el tercer lugar). Sin embargo los holguineros se recuperaron: con dos hombres en circulación Juan Pacheco conectó jonrón.  Así la porfía regresó al Calixto García, donde se jugaría el sexto juego y también el séptimo si hacía falta.



El sexto partido celebrado durante la noche del 15 de junio de 2002, parecía que lo ganarían los villaclareños, quienes llegaron al final del noveno ganando 2-1. Los holguineros fueron a su última oportunidad. 

Waldo Denis
Consecutivamente conectan hit Denis, Luis Rodríguez y Pacheco. Víctor Mesa cambia a sus pitcher después del segundo de sus lanzamientos en un frenético nerviosismo que contagia a sus peloteros. Finalmente era Yuliet López quien lanzaba. Lamarque batea por Holguín con dos out. Conecta linea que pica en el jardín izquierdo, entran las dos carreras que ponen a Holguín por encima. ¡Holguín estaba en la gran final de la serie con una proeza que nadie hubiera imaginado, acababan de desbancar a Villa Clara, el más ranqueado (fogueado) de los participantes en aquella serie. Para conseguirlo fue muy útil el relevo del pitcher Orelvis Ávila, que para entonces ya se había convertido en Caballo de Batalla de los holguineros.


Orelvis Ávila
El equipo acababa de asegurar el segundo puesto e iría a discutir el título. La afición saltó al terreno. Indescriptible fue lo que ocurrió en el estadio Mayor General Calixto García. Los peloteros locales fueron cargados en hombros de la multitud que, además, burlándose, se defendió de los gestos obscenos que el explosivo y perdedor Víctor Mesa les hacía. (Generalmente a Víctor Mesa se le va la mano, pero esa vez sobrepasó cualquier límite).