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La historia de LOS CHINOS que le dieron nombre al famoso agromercado holguinero

5 de septiembre de 2016

Crónica siempre feliz de cuando los holguineros fueron campeones de la pelota cubana (Primera parte)



Por: Ventura Carballido Pupo.

Holguín inicia su participación en Series Nacionales con un equipo que defiende el nombre de la provincia en la serie número 17 del año 1977. En esa el recién formado equipo concluyó en el lugar 14 de entre 18 equipos participantes.

La web del béisbol cubano dice del equipo de entonces:
Por cerca de dos décadas estos hombres, más los que los relevaron, poco pudieron hacer para desenterrar a su novena del foso de los perdedores. Fue un trayecto empalagado, en la mayor parte del tiempo, por actuaciones endebles y poco convincentes que los mantuvieron siempre en ubicaciones entre el octavo y el último puesto en el standing final.
A veces, algún que otro destello individual levantaba esperanzas. Rafael Castillo, quien fue la figura holguinera más notable y de mejores resultados por estos años, fue el supremo ejemplo; aunque también otros como Fidencio Serrano, Ricardo Bent Williams o Regino Góngora, en forma más modesta, también intentaron aportar su grano de arena a la salvación del equipo.
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Ricardo Bent Williams, de 24 años de edad, festejaba con sus compañeros del equipo de béisbol de Baguano, en el cabaret de ese municipio, su elección para asistir a un torneo en Holanda, cuando una descarga eléctrica atmosférica acabó con su vida.


En la serie 18 el equipo tuvo la misma mala actuación que en la serie anterior. En la 19, que se jugó entre 1979-1980, el  equipo alcanza su primer balance positivo (más juegos ganados que perdidos): 28 juegos ganados y 21 perdidos. El equipo se ubica en el 8vo lugar.

Sin embargo al año siguiente vuelve al sótano y se mantiene en tan vergonzoso puesto hasta la serie número 23, de 1984, en que vuelve al 8vo lugar que había obtenido en 1980, pero aún así el balance de juegos ganados y perdidos es desfavorable: 36 ganados y 39 perdidos.

Cuatro lanzadores estrellas del elenco Holguín en Series Nacionales, de izquierda a derecha el lanzador derecho Rafael Castillo, de la misma mano Osvaldo Fernández, el zurdo Oscar Gil y el derecho Luis M. Rodríguez
Al año siguiente, 1985, el equipo de pelota holguinero regresa al sótano de la pelota cubana y 1986, (serie 24), los peloteros locales abochornan a la afición con su peor actuación de por vida: último ligar con 22 juegos ganados y 53 perdidos.

Desde esa serie 24 y hasta la 29, las decepciones de los aficionados holguineros fueron cada vez más dolorosas, (el equipo se reafirmó como uno de los peores del país).

No obstante en la serie 29 el equipo reaccionó y consiguió más victorias que derrotas, o sea, se superó a sí mismo, pero no fue mejor que ninguno de los otros equipos.

De la serie 30 a la 33 se vislumbraba algún mejoramiento de los peloteros de Holguín, pero solo era eso, “un mejoramiento” sin que por eso subiera en el marcador nacional. Los analistas más optimistas decían que algo estaba germinando pero la gran masa de aficionados no estaba convencida y sí muy desilusionada.

Y en la serie 34 y contra todos los pronósticos de quienes no querían mucho a los holguineros peloteros, el equipo  resultó el primer lugar del grupo D (que es en el que juegan las cinco provincias orientales), y entonces la afición de la provincia comenzó a pretender. Sin embargo en la siguiente serie, la 36, volvieron a los últimos lugares acumulando la mayor cantidad de juegos perdidos que equipo de pelota holguinero alguna vez haya sufrido: 55. (Ya en este tiempo las series eran de 90 juegos).

En la serie 37 se ubicó en séptimo lugar. En la 38 mejora ligeramente ese puesto y en la 40 obtiene la mayor cantidad de victoria de su historia.

Y entonces llega la serie 41 del año 2002. Ni siquiera los más fervientes holguineros hubieran podido presagiar lo que entonces ocurrió.



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