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Los canarios de Holguín, Cuba

16 de septiembre de 2017

Las RETRETAS en Holguín durante la República Burguesa

Por: Roiny Velázquez
Desde el mismísimo 20 demayo de 1902 en que se instauró la República y hasta el año 1958 en que se intensificó la lucha contra la dictadura de Batista en Holguín la retreta continuó siendo una de las actividades socioculturales que aglutinaba mayor cantidad de público, ello pese al auge de la radio a partir de la década de 1920, el cine sonoro en los años 30 y de la televisión en los 50.
Igual que ocurría en la capital, cada Banda Municipal contaba como director a un reconocido músico del territorio, (aunque eso no significa que alguna vez los más fueron relegados por otros que ante los ojos del partido gobernante, reunía  mayores “méritos”, o sea. Que militaba en el mismo partido. Así, por ejemplo, en Banes nunca dirigió la Banda el maestro Emilio Rodríguez, que era el hombre más talentoso del pueblo). Igualmente a cualquier músico aspirante a integrar la banda se le exigían conocimientos musicales y de acuerdo a estos se conformaba la plantilla con músicos solistas, de primera, segunda, tercera y los educandos que garantizaban el relevo y la calidad musical de la agrupación.
Verdaderamente en el interior del país ser parte e la Banda Municipal era, prácticamente, la única forma de estudiar un instrumento musical, porque si bien es cierto que en cada pueblo casi siempre existía más de una academia de música, éstas por lo general eran de piano, teoría y solfeo. (Ahí está la clave de porqué casi todos los instrumentistas No pianistas, de alguna formación académica que llegaban a la capital a conquistar un nombre procedían de una Banda. Entre los más relevantes: Richard Egües, Compay  Segundo, Julio Cueva, Leonardo Timor, Pucho Escalante, Jorge Varona, Luís Casas Romero, Pedro Jústiz Rodríguez (Peruchín), Generoso Jiménez).
Banda municipal de Holguín con el alcalde Juan José García Benítez
Holguín fue una de las regiones del oriente de Cuba que más se distinguió  por sus excelentes bandas, y ello fue decisivo para su desarrollo cultural y musical. 
Maestro Juan Márquez
A partir de la instauración de la República (1902), el profundo despertar de una conciencia de nacionalidad en los holguineros contribuyó al arraigo de géneros como el danzón, el bolero y  la habanera. Un grupo de compositores locales dieron a conocer sus creaciones en estos y otros géneros a través de las retretas: Juan Márquez, Cándido Ávila, Martín Oduardo, Edistio Caissés, Manuel Avilés y Leovigildo Gómez, todos directores de agrupaciones (bandas), que, como lo hacía la Hermanos Avilés, se transformaban de orquesta de viento en Banda de metales para amenizar  retretas.
A esas que se organizaban para alguna ocasión le decían Banda Municipal de Holguín, pero en verdad la Banda Municipal se la fundó en 1922 Ángel Díaz Uriona al desintegrarse la primera Banda Militar de la ciudad, que se había formado en 1918 (esa se reorganizó en 1948 y perduró hasta 1959).
Igualmente entre 1913 y 1917 también ofreció retretas en los parques de Holguín la Banda Infantil bajo la dirección de Emilio Sánchez García, quien era profesor de Solfeo y constructor de Órganos. Y entre 1926 y 1933 existió en la ciudad una excelente banda Juvenil que pertenecía a los Exploradores o Boys Scouts, dirigida por Porfirio Sánchez Pérez y más tarde por José Ochoa Vázquez.
Otras bandas que había en la región que ahora conforma la provincia de Holguín fueron las Municipales de Mayarí, Gibara, Antilla y Banes, y, sobre todo en las  décadas de 1920 y 1930 que fue la época de oro de las retretas holguineras, hubo otras que eran orquestas que se transformaban en bandas y amenizaban retretas en los poblados de San Andrés y Santa Lucía.
En esos mismos años poblaciones como Holguín, Banes, Antilla contaban con dos o más bandas que ofrecían sistemáticamente y con excelente calidad, retretas y conciertos en teatros u otras instituciones. En los concursos nacionales que por entonces se efectuaron la Banda de Holguín conquistó el cuarto lugar en el año 1929 y al año siguiente la de Mayarí consiguió el   segundo premio del concurso provincial.