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La historia de LOS CHINOS que le dieron nombre al famoso agromercado holguinero

14 de junio de 2017

Faustino Orama, El Guayabero 02 (Breve historia del contexto musical holguinero en la época en que nació y creció tremendamente el que iba a ser una figura esencial del son cubano).


Durante los primeros años del siglo XX, Holguín mostraba un escaso desarrollo económico y socio-cultural; las secuelas de las guerras por la independencia de finales del siglo anterior aún eran visibles, y para mal mayor todos los gobernantes del país durante esos primeros 25 años fueron unos corruptos (y los que le siguieron también, pero es ese periodo el que ahora estamos historiando). Al robo descarado y la politiquería los cubanos se opusieron con la sorna o choteo criollo, que se expresó en cada actitud cotidiana. Las guarachas del teatro vernáculo fueron himnos para las capas más humildes.
El Ayuntamiento local siempre estuvo escaso en fondos, a lo que suma la indiferencia de los gobernantes en promover la cultura. Pero aún así las sociedades de recreo e instrucción y otras instituciones fueron recobrando su antiguo esplendor. En 1908 en el céntrico café Colón se instaló el primer cinematógrafo, con el mismo nombre. Allí, dicen las crónicas, se proyectaban películas silentes y también se presentaban las compañías de teatro vernáculo de Raúl del Monte, Rafael Arango, Ramón Espigul, Regino López y Arquímides Pous.
Manuel Avilés Lozano, fundador de la célebre Orquesta Hermanos Avilés
José María Ochoa
Para entonces ya Manuel Avilés y José María Ochoa habían reorganizado sus famosas orquestas, que, muchas veces, ofrecían retretas en los parques de la ciudad, especialmente en el Calixto García de forma gratuita.