LO ÚLTIMO

Las esculturas funerarias del cementerio municipal de Holguín, CUBA

17 de octubre de 2010

Cacocum


Cacocum. Hato y Corral. Sitios: Sabanilla, Santísima Trinidad o La Trinidad, Los Melones, La Guinea, La Caridad. Don Fernando Ortiz llegó a preguntarse si el origen del topónimo era de origen africano: ¨ ¿De Macocu, nombre que se dio al reino de Angola?  Antaño Macocu fue reino poderoso (…) La eme puede haberse trocado en ce, entre otras razones por influjo del vocablo toponímico CACONGO, inmediato a Macocu.  

    En la demolición de la hacienda realizado en 1929 se le reconocieron 1 131 caballerías y 145 milésimas de tierras, siendo sus linderos los puntos: La Jatía, la boca del arroyo Guayabito, la Cruz de Sabanilla, Juntas o Mayitas del Pesquero, un punto sin definición de nombre en sus límites con la hacienda Guanaybas y dos puntos sin definición de nombre en sus límites con la hacienda Algodones. Hato fundado, según Ávila y Delmonte,  en algún instante del último tercio del siglo XVI, por los medios hermanos Gabriel de Salina y Alonso Cepeda. Ellos, el 9 de julio de 1599, se dividieron la posesión, correspondiéndole a Salina el asiento del Cauto y sus saos hasta la mitad del monte que está entre los dos saos y la sabanilla de Cauto y, a Cepeda, el asiento de los saos y Cacocum, con las vegas desde la boca del arroyo para arriba de una y otra banda. A la muerte de Alonso el hato de Cacocum fue heredado por su hija Catalina de Cepeda, la que al parecer entre los descendientes que tuvo, se encontraba una hija natural llamada Paula y, Juan, de su matrimonio con un hatero de apellido Solano. El 23 de octubre de 1674, Juan Domínguez González, poseedor entonces de los terrenos de Cauto, solicitó al Cabildo de Bayamo se le extendiera testimonio de la escritura de división del hato originario en 1599, posiblemente por algún litigio de linderos con los poseedores para entonces del hato de Cacocum. El 1 de noviembre de 1694, los medios hermanos Juan Solano y Paula de Cepeda, le vendieron cada uno a Dionisio de Verdecía, 50 pesos de posesión, bajo los linderos: en el sur, por la parte del Cauto, en un cedro que está en el camino real que divide los dos hatos, y de ahí cortando por derecho al arroyo del Guanabito, y de allí a la Sabanilla de Contramaestre, y por la parte del norte con el hato de Yareyal que los divide, la unión del camino viejo que venía de Holguín y el de la costa. Antes de esa fecha o antes de 1698, Catalina le había vendido a Dionisio, otros 50 pesos de posesión, porque al vender el referido Dionisio el 3 de agosto de 1698, a Ambrosio del Corral y  Reynaldos y a, Francisco Vázquez de Coronado, 150 pesos de posesión bajo los mismos linderos, los declaró conformados por 100 provenientes de Paula y 50 de Juan. El 3 de octubre de 1703, Ambrosio solicitó trasladar su asiento al paraje denominado la Vega de Gerónimo Paneque, junto al río Cauto, y Lorenzo Batista, pidió hacer asiento en el paraje Sabanilla de Cacocum, aprovechando la visita del Alcalde ordinario de la Villa de Bayamo, Juan Infante Hidalgo. Para entonces, la otra mitad del hato de Cacocum pertenecía a Lorenzo Batista Báez y el colindante de Cauto, a Cristóbal Rodríguez; sobre esa información Ávila y Delmonte estimó el valor del hato en 300 pesos de posesión, repartidos equitativamente entre Ambrosio y Lorenzo. El 5 de diciembre de 1749, Ambrosio denunció ante el agrimensor Baltasar Díaz de Priego, de la demasía de terrenos existente en su posesión, al contener más de doce leguas; de la nueva definición de su extensión, sobre el criterio de las dos leguas de radio, apareció el realengo de Algodones, Río Abajo y Sabanilla del Cauto, rápidamente oficializado por otros poseedores. En marzo de 1750, Ambrosio del Corral y Juana de Peña, condueños del hato de Cacocum, citados al deslinde de las tierras aledañas del sitio y paraje de las Dos Bocas de Dos Ríos de Cauto y Contramaestre (Dos Ríos), declararon no tener impedimentos, se le diera posesión al solicitante José Antonio Fernández. En su testamento de 1760, María (¿Cuál?), reconoció 650 pesos de posesión, denominándolo ¨ sitio ¨ en el Hato de Cacocum y 7 esclavos. En 1762, Manuel de la Torre Hecheverría Batista, apoderado de su hermano Rafael, clérigo, le vendió a Lucas Rodríguez, 100 pesos de posesión que había obtenido de su difunta madre Juana Batista. Al testar en 1763, Juan Antonio Aguilera Estrada, esposo de María de los Dolores de la Torre Hecheverría, reconoció posesiones en el hato, con 1 esclavo. Poco después, la ya viuda Dolores, le vendió 100 pesos de posesión a José de Leyva; al testar Beatriz Batista de Peña, viuda de Francisco Esteban Palacios, reconoció poseer 600 pesos de posesión; Juan Rodríguez, le vendió a Gabriel Batista, 80 pesos de posesión, adquiridos de Joaquín Corrales. En 1764 – 65 se declararon como poseedores del hato: en el paraje del asiento principal: Juan José Albanés, con una utilidad anual de 20 pesos, Beatriz Batista con 600 pesos de posesión y 30 pesos anuales de utilidad, Juan Gabriel Batista, con 207 pesos de posesión, 30 cerdos, 10 pesos anuales de utilidad y un censo de 200 pesos, Juan Martín del Castillo, con 25 pesos de utilidad anual, Manuel Salvador Corral, con 768 pesos y 2 reales de posesión, y 94 pesos anuales reutilidad, el cura Juan Francisco Espinosa, con 500 pesos de posesión y 40 pesos anuales de utilidad, Diego de la Torre Hecheverría con 100 pesos de posesión y 25 de utilidad anual, José de Leyva, con 100 reses vacunas y 40 pesos de utilidad, José de Peña, con 60 reses vacunas, Félix Téllez, con 771 pesos de posesión y 37 pesos anuales de utilidad y el cura Cristóbal Rodríguez con 100 reses vacunas. En 1767, Manuel Ginarte le vendió al cura Antonio Aldana de la Torre Hecheverría, 300 pesos de posesión; el cura Manuel de Jesús de la Torre Hecheverría, le vendió a José de Leyva, 500 pesos de posesión, que heredó de su abuela Juana de Peña y su tía, María Batista. En 1768, el cura Manuel de Jesús, le vendió a Francisco de Espinosa, 200 pesos de posesión de los 950 que tenía, estando 200 de su posesión, gravados por un censo de capellanía; el 24 de mayo, se presentó ante el Gobernador de Cuba, Nicolás Díaz a nombre de los restantes poseedores del hato, solicitando el amojonamiento y linderos, tarea realizada definitivamente por el agrimensor Lucas Pérez Gonseyró. En 1770, Beatriz Batista, le vendió a Ignacio Téllez, 300 pesos de posesión que obtuvo de su fallecida madre, Juana de Peña; Joaquín del Corral, le donó 100 pesos de posesión a Baltasar de Fuentes. En 1771, al testar Beatriz Batista González, esposa de Francisco Esteban Palacios, declaró poseer en el hato 300 pesos de posesión, 33 reses vacunas, 10 caballos al partido de la mitad con su sobrino Diego de la Torre Hechevarría y 3 esclavos; al testar Baltasar de Fuentes de Frómeta,  natural de Santiago de Cuba, esposo de Jacinta de Peña Durán, declaró poseer 100 pesos de posesión en el hato, donados por Jacinto del Corral. En 1772, al testar Juan Francisco de Espinosa de Acosta, viudo de María Batista, reconoció poseer 500 pesos de posesión en el hato, de ellos 300 en Sabanilla, con 50 reses vacunas y 3 esclavos, todo arrendado a José de Peña, por 75 pesos cada año; Diego de la Torre Hecheverría, apoderado de Joaquín Corral,  le arrendó a Juan Antonio Batista, una posesión por 9 años. En 1773, José de Peña le arrendó a Juan Antonio Batista, 200 pesos de posesión por 9 años a pagar, 10 pesos anuales. En 1775, Beatriz Batista le vendió a José de Medina, 100 pesos de posesión, Juan del Corral le vendió a Diego de la Torre Hechevarría, 200 pesos de posesión que hubo de su padre, Joaquín Corral; Salvador Ignacio Téllez les  vendió a Miguel Nazario y Bernardo de Oro, 300 pesos de posesión que obtuvo de Beatriz Batista. En 1776, al testar Lucas Rodríguez de Olivera Torres, esposo de Rosa de la Torre Hecheverría Batista, declaró poseer 100 pesos de y 3 esclavos; José de Peña apoderado de Juan Francisco Espinosa, le arrendó a José Joaquín de Vidaburú, 200 pesos de posesión en el hato, por 9 años, por le pago de 10 pesos cada año. En 1777, Juan Antonio del Corral, le vendió a José de Leyva, 200 pesos de posesión en el hato; Juan José Álvarez, declaró poseer 24 reses vacunas y 15 equinos, Francisco Antonio de la Cruz, 20 reses vacunas y 6 equinos, Juan Domínguez, 16 reses vacunas, 87 cerdos y 1 equino, Manuel Guiriarte, 60 reses vacunas y 19 equinos, Diego de la Torre Hecheverría, 80 reses vacunas y 2 equinos, José de Leyva, 119 reses vacunas, 60 cerdos, 31 equinos y 7 burros, Juan de Oliva, 39 reses vacunas y 9 equinos, Antonio de Peña, 40 reses vacunas, 20 cerdos, 8 cabríos, 2 equinos y 7 mulos, Jacinto de Peña, 12 reses vacunas, 87 cerdos, 1 equino y 4 burros, José de Peña, 80 reses vacunas, 11 cerdos y 18 equinos, Salvador de Rojas, 16 reses vacunas, 21 cerdos y 2 equinos, Salvador Ignacio Téllez, 60 reses vacunas, 3 cabríos, 3 equinos y 3 burros y Joaquín Corral, 47 reses vacunas y 4 equinos. En 1780, Bernardo Cisneros, le arrendó a Antonio Aldana, 280 pesos de posesión en el hato de Cacocum, por 5 años. En 1783, Diego de la Peña, le vendió a Toribio Fernández, 150 pesos de posesión en el paraje. En 1784, se señaló como poseedor en la hacienda de Cacocum a Pedro. En 1786, José Almaguer, le vendió a Tomás de la Torre, 229 pesos de posesión en el corral de Cacocum; Andrés Báez Calderón, apoderado de su hermana Manuela, le vendió a José Rondón, 200 pesos de posesión e Cacocum. En 1789, Ambrosio del Corral le vendió a Gregorio Paneque, 69 pesos de posesión. En 1804, al testar María Soledad de Parra de la Cruz, esposa de Diego de la Torre Hechavarría, declaró poseer un sitio en Cacocum con 67 reses vacunas y 33 equinos, al partido de la mitad con Cristóbal Betancourt y 3 esclavos. En 1807, al testar Matías Santiesteban, reconoció poseer 85 pesos de posesión comprados a Pedro Batista, en una hacienda en el hato de Cacocum. En 1834, Gerónimo González le vendió 125 pesos de posesión a Clemente Pérez.

Véase: Fernando Ortiz. Glosario de afronegrismos. P. 80. Diego de Ávila y Delmonte. Memoria sobre el origen del hato de San Isidoro de Holguín, pp. 100 – 102, 108. César García del Pino. Baltasar Díaz de Priego: un matemático santiaguero del siglo XVIII, p. 145. AHP. Fondo Tenencia y Ayuntamiento. Legajo 63, Expediente  1926, ff. 52v – 55v. Fondo Protocolos Notariales. Escribanía de Lorenzo Castellanos. Año 1757, f. 48. Año 1760, ff. 80, 82. Año 1762, 29. Año 1763, ff. 15, 19, 39, 45. Año 1767, f.  74v. Año 1768, f. 50v. Año 1770, ff.  41, 90. Año 1771, ff. 3v, 21v. Año 1772, ff. 85, 93v. Año 1773, ff. 102v, 123. Año 1775, ff. 8, 24v, 45. Año 1776, ff. 6, 89. Año 1777, f. 122. Año 1780, ff. 121v, 139v. Año 1783, f.  42v. Escribanía de Lorenzo Castellanos. Año 1783, f. 40v. Escribanía de Salvador de Fuentes. Año 1783, ff. 8, 58v. Año 1786, ff. 127v, 167, 169 – 172. Año 1795, f. 40. Año 1804, f. 102. Escribanía de Andrés Antonio Rodríguez. Año 1789, f. 193. Año 1807, f. 138. Escribanía de Andrés Antonio Rodríguez y Miguel de Aguilera. Año 1834, f. 118v. Fondo Tenencia y Ayuntamiento. Legajo 63, Expediente 1926, ff. 52v – 55v. Fondo Juzgado de Primera Instancia. Legajo 46, Expediente 555. ANC. Intendencia General de Hacienda, Legajo 41. Fondo Correspondencia de los Capitanes Generales, Legajo 17, Número 7. Fondo Gobierno General. Legajo 76, Número 13; Legajo 489, Número 25118, Legajo 490, Número 25132.