ALDEA COTIDIANA

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Toda la aldea a la mano

HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

18 de octubre de 2010

Sao Arriba


Sao Arriba. Corral en el hato de Almirante, tal vez formado alrededor de  1740 – 1750. Según Esteban Pichardo, Sao es una voz india indicativa de una sabana reducida, sembrada naturalmente de algunos pedazos o montones aislados de arbolado o matorrales. La primera referencia documental es del año 1764. Para los años 1764 – 65, se declararon poseedores en el corral: Pedro Agustín Ferrás con 65 pesos de posesión y 20 de utilidad anual, Antonio Parada, 10 reses vacunas y 40 cerdos, Juan Pupo, 130 pesos de posesión y 30 pesos de utilidad, Rafael Pupo, 50 reses vacunas y 80 cerdos y Félix Ricardo, 420 pesos de posesión, 10 reses vacunas y 20 cerdos. De tal información puede suponerse que el Corral  estaba valorado en no menos de 615 pesos de posesión y que Antonio Parada y Rafael Pupo, no tenían asiento propio, conviviendo con algunos de los comuneros con ese derecho. Para 1775 el Corral mostraba la existencia de 6 sitios, poseídos por Francisco Hernández, Antonio Parada, José Ricardo, Rafael Pupo, Antonia Pupo y la viuda Felipa Aguilera, con un total de 49 habitantes. El proceso de compra ventas de pesos de tierras se desarrolló con cierta intensidad desde los finales de la década de 1760. En 1768 Inés de Peña Batista, viuda de Félix Ricardo, le vendió 100 pesos de posesión a su yerno Rafael Pupo,  declarando en su testamento de 1774, mantener en el paraje 236 pesos de posesión. En 1777 También testó Antonio Parada Gómez, declarándose natural de Puerto Príncipe, habiéndose casado dos veces, la primera con María Díaz, difunta y la segunda con Tomasa Pupo, poseyendo en el Corral de Sao Arriba, 200 pesos de posesión, una Estancia de caña y un trapiche. Ese propio año Rafael de los Ángeles Pupo, le vendió 111 pesos de posesión a Pedro Pérez. En 1780, Antonio José Hernández le vendió 25 pesos de posesión a Pedro Pérez en Sao Arriba. En 1784, al repartirse la cuota de la pesa para el abasto de la ciudad de Holguín, se señaló como poseedor a Rafael Pérez. En 1786, respondiendo al llamado de donar dinero para la futura construcción de un convento, Diego Batista y Rafael Pupo, crearon cada uno una capellanía de 50 pesos anuales. Al testar en 1789, Rafael Pupo Rodríguez, natural de Bayamo, esposo de Juliana Francisca Ricardo, declaró tener dos asientos, uno de 280 pesos de posesión, dirigido por él y otro, del que no especificó valor, atendido por su hijo Gregorio Pupo Ricardo. En 1795, Manuel Pérez, le vendió a Diego Morales, 22 pesos de posesión heredados de su madre, Juana de la Soledad,  Rafael Pupo, le vendía 25 pesos de posesión a José Antonio de la Cruz. Ese propio año testaba Diego Morales Paneque y declaraba, un asiento de 22 pesos de posesión, en el Corral. También Francisca de León Pupo, esposa de Lorenzo de Aguilar, le vendía a José Antonio Angulo, 34 pesos de posesión. En 1807, Basilio Tamayo  le vendió a Buenaventura de los Reyes, 8 pesos de posesión en 50 pesos. En 1810, Pedro Pérez le vendía una cantidad no conocida de pesos de tierra a José Batista. En 1822, Pedro J. de Peña le vendió ¨ un sitiecito ¨ de 18 pesos de posesión a Pedro Marrero y José Francisco de la Cruz, le vendía 8 pesos de posesión a Juan Téllez. En 1828, Juan Félix de Peña le vendía 40 pesos de posesión a Pedro Marrero, en 100 pesos y ese año, a la muerte de Juan Ricardo, su albacea, Diego Santiesteban, le vendió a Antonio Ricardo 18 pesos de posesión y tres reales, de su legado; José A. Borrego le permutó a Juan J. Claro un sitio en Sao Arriba de 16 pesos de posesión por otro de aquel en Yagüajay de 31 pesos y 4 reales de posesión. En 1834, José F. Sánchez le vendió a María M. Pérez 17 pesos de posesión, mientras Juana Batista vendía 5 a Rafael de la Torre. En 1837, Nicolás Cruz le vendió 20 pesos de posesión a José Marrero y Antonio Batista, 15 pesos de posesión a Agustín Leyva en 50 pesos. En 1840 Salomé y su hermana María de la Cruz, vendieron 4 pesos de posesión a Rafael de la Torre, en 75 pesos; Pedro Sarmiento le compraba 12 reales de posesión a la familia Reyes y Tomás Cevallos, le vendía a Diego Góngora, 32 pesos de posesión 4 reales en 200 pesos. Para este 1840 la haciende de Sao Arriba había originado nuevas subdivisiones internas como la del paraje del río de las Talanqueras. En 1843 Manuel Pupo le vendió a su hijo Antonio, 50 pesos de posesión; José Rosalía Ricardo vendió a José Góngora de 8 pesos de posesión en 50 pesos; Rafael Ricardo le vendió ¨ una estancita ¨ de 25 pesos de posesión a Juan Ricardo en 50 pesos; Diego Morales vendió a Rafael Ramírez 15 pesos y 15 reales en 100 pesos, en el nuevo paraje Los Pasos del Cerro. En 1846 Juan Antonio Ricardo vendió 18 pesos y 4 reales de posesión a Antonio N. de la Rosa, en 600 pesos; Matías Estrada 2 pesos de posesión a Martín Mulet, en 25 pesos; Antonio Abad de Moya vendió 8 pesos de posesión a Manuel Ricardo en 110 pesos; Ramón Cabrera vendió 15 pesos de posesión a su hermano Manuel Cabrera; José M. Ricardo vendió 15 pesos de posesión a Juan Francisco Morales en 25 pesos; Juan A. Ricardo vendió 40 pesos de posesión a Rafael Saavedra en 100 pesos y  Tomás Pupo, le vendió 8 pesos de posesión a Luciano Martínez en 100 pesos. En 1849 Francisco R. Morales le vendió a Domingo Rodríguez y otros 7 pesos de posesión en 200 pesos. En 1852 Francisco A. Peña vendió a José María de la Cruz, 12 pesos de posesión en 100 pesos, Francisco Torralbas, catalán, le vendió a José Santos Durán 50 pesos de posesión en 2 000 pesos y al testar Diego Antonio Ochoa reconoció en la Hacienda Sao Arriba y paraje de Melones, fundado en 305 pesos de posesión que adquiriera de Miguel González y Bárbara Parada, un arrendamiento en beneficio de su hijo Amado, utilizándose el trabajo de 3 esclavos. 

 Véase. Esteban Pichardo. Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases cubanas, p. 544. ANC. Fondo Correspondencia de los Capitanes Generales. Legajo 17, Número 7. Fondo Intendencia General de Hacienda, Legajo 388, Número 41. Fondo Gobierno General. Legajo 490, Número 25132. AHP. Fondo Protocolos Notariales. Escribanía de Lorenzo Castellanos. Año 1768, f. 72v. Año 1774, f. 15. Año 1777, ff.   50v y 127. Año 1780, f. 21v. Escribanía de Andrés Antonio Rodríguez. Año 1789, f. 240. Escribanía de Salvador de Fuentes. Año 1786, ff. 169 – 172. Año de 1795, ff. 29, 36 y 100v.  Año 1807, f. 32v. Año 1810, f. 8. Año 1822, ff.  98v, 173. Escribanía de Salvador de Fuentes y Manuel León Rodríguez. Año 1822, ff.  98v, 173. Escribanía de Manuel de León Rodríguez. Año 1828, f. 33, 161v y 239. Escribanía de Rodríguez y Aguilera. Año 1834, ff. 85 y 156. Escribanía de Miguel de Aguilera. Año 1837, ff. 1v, 59, Año 1840, ff. 148v, 174, 213v. Escribanía de Aguilera y Fuentes, f. 15. Año 1843, ff. 88, 93v, 130v. Escribanía de Fuentes. Año 1843, f. 2v. Escribanía de Pedro Batista. Año 1846, ff. 187, 120, 122, 203v. Escribanía de Zayas, Rodríguez y Aguilera. Año 1846, ff.  84, 94 y 116. Escribanía de Zayas. Año 1849, f. 124v. Año 1852, f. 243. Año 1852, f. 15v. Escribanía de Antonio de Fuentes. Año 1852, f. 24v. Fondo Tenencia y Ayuntamiento. Legajo 63, Expediente 1926, ff. 52v – 55v.