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Los canarios de Holguín, Cuba

1 de febrero de 2018

La colección y museo García-Feria de Holguín, Cuba


Por Isaíris Rojas París
      Margarita París Johnson     
      (Esta monografía obtuvo el premio José Manuel Guarch Delmonte)



Eduardo García Feria muestra parte de su colección

Durante los primeros años del siglo XX en el territorio que hoy pertenece a la provincia de Holguín varias personas coleccionaron y exhibieron piezas (arqueológicas, naturales y otras). La mayoría de estos lo hacían con el propósito evidente de divulgar la información que de aquellas poseían o con eldeseo de que los demás vecinos supieran que eran poseedoresde esos objetos, generalmente únicos. Lo útil es que fueran cualquiera de sus intenciones, los coleccionistas tenían fines públicos.

Entre ellos destacan los García Feria, que consiguió conformar una significativa colección y la fundación de un museo conocido con los apellidos del iniciador y padre de la familia, Eduardo García Feria y notablemente enriquecida por dos de sus hijos, José Agustín y Rolando García Castañeda. 

Eduardo es reconocido como el primer y más importantecoleccionista holguinero.  El inicio de su interés por esa labor ha sido fijado hacia 1902. Su colección fue completándose de dos formas, esencialmente: lasdonaciones de piezas encontradas casualmente por personas ahora desconocidas y las excavaciones.

Pepito García Castañeda con unos amigos en su casa museo, 1945. Nótese los al fondo los estantes para la exposición de las piezas del Museo García Feria. (Foto tomada de la colección del Museo Provincial de Historia Natural, Holguín, Cuba


Una característica que diferenció la colección de otras muchas es que el poseedor anotaba todos los pormenores relacionados con las piezas recibidas, siendo la suya una práctica poco común entre los coleccionistas. Sus anotaciones o Catalogación es lo que ha llevado a que a García Feria se le considera un precursor de la Museología cubana. 

De la alta estima que se tenía a la obra de los GarcíaFeria-Castañeda de Holguín dan fe varias de las cartas remitidas por importantes nombres del coleccionismo y las ciencias,que se conservan en el Museo Provincial de Historia de Holguín “La Periquera”. Lo mismo dirigidas al padre que a los hijos aparecen escritos en los que constantemente relucen términos evaluativos de la Colección como valiosa[1], magnífica[2] e invaluable[3]. 

Así le dice Cornelius Osgood a Pepito: “Estoy muy complacido por haber conocido lacolección que Ud. y su padre han organizado, y la considero como uno de los más extraordinarios logros de la arqueología en Cuba”[4].

Y Modesto Roca a Rolando:

“Le imagino trabajando intensamente en la ordenación de sus vastas y magníficas colecciones, haciendo cada día más conocido el nombre de su familiaque tan acertadamente ha sabido reunirlas y presentarlas. En esas regiones han tenido la agradable ocasión de trabajar en un campo poco menos queinexplorado, en el que a cada rato se reciben impresiones muy satisfactorias. Tendría mucho gusto enconocer su museo antropológico, digo arqueológico y el malacológico”[5].

Después que hubieron incrementado la colección, al padre de los García Castañeda le nace la idea de exponer permanentemente sus piezas en la sala de su casa. Entonces sus conocimientos en el campo de la Museología eran totalmente empíricos, por lo que puso a la vista lo que él consideraba más importante. Para que todo el que quisiera pudiera mirar, las puertas permanecían abiertas desde las primeras horas dela mañana y hasta el anochecer.

Para satisfacción de las motivaciones pedagógicas que Eduardo le daba a su exposición, muy pronto los alumnos de las escuelas de Holguín y de otras regiones cercanas comenzaron a asistir. Generalmente los maestros avisaban con anterioridad la intención de visitar el museo. Eduardo los esperaba y les ofrecía lo que hoy se denomina visita dirigida, explicándoles detalladamente todo lo que conocía sobre las piezas de la colección.

Posteriormente y sin abandonar jamás la atención a los niños de las escuelas, el museo superó esos marcos y se convirtió en un centro de obligada visita para muchas personas.

Las cartas conservadas dan fe de la opinión favorable: “[Es] uno de los museos privados de nuestro país, el mejor y más extenso”[6].

Antonio Ponce de León le dice a Pepito:

 “Tenemos siempre la esperanza de visitar su interesante museo en cualquier oportunidad, pues estimamos que instituciones como la sostenidapor usted contribuyen grandemente a levantar el prestigiocientífico de nuestro país”[7].

Eduardo García Feria falleció en 1941. La prensa dela época se hizo eco del reconocimiento popular al fundador del Museo García Feria y personalidades destacadasen el ámbito científico lamentaron su deceso y exaltaron su extraordinaria labor de legar a la cultura cubana y especialmente a la sociedad holguineras una colección colosal.


[1]Carta a José A. García Castañeda de Julián Vivanco, San Antonio de losBaños, noviembre de 1940, en Museo Provincial La Periquera,Colección García Castañeda, Fondo Correspondencia,Documento Número 091.1. Julián Vivanco es el autor de: “El lenguaje delos indios de Cuba”(1946), “Los indios palafíticos de Cuba y los dujos ometates” (1950), “Indología cubana” (1952), “Las raíces de la lingüística indígena de Cuba” (1953) y “Diccionario americanista. Deantropo, fito, zooy toponimias indígenas” (1956). Miembro correspondiente de la Academia de Historia de Cuba en 1951.

[2]Carta a José A. García Castañeda de Antonio González Muñoz,Cienfuegos, 24 de agosto de 1943, en Museo Provincial La Periquera, Colección García Castañeda, Fondo Correspondencia,Documento Número 024.4. GonzálezMuñoz: coleccionista. Delegado de la Junta Nacional de Arqueología y Etnología por la provincia de SantaClara; Delegado del Grupo Guamá en la provincia de Santa Clara. Autor del texto “Asiento Cantabria”.

[3]Carta a José A. García Castañeda de Joaquín García, Nicaro, 19 demayo de 1945, Colección García Castañeda, Fondo Correspondencia,Documento Número 040. García: aficionado a la Arqueología.

[4]Cornelius Osgood, New Heaven,Connecticut, 1 de julio de 1941, Colección García Castañeda, Fondo Correspondencia,Documento Número 036. Osgood: Arqueólogo, obtuvo su doctorado en Chicago en 1930. Fue Conservador de Antropología del Museo Peabody de Historia Natural de la Universidad de Yale entre 1934 y 1973. Con sus expediciones al Ártico, China y Corea proveyó de importantes colecciones al Museo Peabody. Publicó destacados trabajos de los pueblos de lengua atabascana en Alaska, participó activamente en la arqueología venezolana y del Caribe.

[5]Carta a Rolando García Castañeda de Modesto Roca: Guanabacoa, 20de mayo de 1939, Colección García Castañeda, Fondo Correspondencia,Documento Número. 116.2. Modesto Roca: reverendo padre, padre Escolapio; naturalista y profesor de las Escuelas Pías deGuanabacoa. Fue rector de dicho centro entre 1928 y 1930. Miembro de la Sociedad Cubana de Historia Natural Felipe Poey.

[6]Carta a José A. García Castañeda de Augusto Fornagueras. Colección García Castañeda, Fondo Correspondencia,Documento Número. 022.2. Fornagueras: Agrimensor, residente en Pinar del Río; miembro de la Comisión  Nacional  de Arqueología y laJunta Nacional de Arqueología y Etnología. Propietario de una valiosa colección arqueológica privada formada con objetos encontrados en dicha provincia.


[7]Carta a José A. García Castañeda de Antonio Ponce de León y Aymeé, La Habana, 17 de abril de 1945. Colección García Castañeda, Fondo Correspondencia, Documento Número 094.2. Ponce de León: Botánico, director del Jardín Botánico de La Habana entre 1936 y 1961. Ocupó la presidencia de la Sociedad Cubana de Botánica desde su fundación el 14 de juliode 1944 y hasta su muerte. Fue editor de la revista de dicha asociación. Publicó valiosos artículos sobre la Sistemática, en especial de las Gimnospermas. Miembro de la Sociedad Cubana de Historia Natural Felipe Poey.