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10 de mayo de 2014

La Virgen de la Caridad entró a Cuba por el cayo que desde entonces se llama Cayo de la Virgen


Síntesis hecha por César Hidalgo Torres con datos tomados de La Virgen Cubana en Nipe y Barajagua
Autores: Angela C. Peña Obregón
             Roberto Valcárcel Rojas
             Miguel Angel Urbina Herrán


Cuenta la leyenda que después de hallar la imagen de la Virgen María sobre las aguas de Nipe, los hermanos Hoyos y Juan Moreno se arrimaron a la costa por el lugar que luego se llamó Cayo de la Virgen, en las inmediaciones de Playa Morales, y que allí colocaron la imagen en una barbacoa. 

Según las viejas historias narradas por los ermitaños que velaban la imagen, desde muy temprano Cayo de la Virgen se convirtió en un sitio de religiosidad y de costumbres populares al que acudía la gente a pagar promesas o simplemente a conocer el lugar por donde la Virgen de la Caridad entró a Cuba. De allí los visitantes tomaban arena, conchas o piedrecillas que habían sido bañadas por las aguas de Nipe y las llevaban consigo como recuerdo.
Mis abuelos y mis otros antepasados iban hasta Morales en carretas y con ellos iban los Castro, los Zayas y los Pavones. Allí hacían pedimentos, rezaban y daban gracias por los enfermos que se habían curado. (Ruth Melania Zayas).
La novedad mayor de Cayo de la Virgen, además del oratorio que se construyó, era una piedra de la orilla que tenía lo que para muchos era la marca el pie de la Virgen y por eso a la piedra se le conoció como el Piececito de la Virgen. Hasta esa piedra acudían las personas y allí encendían velas y depositaban flores. 

Bahía de Nipe vista de Playa Morales
Cayo de la Virgen

Era los días 8 de septiembre cuando muchas más personas iban hasta el Cayo de la Virgen, sobre todo vecinos de los pueblos de Antilla, Mayarí, Cueto y de las áreas rurales cercanas. Todos rendían homenaje a la Patrona de Cuba y cuando terminaban las actividades religiosas casi siempre había baile con lar orquestas Brisas de Nipe o Taínos de Mayarí. Actualmente siguen acudiendo al Cayo personas, creyentes y devotos de la Caridad, con los mismos propósitos.
A partir de las primeras décadas del siglo XX en el poblado de la Playa Juan Vicente, a poco metros de Playa Morales, había una casa culto donde paraba cuando iba, el sacerdote de Mayarí, que a lo que iba por aquellos contornos era a dar la misa en el Cayo de la Virgen. (Rodríguez, Cosme Batey, entrevista hecha el 15 de septiembre de 2009).
En julio de 1951, para celebrar el cincuentenario de la independencia, la imagen de la Virgen Peregrina recorrió todo el país. Después de su llegada a Holguín la imagen fue trasladada a las ciudades de Banes, Antilla, Mayarí, Gibara y al pueblo de Cueto, y a algunos barrios rurales. El miércoles 25 la llevaron al Cayo de la Virgen. Al frente de la peregrinación se encontraba el Arzobispo de Santiago de Cuba y Primado de la Nación Dr. Enrique Pérez Serantes, quien ofició la misa y bendijo el lugar. Se habían reunido allí unas 300 personas.

El Semanario Católico al describir el acto dice que cuando el Arzobispo terminó la misa y abrió los ojos se sorprendió al ver que se acercaba al Cayo una ligera embarcación de velas y remos y en ella, tres pescadores. Al unísono exclamaron los presentes, ¡los tres Juanes!. Se trataba de tres pescadores de la Playa Juan Vicente, devotos de la Caridad del Cobre, que iban al Cayo para asistir a la misa. Entonces el Arzobispo y los que le acompañaban tomaron el acuerdo de construir un monumento-capilla y para hacerlo se abrieron las colectas en el acto.

Pero la idea no llegó a materializarse. Pero un año después de la visita de la Virgen Peregrina en lo alto de un promontorio del Cayo se logró construir un oratorio con una imagen esculpida en bronce y colocada sobre una base de unos cinco metros. El dicho promontorio se logró a un precio de dos mil pesos que donó Martha Fernández, esposa del entonces Presidente de la República Fulgencio Batista. El mismo Arzobispo lo bendijo el 26 de julio de 1952.

Oratorio de la Virgen en Cayo de la Virgen

Al lado del oratorio se construyó una casa para que en ella viviera la familia que cuidaba a la Virgen, pero en 1961, al paso del horrendo ciclón Flora, la casa fue destruida, quedando solamente el aljibe.

Cayo de la Virgen, estado actual

El ciclón Flora también afectó el paso hasta el Cayo, por eso tuvieron que construir un terraplén, porque el agua llegaba hasta la cintura del que se atrevía a cruzar. También el ciclón hizo que desapareciera el famosa piedra donde se veía “el Piececito de la Virgen”.

La imagen de la Virgen que estaba en el Cayo ahora está en el santuario de El Cobre

Actualmente el oratorio está en ruinas. Después del triunfo de la Revolución la Virgen fue desmontada de su pedestal por un señor de Cueto y llevada al santuario del Cobre, según aseguró el vecino de Cosme Batey, Perdomo Suárez, pero donde está esa escultura es en el Seminario San Basilio El Magno, en el poblado de El Cobre. Actualmente se planea erigir un nuevo oratorio a partir del proyecto de maestro de las artes plásticas Cosme Proenza. 

El 8 de septiembre de 2012 Cayo de la Virgen fue declarado Monumento Nacional. Ver album de fotos