¿Quién dirigió la Columna
No. 14, “Juan Manuel Márquez”? Una breve
indagación hecha hace pocos años en relación a esa columna dio como resultado
una diversidad de criterios extraña. Para los vecinos de Gibara y Holguín el jefe de la Columna era Eddy Suñol,
(quien en verdad era el jefe del pelotón que operó en esa zona). Para los vecinos de Cacocum y zonas aledañas el jefe era
Cristino Naranjo, (que era jefe de otro pelotón que actuó en Cacocum). Y para
los vecinos de Buenaventura el jefe eran Orlando Lara o Arsenio García, (jefes
de las guerrillas que operaron directamente allí).
El asunto de a quién
consideran Jefe de la Columna
se complica mucho mas al oír el criterio de los combatientes.
En sus testimonios y
artículos sobre la guerra, Eddy Suñol no reconoce el mando de Orlado Lara como
jefe. Los combatientes del pelotón dos, dirigido por Cristino
Naranjo, en entrevistas realizadas por el autor, tampoco reconocen el
mando de Orlando Lara como jefe de esa
columna. Y Arsenio García, único jefe de pelotón de
esa columna sobreviviente, niega
rotundamente que Lara haya sido su jefe en algún momento.
Pero los más cercanos
colaboradores de Orlando Lara afirman que él fue el jefe de la columna, y sin
embargo nunca ha aparecido el nombramiento oficial. Sin embargo existen
documentos firmados por Fidel dando por sentado que Lara tenía esa jefatura; un
ejemplo es la carta con fecha 30 de septiembre de 1958 en la que Fidel le dice:
"ese territorio de Gibara pertenece
a la columna tuya"[1].
Entonces, ¿cuál fue el papel
de Lara en esa columna? O más interesante todavía: ¿por qué es la Columna No. 14 la única de las
que sus integrantes ponen en duda quien la dirigía, cuarenta años después?
Probablemente la respuesta
está en la personalidad de Orlando Lara. Aquel no tenía nada que lo hicieran
repulsivo a sus subordinados y a la
población en general, sino todo lo contrario: era una persona popular. Lo que ocurrió es que a él le ocurrieron
hechos que explican este inesperado olvido de sus subordinados: Una vez, en un
combate en la Sierra Maestra,
fue herido en una pierna y eso hizo que bajara al llano mucho después que los
hombres de su tropa, y cuando se incorpora, convaleciente como estaba, tuvo que
disminuir sus desplazamientos. Y en las guerrillas, sobre todo las que actuaban
en los llanos, la aceptación del jefe dependía más que de los nombramientos, de
ver al Jefe a su lado, tomando disposiciones y combatiendo.
Otro asunto que ayudó a la
confusión que hemos apuntado es el espacio tan amplio en que actuaba la Columna: los hombres del
pelotón 1 estaban diseminados en el territorio que está entre Holguín, Las
Tunas y Bayamo. Y el 2 en Gibara. La
ciudad de Holguín se interponía entre ambas fuerzas.
Por demás los pelotones
habían salido de la Sierra Maestra
por orden de Fidel, quien personalmente los había despedido. Y en la zona de
operaciones, los jefes de dichos pelotones se escribían directamente con el
Comandante en Jefe. Incluso, cada pelotón, por la cantidad de armas y hombres
que los integraban, eran en la practica verdaderas columnas.
El Pelotón número 2,
dirigido por Cristino Naranjo, es un caso muy peculiar. Esta fuerza ya existía
en el llano al crearse la
Columna 14 y su jefe había sido nombrado por Camilo
Cienfuegos jefe de las guerrillas que operaban en el territorio donde luego se
formó el Cuarto Frente. Por tanto este
pelotón fue incluido en la
Columna No 14 sin tener ningún tipo de vínculo con ella.
Tampoco nunca se realizó una
operación en la que participaran las fuerzas de los tres pelotones que
integraban la Columna. En
ese sentido únicamente se llevó a cabo una acción entre dos pelotones, el No. 1
y el No. 3, coordinada por el jefe de la columna; esa fue una incursión en la
ciudad de Holguín para sabotear las elecciones del 3 de
noviembre de 1958. Y otra acción
de envergadura, el ataque a Puerto Padre, también tuvo la participación de
varios pelotones de la columna, pero esa
fue coordinada directamente por el jefe del frente y no por el de la columna. Asimismo
a finales de diciembre la parte mejor armada de las fuerzas del Pelotón 2 fue
trasladada a la zona de Jiguaní donde
participó en operaciones junto a las fuerzas del Tercer Frente, por lo que en
esa parte final y muy importante de la guerra, el núcleo principal del Pelotón
2 quedó por entero fuera del control del
jefe de la Columna.
Por último, los pelotones 2
y 3 crearon su propia superestructura, o sea, hospitales y un aparato de
logística y otras actividades indispensables para que una guerrilla pueda
sobrevivir.
El jefe de la columna, Orlando Lara, situó su
campamento en Cauto el Paso y allí organizó un pequeño grupo de combatientes
que realizaron algunas acciones. Los jefes de pelotones prácticamente no tenía
contacto directo con él, por tanto es lógico que todavía hoy se dude quién fue
el jefe de la Columna
14, “Juan Manuel Márquez”.
[1] Carta de Fidel Castro a
Orlando Lara del 30 de septiembre de 1958. Oficina de asuntos históricos del
Consejo de Estado. La Habana.
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