ALDEA COTIDIANA

           En HOLGUIN, Cuba, como en todos los lugares del mundo, ocurren hechos triviales, bellos a fuerza de fugaces                                                          Esta ciudad la construyeron mis padres vísperas de mi nacimiento y quisiéramos que nada se perdiera, que todo lo que fue haciéndose desde nuestros padres a nosotros, permaneciera intacto y puro, porque la ciudad es el escudo que hace que nuestros nombres no se olviden                                                    300 aniversario del pueblo de Holguín en 2020
gadgets para blogger

Toda la aldea a la mano

HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

6 de julio de 2013

La historia de José Isidoro Ochoa, el nieto huérfano del tronco de la familia Ochoa de Holguín



Tomado de Tesis de Grado, Carrera de Historia, Universidad Oscar Lucero Moya, Holguín, Cuba
Autora: Yulemis Sánchez Machado.
 

Jo Isidoro Ochoa Lozada, hijo de Diego Ochoa Ávila y María Nicolasa Lozada, al ser huérfano de padre fue criado por sus abuelos Jo Antonio Ochoa Segura y Rosalía de Ávila, quienes también se ocupan de su hermana María Rosalía. Fue la mano derecha de su abuelo, quien al fallecer le deja una sustanciosa parte de su herencia y el oficio de Ministro Factor del Tabaco compartido con su tío Juan Antonio. En 1801 Jo Isidoro le solicitó a su tío Manuel Trinidad una  considerable suma de dinero para (…) poder comprar y condicionar la armazón de la Factoría de Tabaco de San Pablo de Jiguaní donde era el Ministro Factor del Tabaco de S.M ().


Ese mismo o de 1801 José Isidoro le otorga un poder a su cuñado Jo Agustín Rodríguez para que (…) se persone en la ciudad de Bayamo y pida verificar el matrimonio con la ante dicha Dña.  María  Loreto  Pacheco  Báez,  en  los  propicios términos que  el propio  otorgante iniciare (). María Loreto era la sobrina del Regidor Alguacila Mayor de la ciudad de Bayamo Dn. Esteban Pacheco. En noviembre del propio o contrajeron nupcias, naciendo de  esta  unión  once  hijos:  Antonio  María,  Diego  Antonio,  Ana  Josefa,  Félix,  Manuel Trinidad, Liborio, Eleuterio, Jo Ángel, Octaviano y Eudosia  Ochoa  Pacheco.


Además de ser el Ministro Factor del Tabaco, Jo Isidoro se desempeñó como Alcalde Ordinario de  Segunda Elección en 1822; y aunque sus abuelos le dejaron una cuantiosa herencia  éste continuamente  tenía  problemas  económicos.  Al  escribir  su  testamento  vivía prácticamente en la indigencia, en casas alquiladas y con  atraso en el pago: (…) yo, dice en su Testamento, no aporte bienes   de  ninguna  especie,  pues  aunque tenía  alguna  no me  correspondían  en propiedad  y  solo  en  administración ()”.  Las deudas de José Isidoro variaban entre los 60 y 4.000 pesos.  No obstante algunos  de  sus  hijos se  destacaron  en  cargos  blicos  como  Félix  Ochoa Pacheco que llegó a ser Capitán del Partido de San Andrés y la Hacienda de las Cruces


Para  ayudar  a  solventar  la  crisis  económica  familiar  José  Isidoro  se  valió  de  la concertación de  matrimonios consanguíneos, casando a dos de sus cuatros hijas con


primos hermanos, mientras que de sus hijos cuatro se casaron con parientas más o menos cercanas.