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HÉCTOR LAVOE INTERPRETA AL HOLGUINERISIMO GUAYABERO

5 de agosto de 2009

Oscar Albanés Carballo: un nombre injustamente olvidado por la historia de este pueblo de San Isidoro de Holguín

Autoras:
Lic. Dilma González Arbella.
M. Sc. Emma Medina Carballosa.
Departamento de Formación Pedagógica General.
Instituto Superior Pedagógico
“José de la Luz y Caballero”
Holguín, Cuba.


 

La loma de la Cruz es a Holguín lo que la Torre Eiffel a París; lo que la vieja farola del Morro para La Habana.

La construcción de la rotonda, Paseo y Escalinata González Valdés en la Loma de la Cruz, símbolo de la cultura hoguinera, es el fruto de la iniciativa y de los esfuerzos personales realizados por una figura, que resulta casi desconocida para el pueblo de Holguín: el Dr. Oscar Albanés Carballo. ¿Quién fue este hombre, que contó con el respeto y la admiración de la inmensa mayoría del pueblo holguinero durante el período republicano?

El Dr. Oscar Albanés Carballo (1891–1962) nació en el seno de una familia acomodada y de gran reconocimiento social, por la labor cultural que desarrollara en favor del pueblo holguinero. 

Su padre Juan Albanés Peña (1866–1942) y su madre Ascención Carballo Cruz, inculcaron en su hijo desde las edades más tempranas, el amor y el respeto por la familia, la poesía y la historia de su localidad, valores que mantuvo a lo largo de toda su vida y que condicionaron su desempeño profesional y personal. 

Su infancia transcurrió como la de cualquier niño de su clase social, rodeado de comodidades y de agasajos provenientes de su familia y de sus amistades más cercanas. 

Albanés Carballo inició sus primeros estudios en uno de los colegios privados más afamados de Holguín republicano “Los Amigos” y años más tarde ingresa en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba, en el que obtuvo el título de bachiller. Y en 1914 se graduó en la Universidad de La Habana de Doctor en Farmacia y Química. A partir de este momento consagró su vida al desarrollo de la cultura local, dando muestras de amor, dedicación y ansias de prosperidad hacia su ciudad natal. 


De relevante puede catalogarse su labor dentro de la prensa periodística de la ciudad, llegando a ser considerado el “decano” de los periodistas holguineros. A Albanés Carballo se le debe la fundación del primer periódico infantil de la etapa republicana: “El Holguinero”, confeccionado en la imprenta “El Volapuck”, propiedad de Don Antonio Oms, así como su colaboración honorífica en: “El Heraldo de Holguín”, “Eco”, “El correo de Oriente”, “El diario de la Marina” (1925), “Acción y triunfo” (1930) y en la revista “Mil amigos de Holguín” (1945). 

Oscar Albanés Carballo incursionó también en el campo de la política, carrera que inició en 1926, al ser elegido como Concejal del Ayuntamiento, cargo que ocupó durante dieciocho años. Por sustitución reglamentaria fue elegido alcalde y jefe de impuestos y de despacho del ejecutivo municipal. 

Su posición e influencia política le permitieron promover obras de carácter social al servicio de los holguineros, y ejemplo de ello lo constituyen:
  • La apertura de la primera biblioteca pública, que funcionó en la iglesia de San Isidoro en la que podía consultarse una valiosa colección de libros, entre ellos, su obra “Álbum Gráfico”
  • El 26 de marzo de 1922 fundó junto a otras personalidades de Holguín la Orden de los “Caballeros de San Isidoro” precursora de “Los Caballeros Católicos de Cuba”, con el objetivo de impulsar la cultura del pueblo, poner en práctica la moral cristiana e incentivar las fiestas del Santo Patrón de la ciudad (San Isidoro) y de la Semana Santa.
  • En 1923 organizó en esta ciudad el “Cuerpo de Exploradores” (Boy Scouts), con su banda de música, para estimular la educación, la disciplina y la servicialidad de la juventud, según su opinión.
  • La construcción de la glorieta “Ángel Díaz”, situada en el pintoresco parque “Julio Grave de Peralta”, en la que ofrecían conciertos la Banda Municipal de música y la banda de los “Caballeros de San Isidoro”. Esta glorieta se reconstruyó recientemente, y en reconocimiento a la labor de Albanés, ahora lleva su nombre.
  • La creación de la plazoleta “Padre Fernández” y el cementerio de “Las Biajacas”, en el barrio del Sitio del Guayabal en 1942, por la compra que hizo de estos terrenos al señor Américo Báster.
Muchos son los aportes que esta célebre figura hizo a la cultura del territorio, sin embargo, su mayor logro fue sin lugar a dudas, la reconstrucción del destruido fortín de la Loma de la Cruz que estuvo abandonado por muchos años, así como la realización de la rotonda Paseo y la escalinata de la Loma de la Cruz que se nombra González Valdés (coronel del Ejército Libertador y jefe del distrito militar de Oriente, en el gobierno de Machado). Esta construcción es única en Cuba por su originalidad y encantadora vista desde la que se puede divisar el casco histórico de la ciudad con su Plaza de Armas, su Teatro, La Periquera, la Plaza del Mercado, sus nueve parques (tres de ellos infantiles y dos plazoletas) y los corredores de la agitada vida comercial, con sus calles rectas conformadas por viviendas de mampostería de techos de teja y pocos edificios. 

Esta obra se inició en 1922 y se inauguró el 3 de marzo de 1950 gracias a los donativos públicos y a los recursos que destinaron algunos gobiernos de la ciudad. La escalinata quedó conformada por 458 escalones, que ascienden hasta el lugar donde está situada la cruz en lo alto de la loma. Esta construcción devino en símbolo de la localidad holguinera. 

Oscar Albanés Carballo fue el principal promotor del rescate de una de las tradiciones festivas de carácter cívico – religioso que se efectuaba en el mes de mayo en la ciudad, distinguiendo la cultura local de la del resto del país: “Las Romerías de Mayo”. Estas fiestas causaban gran regocijo popular y se iniciaban con el desfile del pueblo acompañado por la banda de música y la celebración de una misa el lo alto de la loma, al respecto planteaba el Dr. Albanés: “Tenían un carácter familiar. La sociedad y el pueblo eran un solo corazón. El tres de mayo, hacia arriba muchos, cuando había que vencer las escabrosidades del cerro y otros quedaban abajo escuchando la orquesta Avilés y oyendo los danzones que tocaba Juan el ciego”.

El 4 de abril de 1939 Albanés organizó la primera exposición agrícola, comercial, artística y arqueológica de la ciudad con ayuda del padre de la museología en Holguín: Eduardo García Feria. Para la organización de esta exposición se basó en las experiencias que adquirió en sus viajes por Europa, y especialmente, en la exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929. 

En esta actividad se mostraron los mejores trabajos artesanales, plásticos y de costura de las escuelas públicas y privadas, así como los productos de las industrias licoreras, pasteurizadoras, de mueblería y centrales azucareros del territorio. 

La exposición tuvo importancia no solo para los holguineros, sino para todo el país; muestra de ello fueron los comentarios que se hacían al respecto a través de medios de prensa de otros territorios, incluyendo la capital de la isla. 

En 1936 Albanés organizó una fiesta cívico – patriótica que trajo a esta ciudad la campana de La Demajagua, acompañada por el Dr. Carlos Manuel de Céspedes y Quesada (hijo del Padre de la Patria). Los holguineros acudieron en masa y como tributo se inclinaban ante la campana y la besaban.

Fue hombre versátil fue el Dr. Oscar Albanés Carballo, quien se desempeñó en disímiles esferas de la vida social. Desde la presidencia del Liceo de Holguín (1918) hasta su protagonismo político, este holguinero singular suscitó la crítica de intelectuales de esta etapa. No obstante, se debe reconocer, que mantuvo siempre una posición honesta. Sobre este asunto escribió: “No manché la honestidad de mi padre en nada. Él fue honrado y yo quise ajustarme estrictamente a esa conducta. Nada me llevé en las chaquetas del saco en los dieciocho años consecutivos de permanencia en la casa consistorial, ni un centavo, ni un solar, ni una finca”.

Su versatilidad se manifestó también en la destacada participación de Albanés en el deporte: campeonato de ajedrez en 1915, competencia de regata de remos (1915), carrera maratónica hasta Aguas Claras (1912). Y asimismo practicó la esgrima y fue el primer campeón de boxeo amateur que tuvo el Club Atlético de Holguín. 

Merecedor de varios reconocimientos, entre ellos cabe destacar el otorgado por su meritorio trabajo en el campo farmacéutico, por el que fue condecorado con la medalla al mérito en 1947, después de 30 años de servicio en esta rama. 

Un sitio de honor le corresponde en la historia holguinera al Dr. Oscar Albanés Carballo, quien supo poner su talento y su pluma en beneficio de su pueblo natal. Político, periodista, poeta, orador de palabra fluida y dicción impecable con un gracejo cubano que encantaba a todos los que le escuchaban. 

Esta personalidad a pesar de sus limitaciones políticas, como hombre de su tiempo y de la clase social a la que perteneció, dedicó su vida al pueblo que lo vio nacer y al que dirigió las siguientes palabras: “Holguín te beso, porque con esa demostración de cariño, creo besar a mi madre. Holguín admitiré un abrazo, como si fuera tan puro como los que diera muchas veces a mi padre”